Dos muertos en varias explosiones registradas en China

Las autoridades chinas atribuyen la ola de araques a la comunidad uigur, que reivindica la creación de un estado islámico

REUTERS / EPshanghai

Al menos dos personas han fallecido a causa de varias explosiones registradas este domingo en la región autónoma de Xinjiang, al noroeste de China, según han informado los medios de comunicación locales, que no han especificado si se trata de un atentado.

En concreto, una de las explosiones ha tenido lugar en una tienda de la capital del condado de Luntai, ubicado en el extremo norte del desierto de Taklamakan -en el centro de la región de Xinjiang-. Otras dos explosiones se habrían producido en municipios cercanos.

De acuerdo con la información del portal de noticias local 'TS', dirigido por el comité del Partido Comunista de Xinjiang, "todos los heridos han sido enviados al hospital para recibir tratamiento completo" y la Policía sigue investigando los hechos.

Xinjiang es una región habitada mayoritariamente por uigures, musulmanes que hablan un dialecto turco y que a nivel nacional son minoría. Los uigures denuncian que son víctimas de una persecución política por parte de las autoridades chinas, mientras que el Gobierno acusa a los grupos uigures más radicales de estar detrás de una gran cantidad de atentados.

Ataques terroristas

Los ataques terroristas, según el Gobierno chino, comenzaron el pasado mes de octubre, cuando un coche bomba explotó en la emblemática plaza de Tiananmen, en Pekín. Desde entonces, se ha producido un ataque con cuchillos en una estación de tren de Kunming, con 29 muertos; y otro en una estación de metro de Urumqi, con tres.

Las autoridades chinas han atribuido esta ola de atentados a la comunidad uigur, que se concentra en la región autónoma de Xinjiang, donde algunos de ellos reivindican la creación de un Estado islámico.

Los uigures, por su parte, denuncian que el Gobierno de Pekín ha intentado sofocar sus aspiraciones colonizando la región autónoma con los han, la etnia mayoritaria a nivel nacional, lo que en 2009 desembocó en duros enfrentamientos que dejaron unos 200 muertos.

Juicio contra un académico uigur

Estos sucesos coinciden en el tiempo con el juicio contra Ilham Tohti, un profesor de economía que lucha por los derechos de los uigures en la región china de Xinjiang. El conocido académico ha rechazado las pruebas presentadas por los fiscales chinos en su primer día de juicio, que ha comenzado este miércoles.

Las autoridades chinas de Xinjiang han asegurado que Ilham Tohti había promovido la independencia, una acusación grave que podría suponerle la pena capital. El abogado de Tohti, Li Fangping, ha informado de que los fiscales chinos "han terminado esencialmente" de presentar las pruebas contra Tohti, incluidos los testimonios de sus antiguos estudiantes.

"La mayoría de los estudiantes dicen que el profesor tiene objetivos o intenciones separatistas", ha comentado el abogado. "Creemos que no eran afirmaciones veraces, que fueron hechas bajo presión", ha denunciado Li, que ha añadido que Tohti se había negado a aceptar los testimonios.

El docente, que daba clase en la Universidad Minzu de Pekín, especializada en estudios de etnias minoritarias, ha dicho que nunca se había asociado con organizaciones terroristas o grupos basados en el extranjero.

El caso de Tohti, que ha despertado la preocupación de Estados Unidos y de la Unión Europea, se ha interpretado como una extensión de las duras medidas tomadas por el Gobierno contra los disidentes en Xinjiang, donde las tensiones entre los uigures y la etnia mayoritaria china , los han, han provocado la violencia.