Nuevo ministro de Hacienda para una semana crucial en Argentina

Nicolás Dujovne y Christine Lagarde, hace menos de un año./AFP
Nicolás Dujovne y Christine Lagarde, hace menos de un año. / AFP

Lacunza deberá conseguir que el FMI entregue el préstamo acordado, lidiar con la inflación y la reapertura de los mercados

MARCELA VALENTECorresponsal. Buenos Aires

Derrotado en las primarias y sin posibilidades de ser reelecto, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, reemplazó a su desgastado ministro de Hacienda para encarar una etapa que se perfila como una transición turbulenta hasta diciembre, cuando finaliza su mandato. El nuevo titular de la cartera, Hernán Lacunza, deberá lidiar con una inflación que podría triplicarse en un mes, tras la brusca devaluación postelectoral. Tendrá que conseguir que el FMI no frene el desembolso del megapréstamo acordado por su antecesor. Y, antes que todo eso, deberá enfrentar mañana la reapertura de los mercados financieros. Según Macri «es la persona indicada para esta nueva etapa».

Después de una semana de rumores sobre su dimisión, el sábado se conoció la renuncia del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne. El funcionario le había pedido a Macri que lo relevara del cargo tras la estruendosa derrota del oficialismo en las primarias del 11 de agosto, cuando se impuso el opositor Alberto Fernández con un 47% de los votos, frente al 32% logrado por Macri. El día después de los comicios, la moneda se devaluó y se desplomaron acciones y bonos. Aunque a mediados de semana el mercado dio una tregua, el traslado de la devaluación a precios ya comenzó y será de entre el 5 y el 30%.

Macri no aceptó la renuncia de Dujovne de inmediato, no tanto por voluntad de retenerlo como garante del acuerdo con el FMI por un préstamo de 57.000 millones de dólares, sino porque no conseguía encontrar un sucesor para la cartera más caliente de un gobierno que se ha quedado sin tiempo. Con medidas populistas para paliar la subida de precios, Macri desbarató la meta de Dujovne de alcanzar una fuerte reducción del déficit. Pero, además, con la crisis cambiaria de esta semana el Gobierno no podrá cumplir tampoco con el compromiso de reducción de la inflación.

Desempeño mediocre

Finalmente la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, Maria Eugenia Vidal -la otrora imbatible candidata del oficialismo, que perdió ante el exministro de Economía de la oposición, Axel Kicillof- cedió a Lacunza, su ministro de Hacienda en la provincia más poblada del país.

Lacunza debió dejar ordenadas las cuentas de la provincia para pasar a la cartera nacional. Su desempeño junto a Vidal fue mediocre. Al igual que la nación, la provincia hizo un fuerte ajuste en el gasto, la deuda en moneda extranjera se incrementó durante su gestión y la actividad privada enfrenta una dura recesión con cierres de empresas y alto desempleo.

Mañana, el nuevo ministro tendrá que enfrentar la apertura de los mercados. El mismo día vence una deuda de 3.000 millones de dólares con bancos de Estados Unidos. En septiembre vencen letras por 9.000 millones de dólares. Antes deberá recibir a la delegación del FMI que acudirá esta semana para analizar la marcha del cumplimiento del acuerdo y resolver el desembolso de 5.600 millones de dólares pendientes. La fecha de la visita está tan en el aire como los compromisos que debía haber cumplido Argentina a estas alturas.

Macri confía en que aún tiene posibilidades de acortar la brecha con Fernández en las generales de octubre. Para que se produzca el milagro, se necesita como mínimo que la transición transcurra en calma. Un trabajo que ha encomendado a Lacunza.

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