Bolsonaro rechaza preservar la Amazonía

El presidente de Brasil asegura que los incendios «existen en todo el mundo» y rechaza un mayor control de la desforestación

MARCELA VALENTEBuenos Aires (Argentina)

Acorralado por las críticas ante el fuego que se propaga por la Amazonía, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo el viernes por la noche -madrugada de este sábado en España- que los incendios forestales «existen en todo el mundo» y que «no pueden ser pretexto para posibles sanciones internacionales». Admitió que la protección de la gigantesca selva tropical es deber de su país, pero reiteró que no es partidario de un mayor control de la deforestación, sino de oportunidades de desarrollo.

Fue un breve mensaje emitido por la cadena nacional tras una jornada en la que había protagonizado un cruce de acusaciones con Emmanuel Macron. El presidente francés advirtió sobre la gravedad de la situación y llamó «mentiroso» al brasileño por incumplir compromisos ambientales. Bolsonaro contestó que su homólogo tenía una «mentalidad colonialista» por inmiscuirse en un asunto sudamericano.

Mientras se difundía el mensaje grabado, Bolsonaro estaba junto a su mujer en el teatro viendo un espectáculo humorístico. Por ello hubo cacerolazos en las principales ciudades. El mandatario se ha defendido asegurando que su Gobierno era de «tolerancia cero con los delitos» y que en el área medioambiental no sería diferente. Fue una alusión a versiones que indican que los fuegos persiguen destinar el suelo a agricultura y ganadería con la connivencia estatal.

Este sábado Macron volvió a pedir «la movilización de todas las potencias» para ayudar a Brasil, que vive un «ecocidio», dijo. Insistió en que la Amazonía «es un bien común» y que la Guayana Francesa comparte el territorio. El líder francés había alertado de que si Bolsonaro no atendía la urgencia, París no firmará el acuerdo UE-Mercosur. Ayer lo reiteró el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. De ahí la referencia de Bolsonaro a las «sanciones».

En este contexto el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, salió a rescatar a su socio sudamericano. Dijo que la relación entre ambos países «está más fuerte que nunca» y ofreció asistencia contra los incendios, como ya hiceron antes España, Argentina, Chile, Ecuador y Venezuela.

Crecen los focos, bajan las multas

Entretanto, el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (IBAMA) informó ayer de que en lo que va de año las multas por delitos ambientales cayeron 29,4% respecto a igual período de 2018 a pesar del incremento de un 83% de incendios intencionales. En 2019 los focos suman 72.800 en todo Brasil, principalmente en la Amazonía.

Bolsonaro insistió en su mensaje en que «no basta con fiscalizar» y que hay que generar oportunidades de desarrollo para la población de los bosques. Pero justamente su inacción frenó los desembolsos de Alemania y Noruega para potenciar la economía sostenible en esa región.

Exdirectivos del IBAMA señalan que el discurso del Ejecutivo contra la fiscalización se refleja en el desmantelamiento del organismo con poder policial. Desde que Bolsonaro llego al poder en enero 19 de los 27 directivos del instituto ocupan sus puestos de forma provisional.

Esa falta de control ha agravado la crisis. Un documento de los gobernadores de los siete estados amazónicos alertó este sábado sobre la delicada situación. «Se agrava cada día, comprometiendo la diversidad», señaló el consorcio, que pidió una «reunión urgente» con el presidente. Los gobernadores señalaron que el fuego avanza «con gran velocidad» en áreas de difícil acceso y que los recursos para combatir las llamas son insuficientes.

Este sábado, tras la alocución presidencial, el ministro de Ambiente, Ricardo Salles, y el de Defensa, Fernando Azevedo, anunciaron que 44.000 militares de las tres fuerzas armadas están listos para viajar a donde sea necesario.