Se vende Chrysler. Matriculado en NY

La silueta del edificio Chrysler se destaca en el 'skyline' neoyorquino. / R. C
La silueta del edificio Chrysler se destaca en el 'skyline' neoyorquino. / R. C

El fondo árabe propietario del icónico edificio lo pone a la venta. Su costoso mantenimiento y la crisis inmobiliaria tienen la culpa

P. MUÑOZ

El propietario del histórico rascacielos Chrysler, un fondo dependiente del Gobierno de Abu Dabi, ha encargado al grupo inmobiliario CBRE la venta del célebre edificio de oficinas neoyorquino. Según 'The Wall Street Journal', los actuales dueños del icónico bloque quieren deshacerse de su propiedad por los elevados costes de mantenimiento, así como por la competencia de otros inmuebles nuevos y con mayores comodidades.

El Chrysler es propiedad al 90% del fondo Mubadala, un grupo financiero del emirato, desde 2008. Ahora busca atraer a inversores interesados en la oportunidad de hacerse con una porción del 'skyline' de Manhattan y una parte de la historia de Nueva York. «Es un edificio icónico, con un valor reputacional tremendo para el comprador adecuado», destaca un portavoz de la firma.

Sin embargo, según diversos expertos inmobiliarios, el fondo emiratí tendría problemas para recuperar la inversión que realizó hace más de una década, cuando pagó 800 millones de dólares por el edificio. Todo ello sin tener en cuenta los costes de mantenimiento de un rascacielos de los años 30 y las inversiones que tanto Mubadala como el propietario del restante 10%, el grupo estadounidense Tishman Speyer, han realizado. «Cuando las cosas se rompen, lleva mucho más tiempo repararlas porque solo hay un tipo en el mundo que tiene las herramientas adecuadas para arreglar algo de hace casi un siglo», razona la vicepresidenta de la firma de compraventa inmobiliaria Compass, Adelaide Polsinelli.

Además, los terrenos sobre los que está construido el edificio son propiedad de la escuela Cooper Union, que en 2018 cobró por el solar un alquiler de 32,5 millones de dólares, que en 2028 alcanzará la cifra de 41 millones. Por si fuera poco, el barrio Hudson Yards, en el lado oeste de Manhattan, está a punto de concluir más de 1,6 millones de metros cuadrados de nuevas oficinas y viviendas, lo que incrementa la presión a la baja sobre los edificios más antiguos.

Joya del art decó

Considerado una obra maestra de la arquitectura art déco, el Chrysler fue diseñado por el arquitecto William Van Alen y construido en la esquina de la calle 42 y avenida Lexington entre 1928 y 1930. Tuvo la gloria de ser, aunque por solo once meses, el edificio más alto del mundo, con sus 319 metros y 77 plantas, antes de ser destronado por el Empire State (381 metros de altura en su último piso, 443 en la punta de la antena que lo corona). En la actualidad es el octavo edificio más alto de la Gran Manzana, y sigue siendo el edificio de ladrillo más alto del planeta.

Tanto los discos concéntricos en que se estructura su cúpula, inspirados en tapacubos, como las gárgolas de acero en forma de águila que vigilan las calles desde la planta 61, copia fiel de la figura que adornaba el capó de sus coches, o los ornamentos que remiten al capó del modelo Plymouth, constituyen un homenaje al fabricante de automóviles norteamericano y a su fundador, Walter Chrysler, de quien toma el nombre. Sin embargo, esa compañía nunca llegó a instalar sus oficinas en la torre.