Las últimas voluntades de Karl Lagerfeld suben a la pasarela

El desfile póstumo de Karl Lagerfeld se celebró en el museo del Gran Palais. / AFP

Penélope Cruz desfila para Chanel en el primer desfile tras la muerte de quien fuera su director artístico los últimos 36 años

Gloria Salgado
GLORIA SALGADOMadrid

La escena se desarrolla en un pequeño pueblo de montaña. Con nieve. Mucha nieve. Con esta ambientación, bajo el impresionte techo de vidrio del museo del Grand Palais, en París, Karl Lagerfeld mostró sus últimas voluntades. Sobre una pasarela. Se sabía que este desfile de la semana de la moda parisina iba a ser especial. Era el primero sin él. Pero lo que allí se vio queda ya como un legado de quien durante 36 años fuera el director artístico de Chanel. Él colocó a esta firma de alta costura en lo más alto, e hizo lo más difícil: mantenerla siempre ahí.

Quiso la casa de modas rendir homenaje a quien fue su alma durante décadas y también a su fundadora. Así, en los asientos, aparecía, junto al dossier, un dibujo de Lagerfeld, en el que se reconoce su silueta y la de Coco Chanel con la frase 'The beat goes on' (La música continúa). Y vaya si sonó la fina melodía que el 'káiser' de la moda impregnó a cada pieza de su última colección..

El público reunido en el Grand Palais guardó un minuto de silencio al inicio del desfile, mientras las modelos permanecían de pie. Algunos no pudieron contener las lágrimas al recordar a Lagerfeld, fallecido el 19 de febrero a los 85 años. Conforme a su voluntad, no se celebró ninguna gran ceremonia póstuma, por lo que este desfile era la ocasión para que sus allegados e incondicionales le pudieran dar su último adiós.

Se escuchó entonces la voz en francés de Lagerfeld, con su inconfundible acento alemán, hablando en una entrevista sobre sus inicios con Chanel y los desafíos a los que hizo frente para llevar a lo más alto a la firma de alta costura. «Hacer revivir una marca no era tarea fácil. Acepté la segunda vez porque todo el mundo me dijo que no debía hacerlo, que no funcionaría«, dijo la voz de Lagerfeld en la grabación, recordando el entusiasmo de la reina de Inglaterra, para quien visitar Chanel era como »ingresar en un cuadro«.

En un impresionante decorado que recreaba los chalés de una estación de esquí alpina con las montañas nevadas de fondo, las modelos presentaron la última colección de otoño-invierno imaginada por Lagerfeld, junto a Virginie Viard, su sucesora, su colaboradora más cercana durante más de 30 años, que ahora asume el difícil cometido de ocupar el lugar de su prolífico mentor, que además de las colecciones, se ocupaba de concebir las excepcionales puestas en escena de los desfiles y de fotografiar todas las campañas.

Penélope Cruz se enfundó de blanco para desfilar para Chanel. Sobre estas líneas, Claudia Schiffer y Monica Bellucci, dos de las musas de Lagerfeld. / / Reuters

En blanco y negro

Cara Delevingne abrió el pase y Penélope Cruz, embajadora de Chanel, desfiló muy sonriente con una minifalda blanca y un top de volantes, un recogido con una cinta negra y plumas blancas y una flor blanca en la mano. El blanco y el negro fueron los colores predominantes del pase, en el que también participó la joven Kaia Gerber, hija de Cindy Crawford, la última musa de Lagerfeld.

En primera fila, estuvieron presentes las actrices Monica Bellucci, Kristen Stewart y Marion Cotillard, así como la top Claudia Schiffer, descubierta por el diseñador en los años 1990.

Al término del desfile, con la canción 'Heroes' de David Bowie, el público en pie le dedicó una última ovación. Viard salió brevemente a saludar, como hizo su mentor durante casi cuatro décadas, salvo para el último desfile del 22 de enero, ausente por «cansancio».