Jordi Mollá, actor y artista: «Soy un grandísimo actor»

Frenético. «Mi vida es la gente que quiero, que es muchísima, la creatividad, ayudar... ». :: efe/
Frenético. «Mi vida es la gente que quiero, que es muchísima, la creatividad, ayudar... ». :: efe

«Hablo siete idiomas a la vez y todos de aquella manera, pero es lo que mola»

ARANTZA FURUNDARENA

Érase un hombre a una mirada pegado. Y esa mirada superlativa es la que ha convertido a Jordi Mollà (51 años y seis días) en un singular actor, escritor, pintor... Amigo de Johnny Depp y Mike Tyson, vacilón hasta el surrealismo, Mollà expone estos días su obra en Ibiza de la mano de Desigual. Al saber en qué medios se publicará la entrevista proclama: «¡Viva la provincia!».

- ¿Se considera provinciano un barcelonés como usted?

- Yo sí. ¡Viva el pueblo y viva la provincia!

LAS CLAVES«Soy cubista, pero no lo sabía. Me identifico completamente con lo asimétrico» «Mi padre trabajó en la calle a los 13 años cambiando piel de conejo por cajitas de cerillas»

- Muy demagogo le veo...

- Pero es la verdad, tengo muchísimo respeto por el trabajador, muchísimo.

- Creo que su padre fue un gran currante.

- Mi padre empezó a trabajar a los 13 años en la calle cambiando piel de conejo por cajitas de cerillas. Un día mi abuelo le puso una cabeza de ajo en la palma de la mano y, mira, prosperó. Igual que Thomas Meyer, el fundador de la marca Desigual.

- ¿Él también vendía ajos?

- No, pero es otro enorme currante. Yo a Thomas Meyer lo vi cosiendo tejanos en la playa de Es Caná mientras todo el mundo se divertía. Bajo un sol de 40 grados, máxima humedad, Ibiza... Allí estaba él, cosiendo tejanos. Y mira hoy.

- Usted también se lo curra en muchas disciplinas. ¿Como pintor le inspira la asimetría?

- Vamos, soy cubista. Me identifico completamente con lo asimétrico. Pero no lo sabía, me di cuenta el otro día en Barcelona, en esta invitación maravillosa que me hicieron...

- Para decorar cuatro chaquetas.

- Yes. Y digo yes porque yo hablo en siete idiomas al mismo tiempo.

- ¿Alguno bien?

- Nooo... Todos de aquella manera, pero es lo que mola. Esto es como un plato combinado que tiene un poquito de beicon, una salchicha, un huevo... Pero te quedas a gustísimo.

- Volviendo a sus chaquetas, en una de ellas ha estampado su 'autorretrato torero'. ¿Qué es eso?

- Un día estaba rodando una película en Puerto Vallarta, México, y le pedí a un fotógrafo que me dejara su cámara. Me saqué a mí mismo 272 fotos en 20 segundos haciendo todo tipo de expresiones. Era como un recorrido por todas las emociones que un rostro puede expresar. Entonces llevé esas fotos a imprenta y seleccioné unas cuantas: la alegría, la tristeza, la impotencia, el gozo, la ira... Todas. Porque soy actor.

- Claro.

- Yo no soy artista, ¿eh? No nos confundamos. Yo soy un grandísimo actor.

- ¿Grandísimo? ¿Eso no tendría que decirlo el público?

- Noooooooo, eso lo digo yo. Que ya va siendo hora después de 30 años de profesión.

- ¿Pasa de la falsa modestia?

- Pues sí, también, porque es un concepto del siglo XIX, pero decía que hice estas expresiones así y luego pinté encima. Y la de torero parece el emblema de esta exposición y de una chaqueta muy especial que llevará esa imagen detrás.

- ¿Es usted taurino, además de 'torero'?

- Torero es una palabra que tiene muchísimas connotaciones. Es algo que se le puede gritar a alguien con mucho arte. Pero no soy taurino. El otro día fui a los toros y me juré que jamás volvería. He ido tres veces pero se acabó. Ya lo he visto.

- ¿Se ha ido a vivir a Miami huyendo del 'procés'?

- La historia de mi vida es siempre la misma: nadie sabe dónde vivo. Cuando vivía en Madrid todo el mundo se creía que vivía en Barcelona. Cuando por fin se enteraron de que estaba en Madrid yo ya vivía en Los Ángeles. Y ahora que creen que estoy en Los Ángeles me he trasladado a Miami.

- ¿Pero huye o no huye?

- No, ya no. Antes sí, porque era un romántico, pero ahora soy clásico.

- En la era del selfi el Museo del Prado sigue sin permitir las fotos. ¿Está de acuerdo?

- Me sabe mal decir esto, pero yo hice 70 fotos en el Museo del Prado con el móvil escondido hace doce años. E incluso hice doce obras con fotos robadas al Museo del Prado. No solo soy partidario de que se hagan fotos en los museos sino de que se robe incluso algún cuadro.

- ¿En qué anda metido ahora?

- Mi vida es la gente que quiero, que es muchísima, la creatividad, ayudar...

- De algo tendrá que vivir.

- Ahora sale una serie para Amazon que hemos rodado en Bogotá en la que interpreto al presidente de Venezuela.

- ¿Se ha inspirado en Chávez o en Maduro?

- Hice una película con Kate Blanchett en la que daba vida a Felipe II y no sé nada de Felipe II. Lo mío es la pura invención. Solo me documenté a fondo para interpretar a Gil de Biedma.

- ¿Se sigue considerando un supermercado?

- Yo sí, pero un supermercado del tresillo, ja, ja, ja...