El visón americano amenaza los ríos extremeños

Imagen de un ejemplar de visón americano./HOY
Imagen de un ejemplar de visón americano. / HOY

Extremadura elabora un protocolo para controlar esta especie invasora, que es uno de los principales depredadores de otras especies autóctonas, como el desmán ibérico

JAIME PANADERO

La Junta de Extremadura ha diseñado un protocolo para controlar y erradicar el visón americano (neovison vison) en la región. Es una de las ocho especies catalogadas como invasoras por Life+ Invasep, una organización que lucha contra las amenazas como las que sufren las cuencas hidrográficas del Tajo y del Guadiana con el nenúfar mexicano, el mejillón cebra o la almeja asiática, entre otras especies.

El visón americano es un mamífero carnívoro que procede originariamente de Norteamérica, y cuya presencia puede tener efectos negativos en la biodiversidad. Se establece principalmente en las zonas húmedas y ecosistemas fluviales, como ríos, arroyos o humedales donde hay gran cantidad de vegetación y recursos alimenticios.

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El Ejecutivo extremeño ha decidido controlar la expansión de este ejemplar porque supone una amenaza para otras especies autóctonas, como el desmán ibérico (galemys pyrenaicus) o la rata de agua (arvicola sapidus). Todas comparten hábitat natural, y el visón americano constituye uno de los principales depredadores de estas dos especies.

«Son unas criaturas muy voraces, que se comen todo lo que pillan en las zonas de los ríos» asegura José Luis Pérez, profesor de la Universidad de Extremadura y experto en especies invasoras.

Las principales zonas en las que se encuentra esta especie en la región es la cuenca norte del río Tajo y en las subcuencas de afluentes como el Tiétar, e incluso en algunas zonas del Guadiana, según datos recogidos por la Junta de Extremadura y el Ministerio de Agricultura. Son precisamente todos estos sistemas fluviales donde está presente el desmán ibérico.

Por tanto, el impacto negativo que el visón americano puede generar sobre el desmán, será más importante en la cuencas de los ríos Ambroz, Jerte y Tiétar, ya que dichas zonas mantienen núcleos reproductivos considerables de la especie exótica invasora.

Además, en Extremadura las poblaciones de desmán están muy dispersas y sus ejemplares son contados, por lo que la presencia de visones americanos podría provocar su extinción en la región. Hace unos meses, se contabilizaron únicamente 14 ejemplares de esta especie, por lo que la situación ha sido calificada de grave peligro por la Conserjería de Medio Ambiente en varias ocasiones.

Llegaron desde Segovia

Su llegada y expansión por la Península Ibérica se debe a que varios ejemplares asilvestrados se escaparon de la granja peletera de El Espinar, en Segovia, en la década de los 50. La elaboración y comercialización de sus pieles es el principal uso que se le da a este animal en España, aunque el número de estas explotaciones ha ido decreciendo hasta las 50 actuales.

Varios estudios defienden que ese puede ser el motivo por el cual llegaron a Extremadura. «Desde allí, tuvieron que expandirse siguiendo la cuenca del río Tajo hacia abajo, porque no hay constancia de granjas de visones en la región», afirma José Luis Pérez. Se calcula que llegaron en las últimas décadas del siglo XX, donde se expandieron hasta asentarse en las zonas hidrográficas cacereñas.

«Son unas criaturas muy voraces, que se comen todo lo que pillan en las zonas de los ríos»

«Son unas criaturas muy voraces, que se comen todo lo que pillan en las zonas de los ríos» José Luis Pérez Bote | Profesor de la UEx

En pocos años, estos ejemplares han colonizado una parte importante de la cuenca del Tajo, concretamente los ríos Ambroz, Jerte y Tiétar, y el comienzo del propio Tajo en Cáceres con el río Ibor, a través del cual colonizaron la cuenca del Guadiana (Ruecas, Guadalupejo-Silvadillo y Guadarranque).

Si no se comienza un control efectivo en los próximos años, el avance de esta especie continuará por esta cuenca hasta llegar a la frontera con Portugal y al norte de Badajoz.

El protocolo se anunció ayer en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), y pretende ser la base para realizar un control efectivo y reducir «el impacto negativo que supone el visón americano sobre la biodiversidad», según el Gobierno regional.

«Se asume de entrada que la erradicación de la especie no es un objetivo fácilmente alcanzable. Sin embargo, no se descarta que ésta pudiera lograrse en un horizonte próximo», añade.

No obstante, este plan no es ninguna novedad en la región. Ya en 2006 se llevó a cabo un protocolo en Extremadura para la captura y eliminación del visón americano, pero se hizo exclusivamente en las cuencas del Jerte y Tiétar, porque en ese momento no había constancia de la existencia de visones en otras zonas.

También se han intentado medidas similares en los últimos años, debido a las peticiones de las organizaciones ecologistas, que han lanzado varios mensajes de urgencia para salvar al desmán ibérico.

 

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