Viejos

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CHAPU APAOLAZA

ESPAÑA se ha hecho el Face App ese en el que uno pone una foto y se ve como será de viejo ,y han salido Felipe y Aznar dando una charla juntos. Los expresidentes-medallas-olímpicas-de-oro-del-bipartidismo están preocupados porque últimamente están siempre de acuerdo el uno con el otro. A mí me pasa eso, pero conmigo mismo. Yo y yo cada vez nos peleamos menos y es una pena. Creo que me llevo bien con la vejez, pero al cabo de las cosas, me he terminado por apuntar a escalada, sigo corriendo encierros y monto un monopatín con la edad con la que algunos ya conocen a sus primeros nietos.

Es curiosa la relación de nuestra civilización con la edad. La app esa te pone la cara que tendrás de mayor, con mucha suerte. Muchos no se han dado cuenta aún de que siquiera llegarán a mirarse al espejo y ver ese rostro arrugado. Durante años, el showbusiness y la memecracia nos ha bombardeado con una serie de mensajes destinados a hacernos creer que siempre seremos ricos, guapos, sanos y, por tanto, eternos, y no.

La institución peor vista después de la Hacienda pública y la considerada más inútil es el Senado, y Senado viene de senectud, es decir, vejez. El romano Catón, que fue un temido senador con más de 83 años, sostenía que lo molesto no son los años si no el desencuentro con la virtud. Hemos llegado al consenso no consensuado de pensar que la moderación y la edad son de derechas, pero para mí Pablo Iglesias e Íñigo Errejón siempre llevaron un viejo dentro de ellos, como un cosmonauta en un transbordador. Ahora, uno cabalga un cortacésped en Galapagar y otro está en lo de la izquierda de orden. Como navega entre dos mundos, Carmen Calvo es ajena al tiempo porque cada vez que aparece en la pantalla parece que sale de una canción de Serge Gaingsbourg, por ejemplo esa de 'Dios es un fumador de habanos' que el francés cantó con Cathérine Deneuve porque entonces no conocía a Calvo, -«él mismo me dijo que el humo te lleva al paraíso»-.

La vicepresidenta en funciones podría protagonizar una categoría propia en Netflix. Este miércoles ha remarcado que si Iglesias no apoya a Sánchez estaría votando con Abascal y que ahora se plantea que Sánchez sea presidente con ayuda de los independentistas. Viene una noticia en la prensa que me recuerda a ella. Algunas influencers ya venden el agua de su bañera y yo me he acordado de Calvo por nada, no se imaginen, pero creo que esa es una idea que no ha considerado aún Pedro Sánchez en toda su dimensión: que los demás partidos le compren la investidura y el agua de la bañera y de esta manera, todo lo demás consistirá en el bloqueo de las instituciones democráticas.

Iglesias y Sánchez creyeron verse en el Face App de 2030, pero les pasó que se les murió el pacto prematuramente.

Todo envejece cada vez más rápido: el multipartidismo, el independentismo, Rufían y Rosalía, que ya es vieja. Es malo hacerse viejo pero todas las otras opciones son mucho peores.