Mi viaje favorito...Miraflores de la Sierra (Comunidad de Madrid)

«Nunca elijo lujo en mis viajes,no me aporta nada y lo veo innecesario»

En Miraflores. Paseando por Pico Perdiguera, su sierra favorita./
En Miraflores. Paseando por Pico Perdiguera, su sierra favorita.

Socióloga y profesora de la UEx, ha tenido que cambiar sus planes este verano tras ser nombrada directora general de la Mujer. Ha sido una gran viajera y le gustaría viajar mucho más de lo que lo hace en la actualidad

CELIA HERRERA

-¿Cuál ha sido su viaje favorito? ¿Cuándo lo hizo?

-No sabría decir. Todos los viajes han tenido algo especial, pero probablemente ahora los que recuerdo con más cariño son los que he hecho y sigo haciendo a un pueblo de la sierra norte de Madrid, Miraflores de la Sierra. Es el pueblo donde nacieron mi abuela y mi padre; es mi lugar de referencia, donde hemos pasado todas las vacaciones y al que voy cada vez que puedo. Últimamente he vuelto a recuperar el entusiasmo que sentía al ir allí en la infancia y cada vez que me voy de allí me da algo de tristeza. No sé por qué, porque sé que vuelvo, pero... Disfruto de las montañas y de las sensaciones que me recuerdan otro tiempo.

-¿Volvería allí o es de las que siempre buscan destinos nuevos?

«Prefiero los viajes activos. Más de dos días de relax me ponen nerviosa. Me gusta patear por el campo, moverme y curiosear»

-Volvería a todos los lugares a los que he ido pero nunca descarto lugares nuevos.

-¿A quién le recomendaría este viaje?

-Si recomiendo una escapada a Miraflores de la Sierra se la recomendaría a aquellas personas a las que les gusta la montaña, hacer rutas. El paisaje es magnífico.

-¿A dónde le gustaría ir si pudiera?

-A cualquier sitio nuevo o a cualquier lugar al que haya ido ya. Unamuno decía que hay que viajar, pero no por topofilia sino por topofobia, por huir de donde se está. A veces me gusta salir de la rutina, así que podría decirse que por topofobia viajaría a cualquier sitio, pero como me gusta conocer nuevos lugares, también por topofilia, por el placer de conocer. Pero hay un lugar al que me gustaría ir: una iglesia mozárabe del siglo XI, San Baudelio, en Berlanga del Duero, Soria. La he visto solo en fotos y me parece una delicia. La arquitectura religiosa de Castilla y León me gusta mucho y he hecho varios viajes para conocerla.

-¿Cuál es el sitio que más le ha impresionado?

-Recuerdo con especial entusiasmo la Península Valdés, en la Patagonia argentina, y el formidable espectáculo de las ballenas a pocos metros de la orilla. Era invierno (agosto) y el silencio era atronador, valga el oxímoron. Estremecía verlas allí con sus crías. También el desierto de Atacama en Chile, su salar y las lagunas altiplánicas de Miscanti y Miñiques, muy cerca de la frontera con Bolivia.

«Nunca he querido quedarme a vivir en un sitio de los visitados. Cuando viajo siempre siento que voy de paso»

- ¿Cuántos viajes suele hacer al año?

-Ahora no muchos. Y no porque no quiera.

-¿Cuál es el lugar más raro que ha visitado?

-No sabría decir. Quizá porque cualquier sitio al que viaje puede ser sorprendente. Cuando era más joven me interesaban lugares lejanos, ahora creo que soy capaz de sorprenderme con cualquier cosa que encuentre en el pueblo de al lado.

«En Argentina y Chile recuerdo la carne, porque no soy muy carnívora, y allí comí más de lo que sería habitual en mí»

-¿Qué tipo de viajera es? ¿De las que planifica o de las que va a la aventura?

-Un 50%. Me gusta organizar una parte pero no tengo problema en dejarme llevar si es preciso. Una cierta dosis de aventura es muy placentera.

-¿Y suele mirar comentarios sobre hoteles, restaurantes o destinos antes de reservar?

-A veces.

-¿Qué tipo de viaje prefiere: los activos o los de relax?

-Por lo general los activos. Más de dos días de relax me pone nerviosa. Me gusta patear ciudades o andar por el campo. Moverme y curiosear.

-¿Mar, montaña o ciudad?

-Montaña sin dudarlo

-¿Low cost o lujo?

-Lujo nunca. Tiendo a la sobriedad y aunque no me gusta pasar penurias, no me gusta el lujo. Y cada vez menos. No me aporta nada y lo veo innecesario.

-¿Qué lugar visitó y quiso quedarse a vivir en él?

-Ninguno. Cuando viajo siempre siento que voy de paso.

-¿Qué viaje le ha defraudado y no recomendaría nunca?

-Ninguno.

- ¿Es la gastronomía una parte importante de su viaje?

-Mucho.

-¿Qué plato recuerda de su viaje favorito?

-En Argentina y Chile recuerdo la carne, porque no soy muy carnívora y allí comí carne más de lo que sería habitual en mí. Estaba muy buena. En Ecuador, unos maravillosos jugos de melón que tomaba en el desayuno. En el sur de España, el espeto y las gambas de Huelva. De Euskadi, me gusta todo.

-¿Es de las que se atreve a probar de todo?

- Aunque solo sea una vez. En México DF comí escamoles (un tipo de gusanos) y chapulines (una especie de grillos) pero no he vuelto. Supongo que hay una distancia cultural que me frena, pero tenía que probarlos. Lo pruebo todo.

-¿Le gusta hacer fotos de sus viajes? ¿Es de las que les gusta compartirlos en las redes sociales?

-Sí. Especialmente de montañas.

-¿Qué es lo que no falta nunca en su maleta?

-Un sombrero y unas gafas de sol.

-Y en la vuelta ¿es de las que siempre necesita más espacio por las cosas que ha comprado? ¿Suele traer souvenirs de recuerdo?

-No. En todo caso me traigo alguna receta gastronómica o algún sombrero.

PERFIL

Beatriz Muñoz
Estudió Sociología en Madrid y se doctoró en la Universidad de Extremadura, donde es profesora y dirigió la Oficina para la Igualdad. Dirige el Instituto de la Mujer de Extremadura y forma parte de la comisión de expertos que analiza el cambio de hora.