Veteranos retirados por el 26M

Ramón Ropero, José Calvo y Eugenio Álvarez. :: HOY/
Ramón Ropero, José Calvo y Eugenio Álvarez. :: HOY

Varios socialistas que han sido alcaldes largo tiempo han sufrido el revés de las urnas

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Las últimas elecciones municipales que han revitalizado al PSOE, también han propiciado relevos generacionales al frente de muchos municipios y esta renovación está a punto de retirar a referentes políticos locales que llevaban décadas dedicados a la gestión pública. Es el caso de históricos socialistas como Ramón Ropero o Eugenio Álvarez, hasta ahora alcaldes de Villafranca de los Barros y Calamonte respectivamente. Los pactos que puedan alcanzar sus adversarios podrían desalojarlos de las alcaldías.

Tanto Ropero como Álvarez pueden considerarse los últimos supervivientes de la vieja guardia socialista extremeña que surgió durante los gobiernos de Juan Carlos Rodríguez Ibarra. De hecho, los dos tienen unas carreras casi paralelas y alcanzaron la máxima proyección política más allá de sus respectivos pueblos, tanto en la Diputación de Badajoz como en la Junta de Extremadura.

Ropero está ahora en una situación delicada porque sus ocho concejales podrían ser superados por la suma de los cinco ediles de Ciudadanos más los cuatro del Partido Popular. De hecho. en la mañana de este sábado Cs y el PP han anunciado un acuerdo de Gobierno en Villafranca de los Barros para desalojar a Ropero de la Alcaldía. Ropero accedió a ella por primera vez en 1983, pero en 1987 su partido lo eligió para presidir la Diputación de Badajoz, cargo que luego encadenó con el de consejero y posteriormente con el de vicepresidente de la Junta de Extremadura. En 2003 volvió a ser elegido alcalde de Villafranca de los Barros, donde se ha mantenido cuatro legislaturas hasta la actualidad. Se puede decir que un pacto entre PP y Ciudadanos jubilará políticamente a Ramón Ropero, al que le aguardarían cuatro años en la oposición de su pueblo.

Los tres han compaginado sus periodos de alcaldes con puestos en la Junta o en la Diputación pacense

Es casi lo mismo que puede pasarle a Eugenio Álvarez, quien llegó a la Alcaldía de Calamonte en el año 1979. Aquel mandato duró cuatro años, convirtiéndose después en uno de los consejeros que más tiempo -entre 1983 y 2003- ha estado al lado de Ibarra. Después fue senador y en 2011 se convirtió de nuevo en candidato a alcalde de Calamonte relevando a su mujer, Mariluz Hernández, que ocupó este puesto entre 2003 y 2007.

Álvarez fue el más votado hace ocho años, pero un pacto PP-IU le impidió gobernar. En 2015 lo intentó de nuevo y esa vez sí se hizo con la Alcaldía de su pueblo.

Sin embargo, en este 2019 el PP le ha superado por 40 votos. Y aunque ambos partidos han conseguido seis concejales, al edil de IU le basta con la abstención para retirar a Eugenio Álvarez de la primera línea política.

Ropero ha ganado en Villafranca, pero la coalición Cs-PP puede apartarle de la Alcaldía

No tan pegado a los gobiernos de Ibarra, aunque se le considere otro histórico del PSOE, es José Calvo. Fue diputado provincial, pero es conocido sobre todo porque ha sido alcalde de Burguillos del Cerro 28 años. En 2015 ganó sus últimas elecciones, pero se quedó a unas decenas de votos de la mayoría absoluta y un tripartito entre Extremeños, PP y Despierta Burguillos le impidió gobernar. El pasado 26 de mayo se volvió a presentar y esta vez perdió en número de votos con la coalición local Despierta-Extremeños, aunque sacaron el mismo número de ediles, cuatro. Teniendo en cuenta que el PP obtuvo tres, es improbable que Calvo vuelva a ser alcalde.

Pactos en su contra podrían mandar a la oposición a Ramón Ropero en Villafranca, Eugenio Álvarez en Calamonte o José Calvo en Burguillos

En la provincia cacereña, el caso de longevidad interrumpida lo representa José Luis Perales, alcalde socialista de Perales del Puerto desde hace 20 años, que esta vez ha sido derrotado al lograr tres ediles por cuatro del PP.