Vertederos

No existe una receta magistral para eliminarlos, salvo las referidas a la cultura urbana y las denuncias, como en el caso de la Alcazaba de Badajoz

Vertederos
JESÚS A. RODRÍGUEZ | DOCTOR EN DERECHO

Los vertederos ilegales son como la mala hierba, aparecen de todo tipo, y crecen en los lugares más insospechados contribuyendo a denigrar todo tipo de paisaje y salubridad, como ocurre en la Alcazaba Árabe de Badajoz, una agresión sin precedentes a un lugar tan ancestral.

Sigo con suma atención lo que ocurre en la querida Extremadura, además de hechos tan llamativos como que, una vez más, España ha sido condenada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en el tema de Residuos, y podemos presumir, según la propia EU, de ser el Estado miembro más sancionado por infracciones durante los últimos años. Tengo entendido que se elabora un Proyecto de Ley, extremo en sanciones, destinado a estos desalmados que juegan con la salud pública, pero tampoco creo que sirva de freno, ya que lo realmente influye es la condición humana.

No deja de tener interés para los lectores de media España, y en especial para los de Extremadura, este otro tema de los vertederos ilegales, proveniente de parecidas circunstancias respecto a la sentencia condenatoria a España (15.3.2017), y en la cual constan como finalizados distintos sellados de 61 vertederos en España pero que, según la mencionada sentencia, se encontraban inconclusos por la clásica inacción española, reiterada nuevamente el 8.6.2018, existiendo hasta la fecha un sepulcral silencio sobre su ejecución final. La excepción fue la Comunidad Canaria, la cual no pudo soportar la presión, confesando hace días su situación real de incapacidad.

Desde entonces España ha venido incumpliendo más que lo contrario, pues se daba el hecho curioso de que determinadas regiones anunciaban a bombo y platillo la finalización de los sellados de los vertederos correspondientes, surgiendo a continuación la opinión contraria por parte de la Comisión Europea.

Más recientemente (8.11.18), aparece en la documentación europea la existencia de 1.513 vertederos, igualmente ilegales. Prosigue el silencio. En lo que a corto/medio plazo pueda afectar, su número es altamente preocupante. Estas situaciones suelen tener tres paternidades responsables: Estatal, autonómico y local, que suelen tirarse piedras los unos a los otros, y los contribuyentes en medio.

Prácticamente, no existe una receta magistral para eliminar este tipo de vertederos, salvo las referentes a la cultura urbana ylas denuncias, como ejemplo, valga el caso contemplado de la Alcazaba Árabe de Badajoz. Cámaras de vigilancia (si existen lugares para su instalación), drones, y sobre todo, más atención por parte de las autoridades, aunque repito, es un problema de difícil solución.

La creación de vertederos específicos en terrenos municipales y su posterior sellado, podría aceptarse de forma provisional, pero no es la solución. Las plantas de valoración son las soluciones mas idóneas, pero tienen un gran enemigo: el ya mencionado de la cultura urbana, poco acostumbrada a ser disciplinada con sus congéneres.

Mientras tanto, continúan de forma impertérrita en información las administraciones públicas.