Vara reclama descuentos fiscales para los que se asienten en las zonas rurales

Vara, ayer durante las jornadas. :: hoy/
Vara, ayer durante las jornadas. :: hoy

El alcalde de Caminomorisco afirma en un foro sobre demografía que la ley no puede ser igual para una ciudad que para un pueblo pequeño

REDACCIÓN/EFE

caminomorisco. El presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, aseguró ayer que la pérdida de población «no es un problema autóctono», ya que afecta a muchos lugares de España y del mundo, «lo cual nos debe hacer pensar en soluciones, locales, regionales, nacionales y supranacionales».

Vara participó ayer en la apertura del Foro Reto Demográfico de Extremadura, que se desarrolló en la localidad hurdana de Casminomorisco. Allí, puso sobre la mesa la necesidad de establecer alguna clase de incentivo para que los profesionales sanitarios prefieran estar en las zonas rurales. O fijarse en lo que han hecho otros países, al establecer exenciones fiscales a la hora de establecerse en un sitio u otro.

Vara agregó que no existen varitas mágicas porque la solución «es compleja». «Hablamos de un cambio profundo de la sociedad hacia grandes concentraciones de habitantes donde el ocio juega un papel esencial y donde el sector servicios opera como elemento mayoritario a la hora de la empleabilidad».

El presidente extremeño subrayó que se pueden hacer muchas cosas que tienen que ver con las decisiones de los distintos gobiernos y poderes públicos, «y una de ellas es la dotación de servicios públicos».

Vara también citó como medidas necesarias las comunicaciones y atraer empresas, «que es lo que hacemos ahora en Extremadura al cambiar leyes para poder hacer más fácil el emplazamiento de empresas», dijo.

Para Vara, también es importante «analizar y asumir que un futuro, más pronto que tarde, España tendrá que ser un país receptor de inmigración ordenada y organizada».

Por su parte, el alcalde de Caminomorisco y presidente del grupo de acción local ADIC-Hurdes, Gervasio Martín, se refirió al reciente informe demográfico elaborado el Consejo Económico y Social de Extremadura (CES), en el que sitúa la magnitud del problema y los retos a los que se enfrenta, pero en el que concluye que la situación «no es catastrófica».

«Creo que después de este informe tenemos motivos para el optimismo, pero también que ser conscientes de que a los hurdanos nos lo han puesto muy difícil», apuntó el alcalde. A su juicio, los excesos de protección, las innumerables normativas medioambientales y urbanísticas no han dejado a los pueblos desarrollarse como deberían.

A modo de ejemplo, Martín indicó que en Las Hurdes únicamente existen 27 propiedades de más de diez hectáreas y un joven agricultor que quiere hacer una nave para sus colmenas necesita 7,5 hectáreas, lo que resulta una aberración.

«Y si ese joven apicultor y su pareja quieren hacerse una vivienda se encuentran con limitaciones urbanísticas, porque aquí no tenemos terreno para construir, por lo que terminan en un pisito en Plasencia o Ciudad Rodrigo y ya no vuelven al pueblo y esto tiene mucho que ver con la despoblación», aseveró.

El primer edil exigió un cambio de normativas «ya que no puede ser la legislación igual para el pueblo que para la ciudad, porque Caminomorisco no es un igual que Llerena ni las zonas de llanura igual que las de montaña».