Vara inicia su tercer y último mandato

La presidenta de la Asamblea, Blanca Martín, felicita a Guillermo Fernández Vara tras su proclamación como presidente de la Junta. :: / BRÍGIDO

Ciudadanos y Unidas por Extremadura se abstuvieron y salió elegido en primera votación gracias a la mayoría del PSOE

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Guillermo Fernández Vara fue este martes reelegido como presidente de la Junta de Extremadura con los votos a favor del PSOE. Ciudadanos y Unidas por Extremadura se abstuvieron y solo el PP votó en contra.

El mandatario extremeño tenía asegurada la reelección gracias a la mayoría absoluta conseguida el 26 de mayo. Desde hace un mes se sabía que los 34 diputados del PSOE bastaban para ganar la primera votación. De ahí que solo había dudas sobre la posición del resto de grupos, que no habían desvelado el sentido de su voto.

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Hace cuatro años, con minoría parlamentaria, Fernández Vara fue elegido con el voto a favor de los 30 diputados del PSOE y los seis de Podemos. Los 28 populares se abstuvieron, al igual que la única parlamentaria de Ciudadanos. No tuvo por tanto votos en contra, una situación que se dio por primera vez en la democracia extremeña.

En esta ocasión, Fernández Vara ha recibido los 34 votos a favor del PSOE, once abstenciones (Ciudadanos y Unidas por Extremadura) y veinte en contra del PP. Acto seguido, fue proclamado presidente del Gobierno regional por tercera vez. En las tres ocasiones no ha tenido que recurrir a la votación en segunda vuelta, en la que se necesita mayoría simple.

Aunque el resultado era conocido de antemano, no por eso la jornada estuvo carente de interés, sobre todo por conocer la posición de cada grupo en la votación. De ahí que numerosas autoridades y agentes sociales acudieran de nuevo a la tribuna del Parlamento regional, como la delegada del Gobierno, Yolanda García Seco, y el presidente de la Federación de Municipios y Provincias de Extremadura, Francisco Buenavista. En esta ocasión había más representación de la oposición, como los senadores populares Carlos Floriano y Pedro Acedo y las diputadas de Ciudadanos Victoria Domínguez y María José Calderón.

La ocasión era idónea, puesto que la oposición compartió protagonismo con el todavía candidato a presidir la Junta. En la segunda sesión del debate de investidura los grupos replicaron al discurso que ofreció Fernández Vara en la tarde del lunes, en el que fijó sus líneas de gobierno para los próximos cuatro años. Pero también se apreció la lucha de los partidos para convertirse en referente frente al PSOE, especialmente entre PP y Ciudadanos, pero también con la coalición Unidas por Extremadura mostrando que las cuestiones que les separan de los socialistas tienen hoy más importancia que los puntos en común.

Debate con la oposición

En su turno de réplica el presidente de la Junta mantuvo su oferta de pactos para lo que considera seis grandes retos para la región, como la despoblación y la lucha contra el cambio climático. Fernández Vara insistió en que no pretende abusar de su mayoría absoluta, pero recordó a los grupos que el PSOE venció con claridad en las elecciones y que los reproches que recibió deberían incluir un ejercicio de autocrítica de la oposición.

También dejó algunos mensajes sobre lo que será su nuevo gobierno. En sus intervenciones abrió la puerta a la posibilidad de bajar impuestos durante la legislatura si las condiciones de estabilidad presupuestaria lo permiten. Pero recalcó que será para beneficiar a las clases más bajas, ya que considera que la comunidad «no tiene un problema de fiscalidad, sino de rentas». En cualquier caso, descartó que se vaya a producir una subida impositiva.

Fernández Vara expuso que la victoria del 26 de mayo se asentó en que los socialistas vencieron en el 60% de los municipios, donde los políticos están más cerca de los ciudadanos, y en que su formación fue la única que planteó en su programa electoral «derechos y deberes» en lugar de promesas como las bajadas de impuestos.

El presidente de la Junta en funciones incidió en los seis grandes pactos que planteó el lunes a la oposición, al que este martes sumó un séptimo para fomentar una mayor agilidad en la Administración pública, una de las críticas que recibió de la oposición. Pero recordó que hay trámites que son ineludibles y exigencias que cumplir, del mismo modo que existen obligaciones en materia de contratación pública, como la imposición de los concursos donde prime el precio como principal criterio de adjudicación.

Ante los recelos de la oposición, Fernández Vara insistió en la necesidad de afrontar el cambio climático y recalcó que la estrategia de transición energética que propone implica el impulso a áreas como el sector forestal. También repitió su propuesta para consensuar un plan de infraestructuras, así como la voluntad de reforzar la Universidad de Extremadura y volver a plantear la reforma del Estatuto de Autonomía para modificar cuestiones como los aforamientos y la tramitación de las iniciativas legislativas populares.

Rechazó las críticas a la sanidad, otro de los aspectos en común de la oposición, y recalcó que el sistema extremeño recibe en las encuestas una alta valoración. Pero reconoció que «algo mal se ha hecho» en materia de transporte sanitario, aunque apuntó que las soluciones no pasan por cambiar la forma de gestión, sino por el enfoque de un servicio que para mejorar sus prestaciones podría apoyarse en sectores como el taxi rural. Una cuestión, la de los transportes, que ha quedado pendiente para la nueva legislatura.