La unidad de atención al estudiante de la UEx apoyó a 300 alumnos el pasado curso

La unidad de atención al estudiante de la UEx apoyó a 300 alumnos el pasado curso

Nació para atender a personas con discapacidad pero ahora asiste además a alumnos con problemas académicos o personales

EFE

mérida. Creada en el curso 2004-2005 como apuesta del recién elegido equipo rector de la Universidad de Extremadura (UEx), encabezado por Juan Francisco Duque, la unidad de atención al estudiante se ha consolidado en sus casi quince años como «la mano amiga» de los universitarios, que presta ayuda, orientación y apoyo, no solo para cuestiones académicas.

Planteada en sus inicios como ayuda al alumno con discapacidad, ha ido ampliando su servicio asistencial a otros estudiantes, que pese a no tener discapacidad si necesitan apoyo, bien por problemas en los estudios o por otros derivados de situaciones de acoso, violencia machista, adicciones o problemas familiares.

Según la trabajadora social de esta unidad, Diana Arroyo, que forma parte de un equipo que cuenta con una psicóloga y una psicopedagoga, repartidas en los campus universitarios de Badajoz y Cáceres, en el curso 2017-2018 fueron atendidos 304 alumnos, 127 con discapacidad igual o superior al 33% y 177 por otro tipo de situaciones.

Se encargan también de casos de violencia machista, adicciones o acoso

El objetivo fundamental es, según precisó Diana Arroyo, lograr la plena inclusión del estudiante en la universidad extremeña y ayudarles a afrontar esas cuestiones o situaciones sobrevenidas que no les permiten desarrollar sus estudios con normalidad.

En el caso de alumnos con discapacidad de primer ingreso, se comienza a trabajar en su adaptación antes de la Evaluación del Bachillerato para el Acceso de la Universidad (EBAU), a la que en el pasado curso se presentaron 60 estudiantes que requirieron de algún tipo de ayuda, 47 en la convocatoria de junio y 13 en la de julio.

Asimismo, se les hace una orientación específica sobre la titulación, con valoración de dificultades y aportando posibles soluciones, que dan forma a su carta de adaptación y que, una vez aceptada por el estudiante, se traslada al profesorado.

Aunque en otras universidades sí se da con más frecuencia, la mayoría de los estudiantes con discapacidad de la UEx no necesitan personal de apoyo, salvo en casos puntuales, como los ciegos totales o los Asperger, casos para los que se cuenta con estudiantes colaboradores, que voluntariamente se ofrecen a este cometido.

Apoyo social

Estas personas además de ayudarles en la parte académica también lo hacen en la social, «estimulándoles, por ejemplo, a que vayan a la cafetería y se relacionen con el resto de alumnos».

Por otro lado, a los que acuden por problemas académicos, se les ayuda elaborándoles «un horario de vida», en el que no solo se incluyen clases y estudio, sino salir o hacer deporte, además de enseñarles técnicas de estudio.

En el ámbito psicosocial, esta unidad se carga de cuestiones como, por ejemplo, la manera en la que puede compaginar sus estudios un alumno, que de pronto se encuentra con la enfermedad grave de un familiar cercano y que no puede o no quiere seguir por razones no solo emocionales, sino por cambios económicos en la unidad familiar.

Diana Arroyo también explica que cada vez son más numerosas las ayudas que se prestan relacionadas con la violencia machista, casos en los que además de derivarles a servicios como la Casa de la Mujer, se le plantean salidas como tutorías virtuales o exámenes en clase aparte.