La Unidad de Asuntos Internos de la Policía investigará los insultos al ministro Ábalos

El ministro Ábalos este martes, en el Senado. /EFE
El ministro Ábalos este martes, en el Senado. / EFE

El caso no tiene recorrido en la vía penal si el perjudicado no presenta denuncia, pero la vía administrativa contempla sanciones importantes

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

La Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional, cuya sede está en Madrid, será la encargada de investigar el incidente ocurrido el pasado fin de semana en Mérida, donde fue identificado un policía nacional después de que el ministro José Antonio Ábalos fuera increpado y presuntamente le dijeran «rojo, hijo de puta».

La investigación será llevada por agentes especializados en el esclarecimiento de conductas delictivas o inapropiadas cometidas por los agentes de la Policía Nacional que trabajan en todo el país. De ese modo se tratará de poner luz a un incidente que difícilmente podrá tener consecuencias penales porque los delitos contra el honor solo son perseguibles a instancia de parte. Por tanto, sería necesario que el agraviado (en este caso el ministro) presentara una querella criminal contra el autor para que la Fiscalía entrara en el asunto.

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Esa circunstancia no se dará porque el ministro ya ha expresado su deseo de no presentar denuncia contra el autor o los autores de los insultos.

Descartada la vía penal, el asunto será investigado por la propia Policía Nacional, que abrirá un expediente interno para determinar cómo se produjo el incidente, quiénes participaron en él y qué tipo de expresiones o conductas inapropiadas fueron cometidas por parte del policía nacional en segunda actividad que fue identificado por los escoltas del ministro y por los agentes de la Policía Nacional que se desplazaron al pub de Mérida.

Desde el primer momento se especuló con la posibilidad de que este policía hubiese mostrado su placa policial. El propio ministro se preguntó el lunes. «¿Por qué alguien que no puede ni debe llevar la placa la lleva?, ¿para qué le sirve?».

Esa reflexión está basada en el Reglamento de Segunda Actividad de la Policía Nacional, donde se indica que los agentes que pasan a esta situación deben entregar su carné profesional de activo y la placa emblema, identificándose a partir de ese momento con un carné identificativo profesional distinto al que llevan los policías en activo.

De momento no ha trascendido si los policías le intervinieron al agente la placa que supuestamente mostró a los escoltas y a la que se ha referido el ministro.

La investigación deberá aclarar este detalle y otros que puedan determinar si el agente incumplió algún artículo del Régimen Disciplinario que rige para los funcionarios de la Administración del Estado, ya que en este caso no se le puede aplicar el régimen disciplinario de la Policía Nacional porque estaba en segunda actividad.

En ese régimen para funcionarios existe un artículo que considera falta muy grave «toda actuación que suponga discriminación por razón de raza, sexo, religión, lengua, opinión, lugar de nacimiento, vecindad o cualquier otra condición o circunstancia personal o social».

El castigo para este tipo de faltas puede consistir en la separación de servicio, la suspensión de funciones o el traslado con cambio de residencia.