Una tumba en Colliure

Una tumba en Colliure
JOSÉ LUIS GIL SOTO

La semana pasada anduve por Valencia hablando a los libreros de la franja levantina de mi nueva novela con motivo de su inminente lanzamiento. El lugar elegido por la editorial fue un hotel céntrico de la capital del Turia, un edificio emblemático en cuya fachada luce una placa que recuerda su relación con la cultura en general y la literatura en particular. Es una placa de piedra que fue colocada en 1984 coincidiendo con el 45º aniversario de la muerte de Antonio Machado. La leyenda recuerda que el edificio albergó a intelectuales y artistas evacuados de Madrid durante la Guerra Civil y que se llamó Casa de Cultura. Allí fue a parar también Rosa Chacel, y parece muy probable que igualmente lo hiciera su esposo, el extremeño Timoteo Pérez Rubio, encargado de evacuar el Tesoro Artístico Nacional y que eligió Valencia como primera etapa en su viaje a Ginebra.

Allí, como digo, estuvimos hablando de literatura, en un lugar que recuerda sobre todo al autor de 'Campos de Castilla'. Es posible que sea casualidad, como tantas cosas en la vida, pero resulta que van a cumplirse este viernes 80 años desde la muerte de Antonio Machado y parece buen momento para recordar su paso por Valencia y los últimos días del poeta.

Machado salió de Madrid en plena Guerra Civil, convencido por León Felipe y Rafael Alberti. Se había alineado con la causa republicana y fue uno de los que enarboló la bandera tricolor en Segovia el 14 de abril de 1931 (al contrario que su hermano Manuel, también poeta y dramaturgo, que se puso del lado de los nacionales).

En Valencia estuvo hasta que en abril de 1938 fue evacuado a Barcelona. El 22 de enero de 1939, junto a su hermano José y su madre, Ana, pasó a Francia. El lugar elegido para vivir fue una posada de Colliure, un pequeño pueblo cerca de la frontera.

Sin embargo, Antonio sobrevivió solo un mes. A pesar de no ser muy mayor (tenía 63 años), era fumador empedernido y falleció de un paro cardiaco. Su madre le sobrevivió tres días.

Antonio Machado está enterrado en el cementerio viejo de Colliure, no muy lejos del lugar donde yace el novelista Patrick O`Brian, en cuya obra se basa la famosa película 'Master and Comander'.

Como ocurre con Godoy y con tantos otros, se sigue especulando con la posibilidad de repatriarlo mientras pasan los años. El primer impulso es desear su regreso a suelo patrio, a una España que lo reconoce como el gran poeta que fue. Sin embargo, después de tanto tiempo sin que se haya hecho, uno empieza a pensar si no existe cierto romanticismo en torno a esas sepulturas españolas en tierra ajena, porciones de tierra que nos pertenecen en cierto modo, lugares para visitar más allá de nuestras fronteras como si fueran pequeños santuarios, enclaves eternos en los que rendir homenaje silencioso a una parte de lo que fuimos.