El Tribunal de Cuentas Europeo avala que el AVE Madrid-Lisboa es rentable

El Tribunal de Cuentas Europeo avala que el AVE Madrid-Lisboa es rentable

Un informe sobre las redes de alta velocidad lamenta la falta de conexión entre Évora y Mérida y pide medidas para su conclusión

Juan Soriano
JUAN SORIANO

La línea de alta velocidad Madrid-Lisboa cumple con la exigencia mínima de rentabilidad. Así lo asevera el Tribunal de Cuentas Europeo, que avala la eficiencia del AVE extremeño. Al mismo tiempo, lamenta los retrasos en las obras y especialmente la falta de conexión entre Évora y Mérida.

El Tribunal de Cuentas Europeo aprobó a mediados de junio un informe sobre la red comunitaria de alta velocidad que lleva por elocuente título 'No una realidad sino unos retales ineficientes'. En este trabajo audita diez líneas en funcionamiento (cuatro de España y dos de Francia, Italia y Alemania) y cuatro proyectos transfronterizos, entre ellos el que comunica Madrid con Lisboa. Representan más del 50% de los kilómetros en operación o construcción en la Unión Europea.

La principal conclusión del informe es que el desarrollo de la alta velocidad se ha llevado a cabo sin análisis previos fiables de rentabilidad y eficiencia. Según indica, se estima un mínimo de nueve millones de pasajeros al año (o al menos seis el primer año de funcionamiento) para que un proyecto se considere exitoso. De las siete líneas terminadas que han sido auditadas, sólo tres superan esa cifra: Madrid-Barcelona, París-Estrasburgo y Turín-Salerno.

La unión de las capitales ibéricas abarcaría a más población que otras líneas españolas ya construidas

Como segundo parámetro de rentabilidad, el trabajo se centra en los habitantes del área de influencia, lo que permite evaluar actuaciones aún en obras, como la extremeña. Para ello, analiza el número de personas que viven a menos de 15 o 30 minutos en coche de las estaciones de las líneas en uso o en construcción. El informe concluye que, de las 14 analizadas, nueve no cumplen el mínimo de pasajeros potenciales. Sólo cinco cubren el mínimo, entre las que se encuentra el AVE de Madrid a Lisboa.

En concreto, el trabajo indica que la línea que pasa por Extremadura cuenta con 10,35 millones de habitantes que tardarían menos de 30 minutos en coche en acceder a las estaciones previstas. Madrid aportaría cerca de 6,2 millones y Lisboa más de 2,8 millones, lo que evidencia el valor de conectar las dos capitales ibéricas. También recoge la importancia que tendría incluir Toledo en el tendido, como pretende el Ministerio de Fomento, ya que sumaría 434.000 habitantes.

En cuanto a las estaciones extremeñas, Badajoz aportaría 227.000 habitantes, Mérida 179.000, Cáceres 130.000, Plasencia 110.000 y Navalmoral de la Mata 63.000.

En comparación con el resto de líneas españolas analizadas, y a excepción de la que une Madrid con Barcelona (no forma parte del estudio la Madrid-Sevilla), la conexión con Lisboa ofrece muchas más ventajas de competitividad. El Tribunal de Cuentas reseña que Madrid-Galicia y Madrid-León apenas pasan de 7 millones de habitantes a media hora en coche, la Y Vasca pasa por poco de 4 millones y el eje atlántico (Vigo-La Coruña) se queda en 2,7.

Tramos transfronterizos

Estos datos evidencian otra de las conclusiones del informe, que los países miembros han preferido llevar a cabo obras de líneas interiores en lugar de atender a los objetivos de la unión, a pesar de que no se cumplían los criterios de rentabilidad.

El Tribunal de Cuentas Europeo recuerda que el objetivo de los fondos comunitarios es favorecer la comunicación entre los países de la UE, para lo que tienen especial relevancia los tramos transfronterizos. Sólo así se podría facilitar la libre circulación de pasajeros y mercancías, con la importancia que supone para el desarrollo económico. De ahí que concluya que «cuando las conexiones transfronterizas faltan y no están construidas a tiempo, se puede causar un alto coste a la sociedad», debido a que se retrasa el impacto en generación de empleo y crecimiento de PIB.

Por ese motivo, el Tribunal de Cuentas pide a la Comisión Europea que preste más atención a las conexiones pendientes, ya que presentan especiales dificultades en materia de coordinación, desarrollo de los proyectos y contratación. Y pone como ejemplo el tramo entre Mérida y Évora.

Como indica, la línea Madrid-Lisboa se paralizó debido a la crisis económica y las necesidades de controlar el déficit, sobre todo en Portugal. El informe destaca que, a pesar de que el país luso recibió 43 millones de euros para los trabajos previos, aún no hay conexión transfronteriza. Al menos, reseña que los trabajos ya han comenzado. En cuanto a las obras en el lado español, apunta que la línea concluye a unos diez kilómetros de la frontera. El trabajo incluye una fotografía del punto en el que termina la plataforma de alta velocidad, a la altura de Novelda del Guadiana.

El Tribunal de Cuentas destaca que la Comisión Europea no cuenta con instrumentos legales para obligar a los países miembros a ejecutar los proyectos pendientes. Por ese motivo, pide medidas urgentes para que se pueda cumplir el objetivo de completar en el año 2030 la red básica, de la que forma parte la línea extremeña.

En conclusión, el organismo recomienda a la UE que modifique sus reglamentos y refuerce los fondos destinados a asegurar la construcción de los tramos necesarios para crear una verdadera red europea de transporte ferroviario de alta velocidad. Entre ellos, la unión con Portugal y el AVE Madrid-Lisboa.