Uno de cada tres conductores sometidos al test en la región da positivo

En 2016 la idea era incrementar las pruebas de saliva para la detección de drogas de forma progresiva

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Las indicaciones que recibieron a mediados de enero los agentes de la Guardia Civil de Tráfico chocan con las directrices marcadas desde comienzos de esta década por la DGT, que apostó por los controles de droga para reducir la siniestralidad.

Esa política quedó patente el verano de 2016, cuando la Dirección General de Tráfico anunció antes del puente de agosto que iba a realizar 25.000 controles de droga y de alcohol. Días después confirmó que dieron positivo en droga 333 conductores en los 899 'narcotest' realizados. El 37% de los conductores habían consumido droga:en 240 casos se detectó cannabis; en 107, cocaína, y también se constató la presencia de anfetaminas (65), metanfetaminas (44) y opiáceos (22). Porcentajes similares se detectan en todas las campañas que se realizan.

La Dirección General de Tráfico dijo entonces que las pruebas de saliva para la detección de drogas se irían incrementando de forma progresiva «con la idea de llegar a generalizarse del mismo modo que había ocurrido con las de alcohol». El objetivo era por tanto que la Guardia Civil tuviese a su disposición el mismo número de equipos para la detección de drogas que para la detección de alcohol.

Esa línea de trabajo se ha roto durante el último mes. La directriz recibida por los agentes de la Guardia Civil de Tráfico les impide realizar controles aleatorios por lo que deben ser muy selectivos en las pruebas. HOY contactó ayer miércoles con la Delegación del Gobierno para conocer en qué medida está afectando esta limitación a las Jefaturas de Tráfico de Cáceres y Badajoz, pero aún no ha obtenido respuesta.