Traviesas de madera en extinción

Traviesas de madera en las inmediaciones de la estación de Cáceres. :: /LORENZO CORDERO
Traviesas de madera en las inmediaciones de la estación de Cáceres. :: / LORENZO CORDERO

Adif renovará en Cáceres uno de los pocos tramos que mantienen vías antiguas

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Las antiguas traviesas de madera tienen los días contados en Extremadura. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) mejorará el trayecto entre Cáceres y la estación de Arroyo-Malpartida, uno de los últimos tramos que aún mantienen vías del siglo pasado. Con esta intervención, sumada a otras que ya están previstas, prácticamente toda la red de ferrocarril de la región estará adaptada a las necesidades de un tren moderno.

Adif señala que ya están en tramitación los proyectos para la renovación de uno de los tramos que se considera prioritario en el trayecto Cáceres-Arroyo/Malpartida, que tiene una longitud de 15,7 kilómetros. Aún está por determinar el plazo e importe de la obra, pero supondrá un avance para culminar la mejora de la línea entre Cáceres y Portugal, ya que la infraestructura entre Arroyo/Malpartida y Valencia de Alcántara fue modernizada durante la pasada década.

Con esta actuación mejorará una de las vías en peor estado de la provincia de Cáceres. La línea que comunica con Madrid no tiene carencias y será aún mejor cuando concluya la construcción de la plataforma de alta velocidad de Plasencia a Badajoz y, posteriormente, de Navalmoral de la Mata a Plasencia.

La situación es peor en la provincia de Badajoz, donde se concentra la mayor parte de la red ferroviaria de la región, sobre todo la que ofrece conexiones al margen de Madrid.

Pero aquí las traviesas de madera también están cerca de pasar a la historia. Como en el caso anterior, las obras que se llevaron a cabo en la pasada década gracias a un convenio entre Junta, Adif y Ministerio de Fomento permitieron poner al día buena parte de la red ferroviaria. Los tramos que quedaron pendientes están en vía de mejora.

Ya se ha renovado el tramo Aljucén-El Carrascalejo, de la línea que une Mérida con Cáceres y que por tanto da servicio a las relaciones con Madrid. Según indica Adif, recientemente se han finalizado las obras a lo largo de 12,8 kilómetros. Fueron adjudicadas en febrero del pasado año por algo más de 1 millón de euros, aunque con los materiales (balasto, traviesas y carril) el coste se acercó a 5 millones de euros.

Esta mejora permitirá elevar hasta 100 kilómetros por hora una velocidad de circulación que en ocasiones estaba limitada a 50 kilómetros por hora, lo que reducirá en unos cinco minutos el tiempo de viaje. Esta medida era necesaria para que los trenes de altas prestaciones que estarán en servicio en 2020 puedan acceder a Mérida desde Cáceres y continuar recorrido hasta Badajoz.

En la provincia pacense hay más actuaciones en marcha. Destaca la renovación de la parte pendiente de mejora de la línea entre Mérida y Ciudad Real. Adif tiene previsto realizar una renovación integral en un trayecto de más de 118 kilómetros entre Castuera y Brazatortas. Este proyecto, que incluye la posterior electrificación de la línea, beneficiará tanto a los tráficos de viajeros como de mercancías.

Las primeras obras en Extremadura contemplan dos tramos. Ya se ha adjudicado, con un coste de 10 millones y doce meses de obra, la renovación entre Castuera y Cabeza del Buey. Y está en fase de licitación el contrato entre Cabeza del Buey y Guadalmez, con catorce meses de plazo y 11,8 millones de presupuesto. A esto hay que sumar el material. En ambos casos las traviesas de madera dejarán paso a las modernas traviesas polivalentes de hormigón, con lo que en el futuro podrán adaptarse al ancho internacional (por ahora mantendrán el ancho de vía que se emplea en España y Portugal).

Del resto de la provincia de Badajoz, las vías entre las dos capitales están en buen estado y ya no tienen traviesas de madera. También se renovaron la pasada década los trayectos de Zafra a Jerez de los Caballeros y de Zafra a Fregenal de la Sierra. Las principales carencias están en la línea de Sevilla.

En este caso, entre Mérida y Zafra la vía fue modernizada con el citado convenio. También se renovó parcialmente la superestructura de Zafra a Usagre. Afinales del pasado año Adif retiró el viejo puente metálico de la Rivera de Usagre, un punto que tenía una limitación de velocidad de 40 kilómetros por hora.

Esta obra permitió la renovación de las vías adyacentes. Pero aún se mantiene en mal estado el trayecto de Usagre a Llerena, que tiene carriles de 1885, los más antiguos del país. Ya está en marcha la sustitución de un tramo de poco más de un kilómetro y la previsión es continuar progresivamente hasta la estación de Llerena, que también se incluye en estos planes. Apartir de ese punto faltarían mejoras puntuales hasta Fuente del Arco y el límite con Sevilla.

Adif señala que el conjunto de todas las actuaciones elimina «la gran mayoría del armamento de vía con traviesas de madera que existe en Extremadura». A esto se sumarán actuaciones fuera de la región. Además de las citadas entre Mérida y Ciudad Real, Adif ya trabaja para corregir cinco terraplenes en mal estado entre Navalmoral de la Mata y Madrid, que se vieron especialmente dañados con las lluvias del pasado otoño. Y está en fase de redacción la renovación de vía entre Jabugo y Huelva, lo que dará continuidad a la línea de Zafra a Fregenal.

Infraestructura sin cambios

El presidente de la Asociación extremeña de amigos del ferrocarril, Ángel Caballero, señala que con estas mejoras prácticamente desaparecería la traviesa de madera en la región. Además de los tramos citados, sólo faltaría por mejorar estaciones y algunos puntos aislados.

Como explica, el problema de la traviesa de madera no es el material, sino su antigüedad. En muchos casos son piezas partidas, lo que impide fijar el carril y obliga a establecer limitaciones de velocidad. De ahí que se necesite su renovación.

Pero Caballero señala que estas mejoras renovarán la superestructura, pero no la infraestructura. Por ejemplo, la línea de Ciudad Real seguirá manteniendo un trazado con curvas que impedirá su adaptación a la alta velocidad. Por ese motivo, considera necesario reclamar la construcción de nuevas plataformas que permitan traer a la región un verdadero tren del siglo XXI.