El tratamiento de la basura en la región costará 310 millones durante quince años

Cinta de tratamiento de residuos en el ecoparque de Mérida. :: hoy/
Cinta de tratamiento de residuos en el ecoparque de Mérida. :: hoy

Gespesa saca a concurso la gestión de cinco de sus siete ecoparques y ultima los pliegos de condiciones para los otros dos

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Al dejar la bolsa de basura en un contenedor se inicia un trabajo que incluye el transporte, tratamiento, recuperación y almacenamiento de esos desechos. Una tarea que requiere una gran dotación de personal, infraestructuras y medios. Tanto, que la Junta de Extremadura va a destinar más de 310 millones de euros a la gestión de residuos urbanos durante los próximos quince años.

La empresa pública Gestión y explotación de servicios públicos extremeños (Gespesa), dedicada al tratamiento de esos desechos, ha convocado los concursos correspondientes para la operación, mantenimiento y conservación de las instalaciones dedicadas al tratamiento de residuos domésticos y comerciales no peligrosos de la región.

LAS CIFRAS

307.000
toneladas gestionan al año los cinco ecoparques a concurso.
677.765
habitantes suman las cinco áreas de gestión.
11,4
millones de euros es el importe estimado en planes de inversiones

Gespesa divide la comunidad en siete zonas. Cada una de ellas cuenta con un ecoparque, así como varias instalaciones complementarias. En principio, han salido a concurso cuatro expedientes, que se corresponden con las zonas de Mérida, Plasencia, Navalmoral de la Mata y Villanueva de la Serena-Talarrubias. En este último caso se han agrupado dos áreas de gestión por términos de eficiencia en el contrato, pero la operación seguirá siendo por separado. En total, suman un volumen de tratamiento de residuos de más de 307.000 toneladas al año atendiendo a la media entre 2009 y 2018. Estas instalaciones atienden a 677.765 habitantes, según datos de población del pasado ejercicio.

La gestión de la mayor parte de estos recintos salió a concurso en el año 2004 con un plazo de ejecución de diez años, por lo que ya han expirado. En los próximos meses se dará un paso más con la licitación de las zonas de Badajoz, la que más cantidad de desechos genera de la región, y Cáceres. Aunque se trata de contratos separados, en su conjunto representan el volumen más grande de una licitación pública de la Administración regional.

Los costes son similares, aunque existen diferencias entre un ecoparque y otro. Principalmente, el precio depende de la cantidad de residuos a tratar. De los concursos que ya se han publicado, el de mayor importe es el de Villanueva de la Serena y Talarrubias, con un importe de cerca de 79 millones de euros, por tratarse de dos áreas agrupadas. A continuación figura Mérida, con 60,3 millones; Plasencia, con 48,2; y Navalmoral de la Mata, con 39.

Aún se están elaborando los pliegos para Badajoz y Cáceres, pero Gespesa estima que saldrán a concurso en los próximos meses con un presupuesto de 80 a 85 millones de euros. Eso supone que, en total, destinará más de 310 millones a la explotación de las siete áreas de gestión de Extremadura. Un dinero que procederá en su mayor parte de los impuestos municipales a la recogida de basura, ya que Gespesa cobra a los ayuntamientos por el tratamiento de esos residuos. Pero también de lo que pagan empresas por depositar sus desechos y de los ingresos que se obtienen por la recuperación de ciertos materiales, como los envases ligeros. De ahí la importancia que tiene, al depositar la basura, dejar los restos en los contenedores adecuados para cada material. De esa forma se facilitan las labores de separación de cara a una futura revalorización mediante reciclaje.

Plan de inversiones

Las empresas adjudicatarias deberán tratar la basura procedente de los municipios de cada zona, para lo que dispondrán de las instalaciones, los medios y los equipos disponibles actualmente. Pero también se plantean una serie de mejoras para cumplir con el Plan integrado de residuos de Extremadura 2016-2022 y con la legislación actual. Entre otras cuestiones, se persigue iniciar el tratamiento de residuos orgánicos y aumentar la cantidad de desechos destinados a reciclaje.

Para ello, se establecen los denominados planes de inversiones. Se trata de obras o adquisición de equipos que se consideran necesarias para modernizar las instalaciones e introducir las mejores técnicas disponibles con el objetivo de lograr una optimización medioambiental y económica de las operaciones de tratamiento.

En los contratos se recoge que estas inversiones son optativas, pero en la práctica serán imprescindibles para decantar la adjudicación. Estos bienes pasarán a manos de la Administración regional cuando concluya el periodo de ejecución.

Gespesa ha realizado estudios sobre el importe de las inversiones necesarias. Los pliegos recogen una cantidad máxima que los licitadores podrán repercutir en el precio del servicio. El gasto puede ser mayor, pero a costa del adjudicatario.

En el caso de Plasencia, la inversión inicial máxima que se podrá repercutir pasa de 3 millones de euros, mientras que en Mérida será de 2,94 millones de euros. En las áreas de Villanueva de la Serena y Talarrubias la cifra llega a 2,85 millones de euros, y en Navalmoral de la Mata asciende a 2,65 millones.