El talento indio que eligió Extremadura

Ashwin (27 años) en primer plano. Detrás, Pilar y Luis Manuel, el tercer matrimonio que le ha acogido. Pakopí/
Ashwin (27 años) en primer plano. Detrás, Pilar y Luis Manuel, el tercer matrimonio que le ha acogido. Pakopí

Llegó al campus de Badajoz en 2015 sin saber español y en la Escuela de Industriales ha diseñado un robot que sirve para operar el ojo | Ashwin Jayakumar hizo su trabajo de máster en la UEx y sacó matrícula de honor, pero su futuro es incierto

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Empezar un máster en ingeniería industrial y alcanzar la matrícula de honor en el trabajo final es excepcional. Pero si el alumno apenas sabía media docena de palabras en español cuando aterrizó en España en el año 2015, esto da indicios de la extraordinaria dedicación que ha puesto en su objetivo el alumno Ashwin Jayakumar, procedente de la India. «Cuando llegué a España sabía decir hola, adiós, vamos y un, dos, tres por la canción de Ricky Martin, nada más».

Jayakumar, de 27 años, es uno de los 80 estudiantes extranjeros que tiene la Universidad de Extremadura haciendo un máster. Él sacó el grado en Mecatrónica en su ciudad de origen, Kochii, (2,1 millones de habitantes, al sur de La India), pero su vocación de ingeniero se despertó con apenas once años. «Estaba jugando con un led y tenía una batería de nueve voltios, la junté sin querer y (chasquea los dedos) eso fue como la chispa que encendió mi vocación», contaba esta semana este alumno que en un laboratorio de la UEx ha culminado el diseño de un robot para administrar inyecciones intravitreas (en el ojo) sin aguja. Su proyecto lo defendió el pasado 25 de septiembre, le dieron sobresaliente y propuesta para matrícula de honor, la cual le confirmaron dos días después. La recompensa la ha conseguido después de cursar cuatro cursos en los que sus asignaturas favoritas han sido Sistemas Embebidos, Sistemas Electromagnéticos y Diseño Mecatrónico, si bien las que más le han costado debido a que apenas tenía material en inglés a mano ha sido Cálculo y Diseño de Construcciones Industriales. Lo explica todo con una gran sonrisa de agradecimiento, pero cualquiera adivina que su peripecia en España no ha sido sencilla.

Según dice, ahora mismo su futuro es incierto pues su visado caduca el 24 de octubre y le gustaría encontrar trabajo para seguir investigando, «si no es posible en la UEx, en cualquier universidad de Europa preferiblemente», señala.

Un error administrativo le ha obligado a administrar una beca de diez meses durante cuatro años

Ashwin Jayakumar llegó a Badajoz con el programa Erasmus Mundus Leader para alumnos de Pakistán, Bangladesh y La India. Tras descartar universidades de Grecia o Italia se decantó por la de Extremadura por razones académicas, pero también porque le gusta España. «Después me he dado cuenta de que Badajoz es una ciudad ideal por su tamaño, ya que hay para hacer de todo, hay seguridad, puedes ir andando prácticamente a cualquier sitio en pocos minutos, aunque yo me desplazo en bicicleta ¡y en diez minutos en coche estás en otro país!».

Dice que sus notas en India, expedidas por una universidad británica, no eran las mejores, así que se alegró mucho cuando recibió el correo electrónico en el que lo aceptaban en la UEx. Pero el primer contratiempo fue la tardanza del visado. Se lo concedieron un 25 de octubre de 2015 cuando el curso había empezado el 21 de septiembre. Tras un vuelo de casi 24 horas puso sus pies en España y una pareja que conoció en el avión lo ayudó a llegar hasta la estación de autobuses que lo condujo a Badajoz. Los primeros días en la UEx se dedicó a aprender español tutelado por Pablo Hurtado, responsable de relaciones internacionales.

Ya ha vivido con tres familias

Jayakumar empezó a vivir con dos estudiantes en un piso, un compatriota suyo y un alumno cacereño. Sin embargo, un error administrativo ajeno a él le dejó sin la totalidad de su beca, de manera que con el dinero de diez meses se ha tenido que administrar durante cuatro años, periodo en el que solo una vez ha podido viajar a La India durante el primer año gracias a un regalo que le hicieron.

Este inesperado recorte presupuestario lo llevó a vivir con varias familias que lo han acogido prácticamente como a un hijo. «Primero estuve con Arancha y Jacobo, dos médicos que tenían tres niñas y que me ofrecieron su casa a cambio de hablar en inglés con ellos, ya que este es mi idioma natal. Pero dieron a luz a otro hijo, no había espacio y me fui con otra familia, Jorge y Raquel, que tienen otro hijo y también a cambio de hablar inglés me quedé con ellos. Desde enero de 2018 estoy con Pilar y Luis Manuel , que son los padres de una estudiante, Lucía, que era la presidenta de una red de estudiantes Erasmus y me fue buscando las familias hasta que me quedé con sus padres».

Según este último matrimonio, Jayakumar es un joven muy educado y ceremonioso, trabajador incluso algunos sábados y domingos con tal de tener su robot a punto, muy ordenado y que se ha pasado estos años administrando su poco dinero para llegar hasta el final de su trabajo de fin de máster y por eso no quería ocasionar gastos en los demás. «Hasta el punto -cuenta como ejemplo- de que la leche la sacaba por las noches de la nevera para que a la mañana siguiente tuviera que estar menos tiempo en el microondas».

Sobre su vida social han observado que su invitado indio siempre ha sido muy responsable y ha mostrado una dedicación excesiva por su trabajo, pero esto no le ha impedido salir de fiesta en algún carnaval. Aunque no le gusta el alcohol, bailando ha sorprendido a más de uno. Jayakumar ha conocido capitales españolas que le han impresionado, como Salamanca o Sevilla gracias a viajes con grupos de Erasmus. Con su familia española ha estado en el Valle del Jerte o en Monfragüe, así como en el pequeño pueblo de ellos, Santa Ana, cerca de Trujillo, donde asistió a una matanza.

Apenas ha tenido choques culturales, pues aunque en su país predomina la religión hindú, él no es demasiado practicante y por eso ha degustado tanto las delicias del cerdo o el cordero en caldereta como la ternera. De hecho, uno de sus programas de televisión favoritos es Masterchef. «Le encanta la cocina y nosotros también hemos aprendido de su cultura con él -dice Pilar-, ya que desde que he descubierto el cardamomo se lo pongo a casi todo». Ahora solo le falta poder realizarse como ingeniero en España.