Un superdotado que habla esperanto y diseña puzzles

Al poco de que le dijeran que tenía TEA, a Francisco Violat le dieron otra noticia: tiene un coeficiente intelectual de 151. O sea, es superdotado. Quizás esto ayuda a explicar por qué es tan polifacético. Toca la flauta travesera y el piano -se le puede ver haciéndolo en su perfil en Youtube-, le gusta el ajedrez, escribe libros (ensayos sobre astronomía y novelas de ciencia ficción, la primera cuando tenía solo 15 años), habla seis idiomas (español, inglés, italiano, francés, gallego y esperanto, según detalla en Linkedin) y diseña puzzles tridimensionales que no patenta «porque vale mil euros hacerlo y no los tengo», se lamenta. Pasa horas en su casa del barrio cacereño de Aldea Moret escribiendo y leyendo, pese a que esto último lo tiene que hacer con una gorra. «Por la hipersensibilidad a la luz -explica-. También la tengo a algunos alimentos, tejidos y olores».