Los sindicatos anuncian movilizaciones por el bloqueo del convenio del campo

Cabeza de la manifestación del Primero de Mayo esta mañana en Mérida. / Brígido

Exigen al nuevo Gobierno socialista que derogue la reforma laboral y la de las pensiones de Rajoy y que Sánchez forme un Ejecutivo de izquierdas

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

La manifestación del Primero de Mayo es casi siempre lo mismo. Mismas consignas, prácticamente mismas reivindicaciones. La de ayer, en cambio, tuvo algo de diferente. Que el 1M se celebrara con las urnas calientes por las elecciones generales del domingo y a tres semanas de las comicios locales, autonómicos y europeos hizo que fuera uno de los más políticos de los últimos años. Por eso, además de las eternas demandas de derogación de la reforma laboral y la de las pensiones promulgadas en tiempos de Rajoy o de la equiparación salarial entre hombres y mujeres, ayer en Mérida los representantes sindicales pusieron deberes al nuevo Gobierno de Pedro Sánchez, entre ellos que no pacte con Ciudadanos, y festejaron: «Hemos frenado a la ultraderecha y a la derecha rancia».

La marcha de CC OO y UGT partió, como siempre, de la rotonda de Augusto, frente al puente Luisitania. Lo hizo junto a una farola en la que pervive la propaganda electoral de un Pablo Casado sonriente y con el lema 'Valor seguro'. Un detalle que los asistentes pasaron por alto.

Unos 1.300 manifestantes, según estimación de la Policía Nacional, 2.500 según los sindicatos, se reunieron para reclamar genéricamente más derechos, igualdad y cohesión. Sin embargo, lo más novedoso fue el mensaje dirigido a la patronal agraria para que firme el nuevo convenio regional del campo, con el salario mínimo profesional incluido en él, un asunto enquistado y que va a propiciar movilizaciones.

«Saldremos a la calle si la patronal no asume ese salario mínimo que está marcado por ley», advirtieron. El anuncio llega a un paso del inicio de la primera campaña agrícola, la frutícola, en la que tradicionalmente ha habido problemas de mano de obra. El convenio colectivo del campo es el que vincula a más trabajadores, unos 55.000, en la región.

Encargos al Gobierno

Tras el aviso a los empresarios agrícolas, los sindicatos se acordaron del empresariado en general. «Ya es hora de que la riqueza que se está generando se redistribuya entre los trabajadores», clamó Patrocinio Sánchez, secretaria regional de UGT. «Hay que hacer una reforma fiscal en la que pague más quien más tiene (grandes empresas y fortunas, bancos...), como debería haber sido siempre, para el mantenimiento del Estado de Bienestar», añadió Encarna Chacón, su homóloga de CC OO.

Los sindicatos se dirigieron también a Pedro Sánchez. «Que sea un gobierno de izquierdas», recalcó la líder de UGT. Los manifestantes gritaron. «¡Rivera, no; Rivera, no!», en referencia al presidente de Cs.

Patrocinio Sánchez y Encarna Chacón exigieron al Gobierno socialista que cambie aspectos de la reforma laboral como la prevalencia del convenio de empresa sobre el sectorial o se recupere la ultraactividad (vigencia limitada de los convenios), derogue la reforma de las pensiones de Rajoy, actúe en busca de la igualdad salarial o acabe con la ley mordaza (de Seguridad Ciudadana, de marzo de 2015).

Los representantes de los trabajadores recordaron que la movilización debe continuar en los próximos comicios. «El 26 tenemos otras elecciones muy importantes. Nos jugamos lo mismo. No nos dejemos engañar por la ultraderecha o la derecha rancia que ahora se presenta de otra forma», remató Chacón.

La pancarta que encabezan Encarna Chacón, secretaria general de CC OO en Extremadura, y Patrocinio Sánchez, la líder regional de UGT, exige derechos, igualdad, cohesión y que las «personas son lo primero». Mensaje tanto para el Gobierno como para los empresarios. «Ya es hora de que la riqueza que se está generando se redistribuya entre los trabajadores», clama Sánchez. «Hay que hacer una reforma fiscal en la que pague más quien más tiene, como debería haber sido siempre, para el mantenimiento del Estado de Bienestar», añade Chacón. Sus discursos, en la plaza de España emeritense, se han iniciado tras guardarse un minuto de silencio por los trabajadores fallecidos en accidente laboral.

«Hemos parado a la ultraderecha», se arranca Patro Sánchez, para dejar claro que los resultados electorales de las generales sobrevuela una marcha con los lemas de casi siempre pero que en esta ocasión ha contado con la novedad del de «el jornal lo tienen que pagar», en referencia a la patronal del campo y el conflicto que amenaza con no desatascarse a corto plazo. «El día 26 tenemos otras elecciones muy importantes. Nos jugamos lo mismo. No nos dejemos engañar por la ultraderecha o la derecha rancia que ahora se presenta de otra forma», remata Encarna Chacón.

A las tradicionales banderas rojas de la UGT y CC OO, del PCE y a las republicanas, se han sumado en esta ocasión dos más, una ikurriña (bandera del País Vasco) y otra de Venezuela (por Maduro, aclara el manifestante que la porta). Representantes del PSOE (entre ellos, los dos diputados electos al Congreso por Badajoz y Cáceres, Valentín García y Belén Fernández, respectivamente), de Podemos (Irene de Miguel, la candidata a la Junta por Podemos), IU (Joaquín Macías, incluido en la lista de Podemos a la Asamblea) y Extremeños (Lorena Rodríguez, su secretaria general, también en la candidatura de coalición con Podemos e IU en las autonómicas) han participado en la marcha reivindicativa del Primero de Mayo.

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