«Sicilia fue todo un descubrimiento, y hacer el viaje embarazada de mi hija lo hizo mágico»

Apasionada del arte y la cultura, evita que las prisas le impidan disfrutar de lo que le apetece en cada momento. No quiere verlo todo, prefiere vivir el sitio, patearlo, observar a la gente y dejarse llevar por paseos sin rumbo

SICILIA. María Jesús Ávila junto a una chumbera y ruinas romanas en la isla más grande de Italia/
SICILIA. María Jesús Ávila junto a una chumbera y ruinas romanas en la isla más grande de Italia
Marisa García
MARISA GARCÍABadajoz

-¿Cuál ha sido su viaje favorito? ¿Cuándo lo hizo?

-Un viaje que hice por Sicilia en septiembre de 2002. La isla fue todo un descubrimiento, pero quizá mi situación personal en un momento especial de mi vida, embarazada de mi hija Carmen, hizo que el viaje fuese algo mágico.

«Recuerdo estar en la cima de una pirámide de Tikal y al desatarse una gran tormenta todo se paralizó, fue sobrecogedor»

-¿Volvería allí o es de las que siempre busca destinos nuevos?

-Volvería sin dudarlo. Sin embargo, la falta de tiempo para viajar hace que me decante por la posibilidad de conocer sitios nuevos. Siempre el tiempo.

-¿A quién le recomendaría este viaje?

-A cualquiera que se interese por la cultura y quiera ver y sentir con fuerza la presencia de los estratos de la historia, esa superposición de culturas diversas que nos hacen ser lo que hoy somos.

-¿A dónde le gustaría ir si pudiera?

-A muchos sitios. Pero podría saltar de una isla a otra y elegir Córcega. No lo conozco y siendo adolescente vi una película, 'Cristo no paró en Éboli', en la que el telurismo de la isla me impresionó. Desde entonces tengo ganas de visitarla.

«Me entristece cuando visito algún lugar querido, como Lisboa, y veo que el exceso de turismo le está afectando»

-¿Cuál es el sitio que más le ha impresionado?

-Esta es difícil. Muchos sitios me han impresionado, por inesperados, por sus contrastes e, incluso, contradicciones (Moscú, São Paulo); por la experiencia estética (tantos); porque no son objeto de la curiosidad del turista y lo que ves es lo que es; por diferentes; incluso, por su pobreza; por cómo se hace presente la naturaleza (la presencia aplastante y permanente del volcán en la Ilha do Pico) o porque confluyen circunstancias concretas que hacen de la visita algo único. Recuerdo estar en la cima de una de las pirámides de Tikal al caer la tarde y de repente desatarse una tormenta tremenda y sentir cómo toda la selva alrededor, todos los animales, hasta ese momento en una actividad de la que no eres consciente, se paraliza y todo se sume en un profundo silencio. Sobrecogedor.

-¿Cuántos viajes suele hacer al año?

-Muchos menos de los que me gustaría. El tiempo o la falta de él. Pero de media suelo hacer tres de naturaleza distinta y uno siempre es el viaje familiar de verano, necesario para reponer fuerzas y desconectar.

-¿Cuál es el lugar más raro que ha visitado?

-No sabría decir... raro...

-¿Qué tipo de viajera es? ¿De los que planifica o de los que va a la aventura?

-Generalmente la planificación se reduce al viaje en sí y al alojamiento, el resto normalmente dejo que vaya fluyendo y organizándose sobre la marcha. Elijo algunas visitas o actividades claves, pero dejo espacio a la improvisación y evito que las prisas me impidan disfrutar de lo que me apetece en cada momento.

«Me gusta probar las comidas más populares y, si puedo, compro algo en el mercado de abastos local»

-¿Y suele mirar comentarios sobre hoteles, restaurantes o destinos antes de reservar?

-Solo aquellos que se refieren a orientaciones sobre el clima o, cuando se trata de viajes a otros países, consulto cuestiones legales, de moneda o de salud.

-¿Qué tipo de viaje prefiere: los activos o los de relax?

-Una mezcla de ambos. Desde luego lo que no me gusta es ir con un viaje completamente planificado, repleto de visitas, con una hora comprometida para cada momento o actividad del día. No me anima ese deseo tan común de marcharse de un sitio con la sensación de haberlo visto «todo» a costa de «vivirlo». Prefiero dejar cosas por ver y vivir el sitio, patearlo, observar la gente y la vida alrededor, dejarme llevar por paseos sin rumbo.

-¿Mar, montaña o ciudad?

-Mar y ciudad. Mar para el verano y los días en familia sin tiranías de horarios y planes, aunque variando su destino dentro o fuera de España. Ciudad para esos otros viajes motivados por la curiosidad o el conocimiento.

-¿Low cost o lujo?

-Lo que sea posible dentro de las circunstancias personales y siempre que low cost no signifique «penalidades» y que lujo implique solo calidad, sin restricción de experiencias.

-¿Qué lugar visitó y quiso quedarse a vivir en él?

-Creo que ninguno, pero por la actitud mental con la que parto.

-¿Qué viaje le ha defraudado y no recomendaría nunca?

-Ninguno. Independientemente de que un destino me pueda gustar más que otro, suelo disfrutar de lo que no conozco, es siempre una experiencia positiva. Cuando algo falla creo que es producto de la organización, de mi estado de ánimo o de episodios concretos pero no achacables al lugar. Aunque sí me ha ocurrido entristecerme cuando visito algún lugar conocido y querido y veo cómo el exceso de turismo les está afectando. Lisboa es un ejemplo cercano.

-¿Es la gastronomía una parte importante de su viaje?

-Fundamental. En la medida que puedo me gusta probar la comida del sitio, algún buen restaurante, los lugares de comida más populares y, si puedo, nunca falta la visita al mercado de abastos local.

-¿Qué plato recuerda de su viaje favorito?

-Los tradicionales espaguetis alle vongole, pero, sobre todo, las ostras y los diferentes tipos de higos chumbos que nos íbamos comiendo según los abrían o los pelaban los tenderos del mercado de Palermo.

-¿Es de los que se atreve a probar de todo?

-Sí. Algunas veces con cierta aprensión, pero sí, soy atrevida.

-¿Le gusta hacer fotos de sus viajes? ¿Es de las que les gusta compartirlos en las redes sociales?

-Sí, pero sin que el objetivo esté tan presente que sustituya a la experiencia. Y nunca las comparto. No uso redes sociales.

-¿Qué es lo que no falta nunca en su maleta?

-Aparte de lo básico, algo para leer.

-Y en la vuelta ¿es de las que siempre necesita más espacio por las cosas que ha comprado? ¿Suele traer souvenirs de recuerdo?

-No, no suelo hacer muchas compras. Las cosas que traigo son más curiosidades que souvenirs o algún producto de comida que se puede traer y que aquí no existe.

-¿Qué es lo que llevará seguro en su próximo viaje?

-A Emilio.

Perfil

María Jesús Ávila.
(Cáceres, 1966) es doctora en Historia del Arte por la UEx, trabajó en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Portugal, fue conservadora del Culturgest, el centro que tiene dedicado al arte contemporáneo y las artes escénicas el Banco Caixa Geral de Portugal y desde 2008 es la coordinadora del Centro de Artes Visuales de la Fundación Helga de Alvear.