Setas salteadas en Jerez de los Gurumelos

Gurumelos salteados, en el restaurante 'Santa María' de Jerez. :: E. R./
Gurumelos salteados, en el restaurante 'Santa María' de Jerez. :: E. R.

Amanitas ponderosas, embutidos y carnes ibéricas en un clásico de la ciudad templaria: 'Santa María'

J. R. Alonso de la Torre
J. R. ALONSO DE LA TORRE

Una carta con 54 platos y 51 vinos, predominando los extremeños, un local bien puesto en el centro de Jerez de los Caballeros y unas mesas con todo lo necesario para sentirse en un restaurante de categoría. Resumiendo, estamos en un clásico, uno de esos restaurantes donde comes platos de la tierra «con fundamento», sin que te permitan desviarte por caminos inciertos.

Nos hemos sentado a cenar, en fin, en el restaurante Santa María de Jerez y ante nosotros tenemos fuentes rebosantes de jamón, salchichón, lomo y morcón. En otro plato, queso de cabra de Campanario con miel y piñones. No faltan unos gurumelos salteados ni unas tostas de brandada de bacalao con cebolla confitada.

Nos acompaña un grupo de blogueros de turismo, ya saben, gente con suerte que ha hecho del viajar por el mundo y contarlo su profesión y viven bien de su apuesta porque unos tienen 300.000 seguidores, los otros se acercan al medio millón y todo así, a lo grande. Casi tan grande como esta mesa de entrantes pantagruélicos, que disfrutamos mientras los blogueros me cuentan su estancia en Túnez o sus paseos por los Apalaches la semana pasada y cómo han de salir pitando porque les esperan vuelos a Madagascar, a Escocia, a Florencia...

Dura vida la de los blogueros de turismo. No es broma: si viajas con ellos una vez al año, como es mi caso, todo es divertido, te cuentan muchas anécdotas y te entretienes mucho, pero si te pasas viajando 28 días de cada mes y contando lo que ves al instante, con fotos, datos y apreciaciones, entonces este empeño, en apariencia maravilloso, se convierte en un duro trabajo.

Y en esas estamos, rodeado de blogueros que más que comer jamón, buenísimo, queso de Campanario, delicioso, y tostas y embutidos de primera, se dedican a fotografiarlos y explicarlos en directo a sus decenas de miles de seguidores.

Una ensalada de frutos secos y melón nos refresca y después llega la carne: presa ibérica a la plancha con patatas y pimientos. En su punto y sin fallos. De postre, un bollo turco gigante que se deshace en la boca y los blogueros entusiasmados con este restaurante de los de siempre, donde no hay aventuras y donde las carnes de cerdo ibérico (abanico, guarrito, carrillera, solomillo, pluma, 10-14 euros), el retinto (entrecot 15,50), la caza (perdiz de tiro (16), conejo de campo o ciervo estofado (12)) y el cordero asado (15,50) son santo y seña, sin que falten los calamares, la dorada y, sobre todo, el bacalao, ya sea dorado (9,50 euros), rebozado estilo pavías (10,50) o la estrella bacaladera de la casa: una tajada de bacalao fresco al horno gratinado sobre cama de verduras a la plancha (14).

Aseguramos una relación calidad precio de primera y variedad para todos los gustos. Si apetecen croquetas, las hay de cocido (10) y de jamón (11), caseras de verdad, nada de delicatessen congeladas madrileñas de esas tan de moda en algunas taperías de categoría. Si les gustan los gurumelos, referencia gastronómica de Jerez y comarca, no dejen de pedirlos porque en este restaurante Santa María los bordan: salteados a la plancha (14,50), precio razonable si se tiene en cuenta que la seta está por las nubes. Un aviso: hace unos meses de nuestra visita a Jerez y los precios pueden haber variado una pizca o quizás no, pero como referencia sirven.

En los restaurantes gallegos, me fijo en el índice merluza: el precio de la ración marca si el local se sube o no a la parra. En los restaurantes extremeños, me fijo en el índice jamón ibérico. Calibren ustedes: en el Santa María, plato de jamón ibérico de bellota a 12,50 euros y fuente a 16. Como suele suceder en el sur de Badajoz, la gamba blanca de Huelva cocida es de primera (16). Las gambas blancas más ricas y a mejor precio las he tomado en Jerez, La Bazana, que también es Jerez, y Los Santos de Maimona. Para rematar, un postre clásico (3-4): serradura, tocinillo, mousse, flan. Y los blogueros, tan contentos.