Villanueva hace 'volar' a su Carrerita

La Virgen de la Aurora corre al encuentro del Cristo Resucitado, en una abarrotada plaza de España, ayer en Villanueva. / Fran Horrillo

La Semana Santa villanovense puso este domingo con este emocionado encuentro su broche de oro

FRAN HORRILLO

Los villanovenses volvieron a madrugar el Domingo de Resurrección para recibir su dosis de emoción particular. Son apenas veinte segundos, los que dura la veloz carrera de la Virgen de la Aurora al encuentro del Cristo Resucitado, pero suficientes para que el corazón de un vuelco y las lágrimas de emoción afloren en las mejillas de muchos de los miles de asistentes que volvieron a abarrotar la plaza de España de Villanueva de la Serena.

La localidad villanovense puso con esta procesión, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, el broche de oro a una Semana Santa que este año fue diferente, pues la lluvia trastocó muchos planes y evitó que algunas hermandades no pudieran realizar sus estaciones de penitencia como estaba previsto.

Pero el Domingo de Resurrección amaneció despejado y el sol mañanero que se coló por detrás de la torre de la parroquia de la Asunción fue testigo de excepción de este bonito momento de la Pasión de Villanueva de la Serena. Eso sí, la Carrerita se empieza a vivir desde muy temprano.

Cristo Resucitado durante la procesión. :
Cristo Resucitado durante la procesión. : / F. H.

Fue a las siete de la mañana cuando los 'auroros' realizaron el sorteo para ver quién llevaba a la carrera las andas de la Virgen. Un sorteo que eligió a unos agraciados, que vivieron con alborozo y como si les tocara la lotería el hecho de correr a la Virgen. Y es que todo hermano anhela este honor aunque sea una vez en la vida. Este año se metieron en el bombo 59 cuadros, cada uno formado por cuatro hermanos. Y la suerte se resistió hasta el final, que es cuando salió el cuarteto agraciado formado por Pedro José Huertas, José Tapia, Antonio Huertas y José María Casado. No obstante, por edad, Antonio le cedió su honor a David Dávila y José María Casado a José Antonio Manzano, que en los últimos años prácticamente se ha convertido en un 'veterano' pues acumula ya cuatro ocasiones en los que ha 'corrido' a la Aurora: «Es una gran responsabilidad el ser los pies de la Carrerita, pero a la vez es un orgullo y una emoción grande», señalaba Manzano mientras trataba de templar los nervios minutos antes del gran momento.

Los papelillos inundaron la plaza tras el encuentro.
Los papelillos inundaron la plaza tras el encuentro. / F. H.

A las nueve en punto el Cristo Resucitado salió de su capilla en dirección a la plaza, donde el murmullo era incesante. Y una vez que llegó a la altura de la estatua de Pedro de Valdivia el rumor de la gente da paso a la emoción, en el preciso instante en el que la Aurora salió por la puerta lateral de la parroquia y al doblar la curva para adentrarse en la plaza es cuando inició la veloz carrera hacia su Hijo. Una carrera fugaz y en la que toda Villanueva llevó en volandas a su Virgen. Con las dos imágenes frente a frente la emoción estalló en la plaza, que se llenó de papelillos blancos y celestes.

Este lunes la Virgen de la Aurora regresa a su ermita, en cuyos alrededores se celebrará el Día de la Jira. Para abrir boca, este domingo se repartieron en el parque de la Constitución tapas de tortilla de patatas, huevos rellenos, albóndigas y filetes empanados. Todo amenizado con la música del grupo de 'Los Niños de los Ojos Rojos'.