12 procesiones que no debes perderte de la Semana Santa en Extremadura

Devoción y emoción llenan estos días las calles extremeñas. Miles de penitentes desfilan junto a sus imágenes, muchas de ellas, obras artísticas de gran valor

12 procesiones que no debes perderte de la Semana Santa en ExtremaduraGráfico
RDACCIÓN

Imposible ir a todas. No hay días ni horas suficientes para poder disfrutar de la Semana Santa extremeña a lo largo y ancho de la región. Pero sí hemos consultado con los expertos para buscar las mejores sugerencias de las procesiones más especiales de Extremadura.

1. El Vía Crucis de Mérida

La Semana Santa de Mérida estrena este año su título de Interés Turístico Internacional y el Vía Crucis es uno de sus pasos más especiales. Organizado por la Junta de Cofradías, tiene como especial la entrada al recinto del Anfiteatro Romano de Mérida, donde a la luz de las antorchas y con la luna iluminando el cielo, se rezan las estaciones del Vía Crucis.

Debido a la gran cantidad de personas que suelen acudir a esta procesión del Sábado Santo, el acceso al monumento romano es limitado. Acceder al graderío del anfiteatro es gratuito, pero es necesario adquirir entradas para hacerlo. Se pueden conseguir en la taquilla del Teatro Romano durante el Viernes.

2. La 'Madrugá' de Jerez de los Caballeros

La procesión más concurrrida es la que comienza a las 7 de la mañana, la de Nuestro padre Jesús Nazareno, referente del fervor jerezano, pero lo cierto es que Jerez es un hervor de gente durante toda la noche y madrugada previa, sin pausa.

En la madrugada del Jueves al Viernes Santo abre sus puertas el templo de San Bartolomé. A las 2 horas, sale a la calle la Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Amor y María Santísima de la Esperanza Macarena. La devoción acompaña al Cristo de tez morena y a su Madre bella en su paso de Palio, con costaleros también entregados que, de rodillas, avanzan para cruzar la puerta de la iglesia y recibir el aplauso del gentío que aguarda expectante en el 'Barrio Alto'. Nazarenos con capirote de terciopelo verde acompañan este desfile que vive otro momento especial en la Plaza de España. Este lugar céntrico acoge poco después del amanecer la singular ceremonia del Encuentro, en el contexto de la procesión que organiza la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, henchida del fervor de tantos jerezanos que, de madrugada acuden a la iglesia de Santa María, la más antigua de la ciudad, para ser los primeros en coger el paso y aliviar el peso de la cruz sobre los hombros de Jesús. La devoción envuelve esta imagen, referente de la citada ceremonia, junto a la Virgen de la Encarnación, la Verónica y la escolta romana de la cofradía

3. Pasión Viviente de Alburquerque

Esta procesión se celebra en la localidad de la Sierra de San Pedro el viernes Santo a las 12.00. Al ser de día, hace que se produzca una imagen histórica en los alrededores de la ladera del Castillo de la Luna, apreciándose a la perfección todos los detalles del emotivo acto. La Semana Santa de Alburquerque lleva en auge desde que experimentó un verdadero espaldarazo en el año 1998.

4. El Cristo de la Paz de Badajoz

Es una procesión de penitencia que se celebra en la madrugada del viernes por el barrio de San Roque, de Badajoz, pasando en absoluto silencio por algunos de los monumentos más bellos de la ciudad, como el puente del Revellín, los jardines de la Legión, la plaza de España. el puente de San Roque, y los jardines de la Legión, entre otros. Los que van asiduamente a esta procesión, señalan que el momento más emocionante es justo antes de salir de la iglesia de San Roque, cuando todos los hermanos hacen el juramento solemne de silencio y devoción. Durante todo el recorrido, es impresionante escuchar sólo el retumbar de la vara con la que golpean rítimicamente los porteadores de la imagen del Cristo de la Paz. Un detalle especial de esta procesión, es que no se interrumpe ni cancela sean cuales sean las condiciones meteorológicas.

La imagen fue la que recorrió el Cerro de Reyes después de la riada de Badajoz, y si llueve, es protegida con un plástico. La talla es del siglo XVI, y está atruibuida a Juan Bautista Vázquez el Viejo.

5. El Cristo Negro de Cáceres

De los 52 pasos que procesionan por la Ciudad Monumental de Cáceres este 2019, sin duda, uno de los más esperados es el Santo Crucifijo de Santa María, más conocido como el Cristo Negro. Se trata de una talla de madera africana negra que fue realizada por un autor anónimo a mediados del siglo XIV. Su salida tiene lugar a las doce de la madrugada del Miércoles al Jueves Santo desde la Concatedral de Santa María. La Muy Solemne, Verenable y Pontificia Cofradía Hermandad Penitencial del Santo Crucifijo de Santa María de Jesús pretende ser lo más fiel posible a la realidad, por lo que no hay iluminación artificial ni bandas de música. Solo faroles y el sonido de una esquila y el de un timbal destemplado anuncian el principio y cierre del cortejo procesional.

Este año la hermandad ha remodelado su incensario. La pieza, diseñada por el artesano José Manuel Rubio, está confeccionada en hierro, con detalles que imitan a la orfebrería medieval y es más ligero, ya que ha sido despojado de la parte superior para reducir su peso (antes pesaba casi 80 kilogramos).

La Semana Santa de Cáceres ostenta el título de Fiesta de Interés Turístico Internacional y este paso apareció en la edición digital del periódico norteamericano The Washington Post.

6. Los empalaos, de Valverde de la Vera

Valverde de la Vera es uno de los cinco conjuntos histórico–artístico de la comarca. Un claro ejemplo de la llamada arquitectura popular verata. Sin embargo, su fama se debe a una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional, Los Empalaos, un rito del siglo XVI que tiene lugar en la noche del Jueves Santo. Sobre la media noche de ese día irrumpen los penitentes por el casco urbano, que para cumplir una promesa, con el torso desnudo, ensogado, los brazos en cruz atados a un timón de un arado y descalzos, realizan el viacrucis en silencio. Lo cierto es que nunca se sabe a ciencia cierta cuántos empalaos realizan su penitencia cada año -normalmente entre 30 y 40- ya que todo es anónimo en este rito secular.

La calles empedradas de Valverde de la Vera recobrarán durante la madrugada del Jueves al Viernes Santo el emocionante caminar del vía crucis de los «empalaos», en una impresionante muestra de devoción y sacrificio que cada Semana Santa se convierte en la mayor expresión cultural de esta villa cacereña. El vía crucis de los empalaos veratos está declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, pese a no ser en sí un espectáculo, pues la soledad y el callado sacrificio del penitente no provoca aplausos sino silencio, conmoción y, en muchas ocasiones, incluso lágrimas. El anonimato de la penitencia es impresionante, y eso quizás es lo que más sobrecoge de esta espectacular representación religiosa.

7. Cristo de los Desamparados, en Zafra

Los que busquen emoción, pueden encontrarla a raudales durante la madrugada del Jueves al Viernes Santo en las calles y plazas de Zafra, donde reina un profundo silencio solo interrumpido por alguna saeta, el llamador del paso y los báculos en la organización de la procesión del Cristo de los Desamparados.

En este desfile, cuyo estilo algunos definen como castellano-leonés por su solemnidad y recogimiento, los cofrades portan solo un paso, y los nazarenos marchan en silencio y oración por el casco histórico de la ciudad.

Esta procesión, que sale a las 00.30 del Viernes Santop de la iglesia del Rosario, está organizada por la Hermandad conocida como 'El Silencio', que este año cumple 70 años.

8. La Carrerita de Villanueva

Villanueva de la Serena vive el culmen de la Semana Santa el Domingo de Resurrección con la procesión llamada de 'La Carrerita', declarada de Interés Turístico Regional, y en la que la ciudad abarrota esa mañana la plaza de España.

Este espacio se convierte en un hervidero, cuando en una emocionante carrera que apenas dura unos intensos segundos la Virgen de la Aurora va al encuentro de su Hijo, el Cristo Resucitado.

Dicen los testigos que el cosquilleo en el estómago está asegurado durante un suspiro. El momento más especial se produce cuando el Cristo Resucitado está a la altura de la estatua de Pedro de Valvidia, y la Virgen sale de la puerta lateral de la parroquia de la Asunción, y al doblar la esquina, corre al encuentro de su Hijo. Tras el alborozo, ambas imágenes prosiguen la procesión por las calles del centro.

La tradición dicta que los hermanos de la Aurora se reúnan a las 7 de la mañana para realizar el sorteo y saber quién portará a la Virgen. 'Correr' a la Virgen una vez en la vida, al menos, es un sueño para los hermanos.

9. El Encuentro en Plasencia

Aunque no es de las más conocidas, esta procesión es de las que hacen llorar a los que asisten a ella. Se celebra también el Domingo de Resurrección en la impresionante Plaza Mayor de Plasencia.

Se trata de una de las procesiones más emotivas de la capital del Jerte. No solo por la emoción que le impregna la banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo del Humilladero de Cáceres y la banda de Música Ciudad del Tormes, proveniente de Salamanca, sino por lo que significa. Los pasos de María Santísima del Rosario y del Padre Jesús de la Pasión se encuentran tras la resurrección de este en un marco incomparable: la Plaza Mayor de Plasencia. Las imágenes bailan al ritmo de la melodía y la mayoría de los asistentes que han procesionado desde las once de la mañana del Domingo de Ramos con las tallas, lloran emocionados.

10. 'Que sí, que no' en Fregenal de la Sierra

El Domingo de Resurrección es una fiesta en Fregenal. A las 10 de la mañana empiezan el tradicional anuncio de la resurrección de Cristo tras vencer la muerte con centenares de carreras desde el templo de Santa Ana hasta el convento de las Madres Agustinas, acompañando a San Juan y María Magdalena antes del reencuentro gozoso. Es el llamado 'Que sí, que no', que reúne a centenares de niños y mayores en los alrededores del templo.

Tras el encuentro, se suele organizar la procesión por diferentes calles del barrio de Santa Ana en la que no paran de corretear San Juan y María Magadalena.

11. La Buena Mujer en Barcarrota

Uno de los actos más singulares de la Semana Santa de Barcarrota es, sin duda, el de la Buena Mujer, del que el dato más antiguo que tiene la Cofradía de la Vera-Cruz, organizadora del mismo, es del año 1790. Se trata de un Vía Crucis, narrado con 14 estrofas en mozárabe, que representa los hechos ocurridos en la calle de la Amargura, camino que recorrió Jesús hasta llegar al Calvario y su encuentro con María.

12. Semana Santa de Trujillo

Las plazas y calles empedradas de Trujillo son un excelente escenario para sentir de cerca la Semana Santa. De hecho, la ciudad tiene el título de Fiesta de Interés Turístico Regional. Cientos de costaleros, capuchones, mujeres vestidas de mantilla y personas saeteras, además de los integrantes de las agrupaciones musicales, darán vida a esos días de Pasión. Este 2019 hay algunas novedades que consisten, principalmente, en nuevas procesiones e itinerarios. En la mayoría de casos, se intenta aprovechar la vistosidad de la parte antigua, unida a la majestuosidad de los pasos, algunos de ellos centenarios.