El horario ampliado de bares y restaurantes para Semana Santa se reduce seis días

Semana Santa en Badajoz el año pasado/
Semana Santa en Badajoz el año pasado

Las asociaciones contra el ruido rechazan cualquier ampliación y el Gobierno regional señala que está pactado con hosteleros y ayuntamientos

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Bares, restaurantes, cafés, discotecas y demás establecimientos de ocio podrán cerrar más tarde en Semana Santa, como siempre, pero en este año se produce una novedad. Se reducen los días para poder hacerlo. En el año pasado la Junta dispuso que se podía echar el cierre al público dos horas más tarde de lo habitual durante diecisiete días. En cambio, para este año, la autorización para ampliación de horarios se circunscribe a once días a partir de este Viernes de Dolores, y hasta el lunes 2 de abril, Lunes de Pascua, y festivo local en varios municipios de la región.

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El Gobierno regional justifica esa medida de reducción de días con más horas abiertas en que se ha alcanzado un consenso mínimo con ayuntamientos y con hosteleros y también para atender parcialmente las demandas de las asociaciones contra el ruido que se han constituido en plataforma regional hace poco tiempo.

En el Diario Oficial de Extremadura apareció ayer la resolución de la Dirección General de Emergencias y Protección Civil en la que se estipula que desde hoy, 23 de marzo y hasta el lunes 2 de abril se podrá cerrar dos horas más tarde con carácter general para todos los establecimientos públicos de la comunidad autónoma.

Normativa de 1996

Ese horario de cierre es diferente según el tipo de cada establecimiento (cafés, bares, restaurantes, tabernas, bodegas, discotecas, salas de fiestas...). Esa tipología de establecimientos y su horario límite de cierre se recogen en una normativa publicada en septiembre de 1996.

La norma habla, por ejemplo, que el horario máximo de apertura para esta época del año se fija a las 01.30 horas de la madrugada en los casos de cafés, bares, cafeterías, restaurantes, cines, teatros o boleras y hasta las 04.00 horas para discotecas, salas de fiestas o cafés-conciertos. Desde hoy y hasta el 2 de abril pueden cerrar dos horas más tarde.

El año pasado, la Junta decidió que el periodo vinculado a Semana Santa en el que se podía tener abierto más tiempo los establecimientos de ocio fuera mucho más amplio. Abarcó, en concreto, del 7 al 23 de abril, casi una semana después de concluir las celebraciones religiosas de la Semana Santa.

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio afirmó, en respuesta a HOY, que se ha rebajado en casi una semana el periodo en el que bares o restaurantes podrán cerrar más tarde porque se trata de una medida pactada.

«Se ha consensuado con ayuntamientos y hosteleros y como consideración a las demandas de las asociaciones del ruido, que piden que se reduzcan las ampliaciones a los días señalados».

En todo caso, el Gobierno autonómico recalca que la Semana Santa es de «interés cultural y turístico en muchas localidades de la comunidad, lo que supone una mayor afluencia de vecinos y visitantes a sus pueblos y ciudades», se incide.

Ninguna ampliación

Desde las asociaciones contra el ruido se considera que la medida de reducción de días con más horas de apertura es insuficiente. Demandan que no se autorice ni un minuto más de actividad respecto al horario de cierre ya estipulado.

«La ley de ocio de Extremadura dice que los horarios de cierre solo se pueden ampliar por celebraciones excepcionales, no que se tengan que hacer expresamente por Navidad o por Semana Santa. Por tanto, ampliar horarios de cierre es una excepción, no es algo que se debe hacer siempre en determinada fecha. Por esto considero que no se debía haber ampliado ni dos, ni media hora más de lo normal. No se debía haber ampliado nada ese horario límite», expresa a este diario Julián Gutiérrez, presidente de la asociación Intramuros de Plasencia.

El colectivo placentino es una de las cinco asociaciones contra el ruido (donde se reúnen las de Badajoz, Cáceres, Mérida, Plasencia y Don Benito) que han constituido una plataforma regional.

Considera Gutiérrez que la Administración no les ha consultado sobre la decisión tomada y que, en todo caso, se sigue «haciendo más caso a los hosteleros y a los ayuntamientos que a los ciudadanos que vivimos en esos municipios».