El Cristo de la O pisó la arena del Anfiteatro

El anfiteatro romano acogió el viacrucis./
El anfiteatro romano acogió el viacrucis.

: M. Á. M. JOSÉ MANUEL ROMERO MÉRIDA.

La primera y la última del Viernes Santo fueron las únicas procesiones que salieron a la calle. La de los Ferroviarios, por la mañana, y el Viacrucis por el Anfiteatro Romano de madrugada, colmaron un poco las ganas de procesiones con las que se quedaron algunos a lo largo del día. Todos los demás desfiles, incluida la Procesión Extraordinaria, con 13 pasos, se suspendieron a causa del mal tiempo.

Pero el Cristo de la O tuvo su momento bien entrada de madrugada, donde se repitieron escenas de fervor intensas e inolvidables.