El sol acompañó a La Borriquita

Los nazarenos marcharon con el paso que escenifica la entrada de Cristo en Jerusalén. /
Los nazarenos marcharon con el paso que escenifica la entrada de Cristo en Jerusalén.

El inicio de la Semana Santa pacense estuvo marcado por el buen tiempo y la devoción de los fieles

TANIA AGÚNDEZ BADAJOZ.

Bajo un sol radiante y con unas temperaturas que superaban los 20 grados 'La Borriquita' hacía ayer su aparición en las calles de Badajoz. El paso que escenifica la entrada de Cristo en Jerusalén salió pasadas las cinco de la tarde de la parroquia de San Roque y fue recibido por los aplausos de los fieles que se habían concentrado a las puertas del templo. Este emotivo recibimiento a la procesión del Domingo de Ramos se debió sobre todo a las ganas que tenían los vecinos de volver a contemplar las imágenes de 'La Borriquita' y la Virgen de la Palma -los dos pasos que componen este desfile- ya que durante los dos últimos años se habían quedado sin poder salir por la lluvia.

El inicio de la Semana Santa pacense, que exhibe la declaración de Interés Turístico Nacional desde el año 2011, ha estado marcada por el buen tiempo y la gran afluencia de público. De hecho, el ambiente y las emociones que se respiraban ayer en las calles de Badajoz nada tuvieron que ver con las que se vivieron en las dos últimas ediciones de la Semana Santa.

Mayor tranquilidad

Este año los rostros de los hermanos de la cofradía de San Roque (especialmente de Juan Martín Riego, hermano mayor), de los nazarenos y de los costaleros transmitían tranquilidad e ilusión. Nada que ver con la preocupación, la incertidumbre y el llanto que se han registrado durante los dos últimos años porque la procesión se tuvo que suspender. «Tenemos muchas ganas de salir y de que los vecinos de Badajoz, sobre todo los niños, puedan volver a ver a 'La Borriquita'», apuntaba Juan Martín días antes del Domingo de Ramos. Los rayos de sol y el azul del cielo acompañaron a la comitiva durante todo su recorrido e hicieron olvidar a grandes y pequeños el color gris que marcó la mayoría de las jornadas de la Pasión de los años 2012 y 2013.

Los espectadores, que en la tarde de ayer buscaban la sombra, sustituyeron los paraguas y chubasqueros por las gafas de sol. Tampoco faltaron quienes, cámara de fotos o móvil en mano, aprovecharon para retratar los mejores instantes del recorrido. La salida de los pasos del templo fue uno de los momentos más especiales por la dificultad que entraña. El palio de la Virgen no cabe por la puerta de la parroquia, lo que obliga a los costaleros a salir de rodillas. Una vez superado este movimiento y el giro que deben hacer los que cargan las imágenes para encaminarlas hacia la calle Porvenir, la procesión tomó la calle Toledo para desembocar en la avenida Ricardo Carapeto. Allí esperaba otra multitud de devotos y fieles.

Tras pasar el Puente de San Roque y Ronda del Pilar, la agrupación subió por la calle Trinidad para llegar a la Plaza de España, donde entró en carrera oficial pasadas las 19.30 horas. Cientos de pacenses se agolpaban en este punto para poder contemplar el recorrido de los pasos por el entorno de la Catedral, uno de los tramos más bonitos y especiales de este desfile. Precisamente en las escalinatas que dan acceso a las puertas de la Catedral se encontraba el arzobispo de Mérida-Badajoz, Santiago García Aracil, para recibir a la comitiva. García Aracil también acompañó a la junta de la hermandad en la salida de la procesión desde la parroquia de San Roque. Desde la Plaza de España, costaleros y nazarenos marcharon hacia la plaza de Cervantes (San Andrés), por la calle San Blas, para dirigirse de nuevo a su barrio. El desfile duró más de seis horas.

La cofradía tiene unos 2.000 hermanos y ayer desfilaron unos 300 nazarenos. El Cristo contaba con dos cuadrillas de 35 costaleros y la Virgen de la Palma disponía de dos cuadrillas de 30 costaleros.

La Agrupación Musical Santísimo Cristo Rey, perteneciente a esta cofradía fue acompañando durante toda la tarde al paso de Misterio, y la Banda Municipal Guzmán Riccis de Barcarrota fue tras el palio de la Virgen de la Palma.

Este año la principal novedad de la agrupación fue que la imagen de la Virgen de la Palma lució la corona recién restaurada.