Chandavila: Relax en un santuario mariano

Transitando carreteras secundarias por la misma Raya al conductor le llamará la atención un complejo arbolado que emana paz y tranquilidad

Cada 27 de mayo es lugar de peregrinación donde se juntan mles de personas para conmemorar la supuesta aparición de la Virgen en 1945/JLG
Cada 27 de mayo es lugar de peregrinación donde se juntan mles de personas para conmemorar la supuesta aparición de la Virgen en 1945 / JLG
J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Al noroeste de la provincia de Badajoz, lindando con la frontera, el viaje siempre es entretenido y apetecible, ya sea por la singularidad de los pueblos portugueses (Arronches, Degolados, Esperança) o porque la sierra de San Mamede con sus innumerables riachuelos refresca y resta algunos grados a este mes de agosto. Anécdotas como la de la aldea de El Marco, donde la mitad de las casas están en España y la otra mitad en Portugal y donde se cambia de país dando nueve pasos sobre un puentecillo hacen de la zona un lugar singular. Lo más conocido son las piscinas naturales de La Codosera, pero transitando sus carreteras secundarias por la misma Raya al conductor le llamará la atención un complejo arbolado que emana paz y tranquilidad. Se trata del Santuario de Chandavila, ubicado en la falda de la sierra que le da nombre.

El lugar celebra cada 27 de mayo una peregrinación festivo religiosa para conmemorar la aparición de la Virgen, que el próximo año se cumplirá el 75 aniversario. Una de las niñas que afirmó haber visto a la Virgen en 1945, todavía vive entregada a la vida religiosa, si bien el expediente se cerró sin obtener el reconocimiento eclesiástico sobre el carácter sobrenatural de los hechos.

El hermano mayor José Lucio acompañando a un matrimonio de Badajoz.
El hermano mayor José Lucio acompañando a un matrimonio de Badajoz. / JLG

Milagros aparte, a día de hoy este santuario es en cuanto a lugar de peregrinaciones religiosas el segundo en importancia de Extremadura por detrás de Guadalupe, explica ufano José Lucio, el hermano mayor de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, que habla de unos 30 autobuses en ese día grande más cientos de coches que vienen por su cuenta hasta juntarse más de 3.000 personas alrededor del santuario y varias de las capillas. Si la supuesta aparición ocurrió en 1945, dos años después se puso la primera piedra de este complejo situado junto a la frontera y a apenas cinco minutos en coche de La Codosera, que en ocasiones es escala de devotos de Fátima que camino de Portugal hacen escala en este santuario extremeño

El resto del año el lugar trasmite paz. No en vano, está lleno de carteles rogando silencio. Sus merenderos y sombra lo hacen un lugar especial para pasear y relajarse en mitad de un viaje o mientras los acompañantes creyentes se adentran por el santuario y sus capillas.

Las tallas a tamaño natural y pinturas de Jenaro Lázaro Gumiel
Las tallas a tamaño natural y pinturas de Jenaro Lázaro Gumiel / JLG

Tallas de madera

De hecho, el santuario tiene un atractivo paralelo y es la casa museo de Jenaro Lázaro Gumiel (1901-1977), que es el escultor que hizo las tallas de la Virgen, así como las pinturas en la iglesia. El ermitaño que cuida del lugar es quien abre el museo que guarda tallas de madera a escala natural que representan los siete dolores de la Virgen, las cuales impresionan cuando se observan de cerca.

Según explica Lucio, el escultor que dejó en Chandavila gran parte de su obra, llegó a exponer en Nueva York. Desde 1950 es hijo adoptivo de La Codosera y su muerte, un 15 de septiembre, coincide con la festividad de la Virgen de los Dolores.