Alange: roca, agua y vistas

Alange: roca, agua y vistas

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

A los pocos minutos de pasar Mérida, en dirección hacia el Sur por la A-66, aparece un cartel que invita al desvío con un sugerente 'Termas romana de Alange'. Al rato, avanzando por la EA-105 lo que aparece es un castillo en lo alto. Tratar de llegar hasta allí es otra actividad recomendable para la salud, una alternativa más en este pueblo que hace del agua y la roca una de sus señas de identidad.

A los pies de un bello embalse tras la construcción de la presa que contiene el curso del Matachel, Alange se ha revelado polifacética. Lo mismo se desplazan hasta sus aguas grupos de kitesurfistas que a través de la carretera que conduce a Palomas han encontrado allí un lugar perfecto para navegar con sus cometas cuando sopla el viento, que los escaladores se adentran entre los riscos de cuarcita de este pequeño cerro coronado por un castillo.

El visitante puede llegar a este lugar con encanto bien desde la presa o bien desde el pueblo. Desde la presa se ve claramente la zona de escalada y es fácil toparse con cordadas avanzando en vertical por vías situadas en sectores de nombres tan sugerentes como 'callejón del búho', sin duda el más fresco en verano y desde donde se obtienen vistas espectaculares del pantano. Esta zona de roca está repleta de veredas que conectan unos sectores y otros para llegar a las más de cien vías equipadas para la práctica de la escalada deportiva, senderos que pueden servir para subir un punto más la intensidad del paseo y convertirse en una actividad deportiva.

Subiendo por esta zona occidental de la montaña por otro callejón, el denominado 'de los frailes', mucho más ancho, aparece el citado castillo de Alange a tiro. Más bien lo que queda del castillo, del que por suerte han recreado su aspecto en varios paneles informativos. Ahí se explica la evolución de lo que empezó siendo una fortaleza levantada por los árabes en el siglo IX y que hoy es un lugar con encanto que combina deporte al aire libre, historia y unas vistas espléndidas de un embalse que en esta época del año muchos aprovechan para el baño. Aunque la zona de playa todavía esté a medias, el agua sigue ahí.

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