Extremadura, pionera en la atención con robots a personas mayores

El robot interactúa con un mayor en uno de los apartamentos del centro residencial Servimayor. :: E.G.R./
El robot interactúa con un mayor en uno de los apartamentos del centro residencial Servimayor. :: E.G.R.

La residencia de Losar de la Vera prueba un prototipo capaz de valorar el deterioro cognitivo

ELOY GARCÍA

Santiago (nombre simulado) tiene 75 años de edad y vive solo en su vivienda, ubicada en uno de los muchos municipios extremeños en serio riesgo de despoblación, con pocos servicios y apenas una veintena de vecinos. Ello no es obstáculo para que su forma física y estado cognitivo sean valorados a diario mientras interactúa con otros mayores de la región y juega a las cartas con su hijo, que reside a miles de kilómetros.

Situaciones como esta podrían ser una realidad en breve gracias al programa Movecare, en el que participa la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura a través del Sepad y Fundesalud, que está desarrollando un asistente robotizado para personas mayores.

Este prototipo del robot se prueba estos días en el centro residencial Servimayor de Losar de la Vera (Cáceres), en los apartamentos de los residentes, paso previo a la segunda fase del ensayo, que llevará este dispositivo a 30 domicilios de Milán (Italia) y Extremadura.

El asistente virtual robotizado puede acudir a una llamada de alerta y establecer una conexión por videoconferencia para agilizar la respuesta

La singularidad de Movecare la explica sobre el terreno Manuel Cid, coordinador del programa de Atención Sociosanitaria del Sepad. «Hay otros robots para este sector de población en el mercado, pero solo con una o dos funciones. Este incorpora muchas ya que monitoriza, estimula y asiste».

Para desarrollar las funcionalidades de monitorización se vale de varios 'gadgets' o accesorios. Entre ellos, unas plantillas 'feetme' que monitorizan la actividad física comprobando si el usuario cambia su pisada mientras habla por teléfono. De ese modo se pueden valorar posibles deterioros cognitivos.

Cid supervisa el ensayo en la residencia de Losar. :: E.G.R.
Cid supervisa el ensayo en la residencia de Losar. :: E.G.R.

También incorpora un bolígrafo inteligente que, al ser usado por el mayor, es capaz de detectar temblores y la firmeza con la que escribe; y una pelota antiestrés inteligente que también puede alertar de un posible declive físico.

El robot se mueve sobre unas ruedas por la vivienda de forma autónoma y cuando acude a la llamada de ayuda del usuario se puede colocar frente a él e iniciar una videollamada a la que responderá la persona que se haga cargo de la atención del mayor.

«Los servicios ofrecidos se materializan a través del robot en funcionalidades que se refieren a seguimiento y monitorización de variables como el peso, la dieta o el ejercicio físico. También ayuda a detectar el deterioro cognitivo a través del habla espontánea y, en caso de caída, permite pedir ayuda. Puede ayudar a localizar objetos perdidos, recordar cosas importantes e incluso incorpora juegos para activar la cognición», explican sus creadores.

De igual forma, Movecare promueve una comunidad de usuarios que conecta a las personas mayores y a otros actores, mejorando la socialización. En estos días, Cid se encuentra en uno de los apartamentos junto a Alberto Borghesse, profesor de ingeniería de la Universidad de Milán, que también participa en el proyecto, y varios de sus alumnos para valorar el desarrollo del ensayo. «Está siendo satisfactorio. La siguiente fase nos llevará a probarlo en 16 domicilios de Mérida y Badajoz y en 14 de Milán entre septiembre y diciembre», explica.

Este programa europeo está liderado por la Universidad de Milán y cuenta con 13 participantes más de Italia, Suecia, Chipre, Eslovenia, Inglaterra y España. Entre las entidades españolas, además de la consejería extremeña, se cuenta con el Centro Tecnológico de Cataluña y la Universidad de Málaga. Todos trabajan desde enero de 2017 en Movecare, que cuenta con un presupuesto total de seis millones de euros, de los cuales 404.137 corresponden a Extremadura.

«El objetivo final es prevenir situaciones de dependencia y de soledad en personas que viven aisladas. Por eso estamos en este proyecto, porque tenemos mucha población mayor y muy dispersa», concluye Manuel Cid.