Francisco Vaz: «La región necesitaba una Academia de Medicina»

Francisco José Vaz, presidente en funciones de la recién creada Academia de Medicina de Extremadura. / HOY
Francisco José Vaz, presidente en funciones de la recién creada Academia de Medicina de Extremadura. / HOY

Francisco Vaz, decano de la Facultad, preside en funciones una entidad que estará formada por 30 miembros

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

En el bosque sagrado donde cuenta el mito que se ubica la tumba del héroe griego Academo fundó Platón su conocida Academia, la primera de la historia. A este personaje legendario debemos el término y su nombre se menciona en el preámbulo de los estatutos de la Academia de Medicina de Extremadura (AEMedEx), que se aprobaron el 28 de marzo del año pasado. Con anterioridad, el 7 de noviembre de 2017, se redactó el acta fundacional de la entidad.

La institución, cuyo origen comenzó a gestarse hace más de dos años, todavía tiene por delante unos meses de trabajo para estar en pleno funcionamiento. «La idea es que a lo largo de 2019 se completen las 30 plazas de académicos», expone Francisco Vaz, decano de la Facultad de Medicina y presidente de la primera junta directiva de la entidad, que fue nombrada para afrontar el proceso de nacimiento.

ACADÉMICOS

uFrancisco José Vaz Leal
Psiquiatría.
uEnrique Galán Gómez
Pediatría.
uYolanda Gañán Presmanes
Anatomía Humana.
uAgustín Muñoz Sanz
Patología Infecciosa.
uFrancisco Buitrago Rodríguez
Medicina Familiar y Comunitaria.
Mª V
González-López Arza. Terapeútica Médico-Quirúrgica.
uMariano Casado Blanco
Medicina Legal y Forense.
uJosé Augusto García-Agúndez Pérez-Coca
Farmacología.
uJosé Enrique Campillo Álvarez
Fisiología.
uCarmen Pazos Pacheco
Microbiología.
uJosé Ramón López Mínguez
Cardiología.
uManuel Pérez Miranda
Medicina Interna.
uNicolás R
Robles Pérez-Monteoliva. Nefrología.
uJosé María Ramírez Moreno
Neurología.
uGerardo Blanco Fernández
Cirugía hepatobiliopancreática.
uFlorencio Monje Gil
Cirugía maxilofacial.

El fin básico de la institución, como se puede leer en los estatutos, es «contribuir al estudio y la investigación de las Ciencias Médicas». Para ello, se marcan varias funciones, como la organización de cursos, congresos o seminarios de carácter científico, la edición de publicaciones o la promoción del estudio y la investigación en todas las áreas del conocimiento.

Por otro lado, pretende ser un interlocutor directo con las administraciones públicas, de forma que la sociedad pueda beneficiarse del conocimiento de los académicos en aspectos que resultan de interés para toda la ciudadanía. «En definitiva, queremos apoyar a las instituciones e intentar potenciar todo lo que tiene que ver con la medicina y su aplicación», resume Vaz, que entiende que Extremadura llega un poco tarde, porque la mayoría de las comunidades ya tienen una entidad de estas características. «La región necesitaba una Academia de Medicina, que debe ser un foro de promoción del conocimiento médico y va a favorecer el debate y el intercambio de ideas», remarca el presidente.

El nuevo organismo será una voz más en la que los responsables de la gestión sanitaria pueden apoyarse a la hora de tomar decisiones o encarar conflictos, aunque Vaz reconoce que los profesionales suelen ser escuchados por la Administración regional. El problema más grave que en la actualidad tiene el Servicio Extremeño de Salud (SES) es, según el decano de la Facultad de Medicina, la falta de facultativos. Este asunto afecta a la asistencia sanitaria. «Lo tenemos más fácil en las áreas urbanas, que en hospitales más periféricos; la dispersión geográfica lo complica todo», confirma Vaz.

En este sentido, una de las intenciones es aunar los ámbitos académico y asistencial de la medicina y estar cerca de la parte formativa y de la profesional. Para el primer presidente de la entidad, la carencia de especialistas debe solucionarse desde ambos puntos, ya que hay estudiantes que no pueden acceder a la especialidad y sin el MIR no tienen opción de trabajar en el sistema público. «Al no tener plazas, hay gente que se marcha fuera o se van después de terminar la especialidad, porque los médicos españoles son muy valorados en el extranjero», comenta Vaz, que plantea una mejora de los salarios y de los contratos dentro de las posibles soluciones.

Nombramientos

De momento, son 16 los miembros de la institución, por lo que faltan 14 para completar los 30 académicos que se ha fijado como máximo. Estos son los denominados académicos de número. «Nombramos a la mitad más uno para tener quorum, pero a la vez para dejar las manos lo más libres que se pueda a la próxima directiva», añade Vaz.

La idea es que en la academia estén representadas el mayor número de especialidades. «Ha habido algunas que han tenido más de un candidato y quedaron forzosamente fuera personas con muchos méritos», reconoce Vaz, que explica que para los próximos nombramientos se debe seguir el procedimiento fijado. Éste consiste en que el candidato que opta a sillón debe ser presentado por tres miembros, que tienen que hacer una justificación de motivos y defender sus méritos. La decisión se toma por votación de los académicos. «Se intenta que el perfil no sea exclusivamente médico y se valora el ámbito humanístico, porque se debe tener en cuenta la dimensión humanística de la medicina», indica Vaz.

También existen otras figuras, como los académicos de honor, estado al que pueden pasar los miembros de número, y los académicos correspondientes.

La Academia ha solicitado poder ubicar su sede en el antiguo hospital provincial, pero por ahora está en el Colegio Oficial de Médicos de Badajoz, donde se desarrollarán las próximas sesiones, que servirán para pronunciar los discursos con los que cada nuevo miembro debe presentarse. «Es obligatorio para que un académico lo sea de forma consolidada», detalla Vaz. Por ello, los miembros actuales también deben hacerlo. «Tendrán que ver con la medicina y la especialidad de cada uno, pero no es una clase sino una disertación con una visión humanista y global, que es la idea de la academia», apostilla el primer presidente.

Los dos primeros serán el 29 de abril y José Enrique Campillo y Nicolás Roberto Robles los encargados de pronunciarlos. Se prolongarán hasta el 17 de junio y están programados todos los lunes, siempre de dos en dos. En la segunda sesión, el 6 de mayo, les tocará el turno a Francisco Vaz y Agustín Muñoz.

El resto de académicos se nombrarán a partir de que finalicen estas ponencias y una vez estén cubiertas todas las vacantes habrá que convocar elecciones para elegir a una nueva junta directiva, cuyo mandato durará cuatro años, aunque podrá presentarse a la reelección.