Reclaman al SES cuidados de Enfermería especializados para pacientes ostomizados

Reclaman al SES cuidados de Enfermería especializados para pacientes ostomizados

En la región viven 1.600 personas que viven conectadas permanentemente a una bolsa donde van a parar los desechos orgánicos

REDACCIÓN

Representantes extremeños de los Observatorios Regionales de la Ostomía han mantenido un encuentro con el consejero de Sanidad y Políticas Sociales, José María Vergeles, en la que le han reclamado que las consultas de ostomía sean incluidas en la cartera de servicios de los hospitales de la comunidad.

El grupo de trabajo compuesto por enfermeras y enfermeros expertos en ostomía de centros y hospitales de Extremadura, han explicado a Vergeles la situación de los pacientes ostomizados extremeños, desde el punto de vista de su «calidad de vida y de la atención y los cuidados especializados».

Según la organización, en España hay 70.000 pacientes ostomizados, de los que más de 1.600 residen en Extremadura donde, además, hay un «número importante que ocultan su condición».

Las ostomía es un tipo de cirugía que se practica a pacientes que sufren un cáncer (de recto, colorrectal, de ano, de vejiga o de colon, entre otros) así como otras patologías graves como enfermedades inflamatorias intestinales.

Como consecuencia de esta intervención el paciente se ve obligado a vivir conectado permanentemente a una bolsa donde van a parar los desechos orgánicos. Esas personas, en ocasiones jóvenes o incluso niños, se enfrentan a una atención «muy desigual» en función de su comunidad de residencia.

El colectivo subraya que cuando un paciente se ve obligado a someterse a una ostomía tiene dos alternativas. La primera es que se le asigne un enfermero experto en este campo, conocidos como enfermeros estomaterapeutas. Estos profesionales les enseñarán a tener una calidad de vida muy parecida a la que tenían antes.

La segunda alternativa es «irse a casa y enfrentarse al estoma solos, a sufrir pérdidas, sentirse rechazados, caer en depresión, encerrarse en casa, evitar exponerse a las personas y no ir a eventos sociales, o a la playa o de viaje, nunca más, en definitiva, a ver cómo su vida se convierte innecesariamente en un infierno».