La producción de energía hidroeléctrica compensó la caída de la solar en 2018

Central hidroeléctrica José María Oriol sobre el pantano de Alcántara en un desembalse. :: HOY/
Central hidroeléctrica José María Oriol sobre el pantano de Alcántara en un desembalse. :: HOY

Subió gracias al incremento espectacular de la hidráulica porque bajaron las procedentes de plantas termosolares y fotovoltaicas

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Una central nuclear, 17 plantas termosolares, 589 plantas fotovoltaicas, 27 centrales hidráulicas, dos plantas de biomasa y un parque eólico. Estas son las tecnologías y sus infraestructuras con las que básicamente Extremadura produce energía. Todas, el año pasado, lograron producir más electricidad que en 2017 -un 0,9%- aunque no todas lo hicieron de manera equilibrada. Creció bastante, un 9,1% más, la generada gracias al conjunto de fuentes renovables mientras bajó la que propició la nuclear de Almaraz. Además de aumentar la producción eléctrica, subió la demanda por quinto año seguido.

Todo eso, con una innumerable batería de cifras y porcentajes, se encuentra en el Balance Eléctrico de Extremadura 2018, un informe elaborado por la ahora llamada Consejería de Transición Ecológica que encabeza Olga García. La buena noticia general es que el peso de las renovables sigue creciendo.

RENOVABLES EN 2018

Producción por tecnología
Hidráulica44,3%
Termosolar 31,4%
Fotovoltaica19,5%
Térmica 4,6%

Si en 2017 el 22,5% de los gigavatios producidos en la región llegaron de fuentes renovables (y el 77,1% de la nuclear), en 2018 la energía renovable alcanzó el 24,7% del total (por 74,7% de la nuclear). Los dos reactores de Almaraz produjeron casi un 3,9% menos de electricidad. El descenso fue motivado por unas paradas de mayor duración.

El agua

La buena nueva de más energía 'verde' tiene matices. En 2018, el sol no fue un sólido aliado esta vez para la producción de electricidad en la región. De forma excepcional fue un año con una baja radiación solar, muy por debajo de lo habitual. Esa circunstancia propició un hecho prácticamente inédito en la comunidad, referente mundial en la generación de energías renovables. Según el balance eléctrico, la generación de electricidad a través de plantas termosolares cayó hasta un 20,52% respecto al año anterior. Tampoco fue un buen año para las plantas fotovoltaicas, que están viviendo un periodo de esplendor en la región. La electricidad procedente de sus plantas cayó un 9%.

A pesar de estos apuntes negativos, la electricidad que salió desde Extremadura gracias a instalaciones renovables creció un 9% en el conjunto extremeño.

El único motivo es que las centrales hidráulicas tuvieron a tope sus turbinas. Fue un año lluvioso y eso se notó en que la producción hidroeléctrica se disparó un 70,21% respecto al 2017, un año, por contra, seco. La región, de otra parte, exportó en 2018 el 75,7% de su producción, muy similar al dato anterior.

Además de la producción, el balance estudia el consumo de electricidad. La conclusión es que nuestra región consumió más que España. El incremento de la demanda extremeña fue de un 0,7% mientras que la media nacional subió un 0,38%. Ese aumento del consumo se produce por quinto año consecutivo y está relacionado directamente con una mayor actividad en empresas y particulares. Esto es, con una reactivación económica.

8.000 millones

Por último, la consejera de Transición Ecológica recordó que el borrador del Plan Nacional de Energía y Clima que el Gobierno envió a Bruselas prevé 57.000 megavatios de potencia renovable adicional en 2030 frente al año 2020.

«No es descabellado pensar que Extremadura podría albergar el 20% de las inversiones» que prevé el plan nacional. Esto, a su juicio, supondría para Extremadura «multiplicar por casi ocho veces el parque generador actual» tanto en termosolar como fotovoltaico y biomasa. En dinero, eso arrastraría una inversión privada superior a los 8.000 millones de euros, concretó García.

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