Los primeros patrones con título extremeño ya dirigen barcos

Pedro Rodríguez, Mónica Mielgo, David Pintado y Roberto Ramallete, cuatro patrones portuarios antes de empezar uno de sus viajes. :: hoy/
Pedro Rodríguez, Mónica Mielgo, David Pintado y Roberto Ramallete, cuatro patrones portuarios antes de empezar uno de sus viajes. :: hoy

Al menos cuatro de los catorce alumnos que se formaron en el primer curso de la región para manejar embarcaciones con tripulantes ya están al frente de rutas fluviales

Álvaro Rubio
ÁLVARO RUBIOCáceres

La profesión de patrón portuario no se conoce demasiado en tierras del interior. Son pocos los que han escuchado hablar de ella y menos los que se ganan un sueldo dirigiendo el timón de un barco. Sin embargo, en los últimos años se ha convertido en un nicho de empleo para los que habitan sobre todo en zonas rodeadas de ríos y embalses. Es el caso de los extremeños que el pasado mes de marzo participaron en la localicad cacereña de Alcántara en un curso que se impartía por primera vez en la región, según anunció la Asociación para el Desarrollo Integral del Tajo-Salor-Almonte (Tagus), que fue la entidad organizadora. Los que lo superaran podrían manejar embarcaciones con hasta 150 pasajeros.

A él se apuntaron una veintena de personas pero sólo pudieron cursarlo 14. La acción formativa constaba de 110 horas teóricas y 40 prácticas con instructores homologados en las que aprendieron a planificar una travesía, a interpretar las condiciones meteorológicas a través de mapas e instrumentos y a actuar en situaciones de emergencia, entre otros aspectos. Tras las clases, nació la primera generación de patrones portuarios con título extremeño. Hoy, al menos cuatro de ellos ya navegan por aguas de la región.

Pedro Rodríguez vive en Cáceres aunque nació en Alcántara hace 54 años. Desde hace uno trabaja en un barco que realiza rutas fluviales por el río Alagón. «Antes era marinero y desde que hice el curso soy el patrón de una embarcación que puede llevar hasta 55 personas. No cambiaría este trabajo por nada. Hay días que incluso hacemos cinco viajes pero es muy gratificante porque estamos en contacto directo con la naturaleza», detalla tras contar que antes era electricista.

Esta titulación habilita para manejar embarcaciones con hasta 150 pasajeros

No se suele impartir en Extremadura y los interesados la cursan en ciudades como Sevilla

El que también se dedicaba a la construcción antes de ganarse la vida surcando los ríos extremeños es David Pintado. Con 41 años ha descubierto, según él mismo explica, «un trabajo apasionante». Dice que su vida ha cambiado por completo. «Antes estaba metido en una fábrica durante todo el día y ahora paso la jornada laboral dirigiendo un barco y viendo buitres y cigüeñas negras», detalla Pintado, que desde el pasado 2 de agosto dirige la embarcación turística que navega por las aguas del río Tajo, entre Serradilla y Talaván, dentro de la Reserva de la Biosfera de Monfragüe.

Añade que si no hubiera tenido la oportunidad de conseguir esta titulación en Alcántara tendría que haber hecho un curso similar en otra ciudad de España. «La más cercana es Sevilla. Si no ya tienen que desplazarse hasta Cádiz, Madrid o Málaga», comenta Rafael Pintado, gerente de la empresa que realiza rutas fluviales por el Tajo Internacional, Alcántara y Mongfragüe.

Otro de ellos es Roberto Ramallete, de 48 años. Él trabajaba en el barco que hace la ruta fluvial Cedillo-Castelo Branco, Cedillo-Herrera de Alcántara y Herrera de Alcántara-Santiago de Alcántara desde 2011. «Disponía del curso de patrón de aguas continentales, que lo obtuve en Tarragona», apunta.

Cayetano Núñez, que también cuenta con el título de patrón de aguas continentales, dirige dos embarcaciones para 16 pasajeros cada una en el embalse de Alqueva. En su caso también obtuvo el título en Tarragona, la única ciudad de España en la que se puede conseguir esta habilitación.

En cuanto a la de patrón portuario sí se cursa en ciudades más cercanas de Extremadura y permite estar al frente de un timón y llevar a pasajeros en aguas interiores y portuarias, así como en las que no disten más de tres millas de un puerto, tal y como detalla Rafael, que fue uno de los que pidió que se desarrollaran este tipo de acciones formativas en la región para ofrecer oportunidades laborales. De hecho, en su empresa trabajan cuatro de los 14 que cursaron el título de patrón portuario y disponen de una bolsa de trabajo.

«Queríamos que la gente que trabajara con nosotros fuera de la zona e incluso de los municipios de los puntos de embarque», apunta Rafael, quien recuerda que hasta que se realizó dicho curso habían trabajado con él personas de otras ciudades como Mallorca y Madrid. «Es una forma de fijar población y de profesionalizar el sector», matiza.

La única mujer

Mónica Mielgo es la única mujer de Extremadura que se apuntó al curso organizado por Tagus el pasado mes de marzo. Ella dice orgullosa que a sus 35 años es toda una pionera.

Es madre de dos hijos y, aunque es de Garrovillas de Alconétar, vive en Alcántara. «Trabajo en una embarcación que hace una ruta fluvial que pasa por el Alagón y llega hasta la Peña Cepeda, donde se pueden contemplar buitres leonados», detalla tras contar que desde que superó el curso puede dirigir el barco ella sola.

«Lo más complicado es controlar los golpes de viento», reconoce tras agradecer la oportunidad laboral que le ofreció el curso. «Si no hubieran puesto en marcha esa iniciativa me tendría que haber gastado unos 1.200 euros y desplazarme fuera de Extremadura».

Matiza que «son muchos los que se sorprenden» cuando le ven manipular la embarcación. «La mayoría de los que ejercen esta profesión suelen ser hombres y algunos incluso bromean cuando manejo el timón», concluye esta joven que ya puede presumir de convertirse en la primera patrona portuaria con sello extremeño.

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