«El primer cuadro lo pagué a plazos de 5.000 pesetas»

Helga de Alvear en la zona nueva. :: jorge rey/
Helga de Alvear en la zona nueva. :: jorge rey

C. NÚÑEZ

Se acuerda nítidamente de cuál fue el primer cuadro que adquirió. Era una obra de Fernando Zóbel, un autor abstracto fundador del Museo de Arte Contemporáneo de Cuenca. «Hace más de 50 años lo pagué a plazos, 5.000 pesetas al mes, que era menos que 100 euros, pero a Juana le pareció muy bien». Se refiere Helga de Alvear a Juana Mordó, su mentora, una destacada galerista y defensora del arte de vanguardia. Helga de Alvear recogió su testigo. «Después de morir Juana estuve limpiando su galería y en un cajón, envuelto en un papel de seda precioso encontré un dibujo de Kandinsky, era un regalo que me había dejado, ella era amiga de la mujer de Kandinsky, Nina, que hizo una exposición y le regaló dos dibujos, le dijo que para sus gastos, eso no sucedería nunca ahora, era del año 21».

El esfuerzo de Helga de Alvear por ubicar su inmenso legado de arte contemporáneo se tradujo en el acuerdo alcanzado con la Junta de Extremadura para ubicar el centro de artes visuales Fundación Helga de Alvear en la Casa Grande. La inauguración en junio de 2010 de la primera fase del Centro de Artes Visuales fue todo un hito para la ciudad. Tras la obra de ampliación la fundación pasará de 3.000 metros de extensión a 5.000 y 8.000 metros de jardín. Un presupuesto de 10 millones a cargo de la propia fundación y de la Junta extremeña harán posible que el sueño de la galerista se complete.