La 'posmanada'.¿Y ahora qué?

Las personas que deben interpretar los hechos lo hacen de muy variada manera, con las terribles consecuencias que puede acarrear según quién sea el intérprete

La 'posmanada'.¿Y ahora qué?
ELENA MARTÍNEZ DE MADINA

Y llegó el alivio. Llegó el suspiro: ¡por fin alguien entiende algo de lo que pasa! El Tribunal Supremo condena a los sujetos integrantes de 'La Manada' por un delito continuado de violación.

El asunto estaba claro desde el primer momento en que saltó la noticia. Todas las personas que están en sus cabales así lo habían entendido. El vulgo no conoce los entresijos de la ley, ni del Código Penal, ni entiende el funcionamiento de la justicia en múltiples ocasiones. Pero lo que sí sabe es qué es una violación. Se puede pensar que está todo dicho sobre este tema, quizá, pero analizadas y asumidas todas las circunstancias socioculturales que lo rodean, claramente no. Las leyes son redactadas por personas (no son divinas) y, a la vez, su aplicación requiere de una interpretación por parte de las propias personas. No es posible que una norma, sea del asunto que sea, incluya toda la casuística del tema en cuestión. Y es ahí donde entra la interpretación y la adecuación; es ahí donde entran las cabezas de los interpretadores; es ahí donde está el problema. No se pone en duda que las sentencias emitidas hasta ahora no hayan sido formuladas de acuerdo a la ley. Pero son sentencias dispares. Entonces ¿qué ha sucedido? Que las personas que deben interpretar los hechos lo hacen de muy variada manera, con las terribles consecuencias que puede acarrear según quién sea el intérprete.

En el caso de la violación grupal de 'La Manada', además de conocidas las circunstancias en las que se produjeron, hay vídeos. Imagínense, ¡está rodado a modo de película! Y esto, que en épocas pasadas era imposible, hoy se hace y se difunde. Una pudo pensar, en un primer momento que, ante las pruebas de la imagen, no habría ninguna duda y que los violadores habían cavado su propia tumba. Pero no. Parece ser que alguien interpretó anteriormente 'algo' diferente a lo que hoy entiende el Tribunal Supremo. Y esta sentencia, sin lugar a dudas, sienta jurisprudencia.

Pero, ¿ya está? ¿y si hubiera caído sobre cabezas como la de ese juez andaluz en excedencia militante de Vox? Habla el susodicho, entre otras barbaridades, de que la sentencia está dictada por la «turba supremacista feminista», de que «un gatillazo» o «no haber estado a la altura de lo que espera una mujer» puede terminar con el «impotente» en la cárcel. De que «a partir de ahora, la relación más segura entre un hombre y una mujer, será únicamente a través de la prostitución». Vale. Son frases de un tarado, dicen. ¿Seguro? ¿Ustedes creen que lo que subyace en esas afirmaciones no está en muchas cabezas de nuestra sociedad? Pues yo creo que sí, lamentablemente.

Y me pregunto: ¿qué pasa en las cabezas de los vecinos entrevistados diciendo que eran unos chicos muy majos? ¿Y en la mollera de los entrevistadores? ¿Qué pasa en la sesera de los que interpretan que la víctima violada estaba allí porque quiso? ¿Qué pasa en el tiesto de los que afirman que parecía que la víctima violada estaba a gusto porque no hablaba? ¿Y con las que dicen que fue ella la que empezó porque se besó con un chico? ¿Y con los que dicen que no le afectó porque siguió con su vida 'normal'? ¿Y con los muchos que recibieron el vídeo de la violación y lo compartieron? ¿Y con los que les imitan y hacen nuevas manadas y nuevas violaciones? ¿Y con los que acosan a la víctima? No parece un hecho aislado, pues, las declaraciones del juez este. ¿Dónde estamos?

Pues estamos en una sociedad (de hombres y mujeres) donde todavía no se admite que una mujer es una persona independiente, libre, con vida sexual propia y con pleno derecho para tomar sus propias decisiones, y no subyugadas a las de un varón de la manada. Estos perturbados violadores tienen un grupo que se llama 'La Manada'. El nombre no es baladí. Si eligen ese nombre es porque se consideran «un conjunto de ciertos animales de la misma especie que andan reunidos», como reza el DRAE. También tienen otro grupo que se llama Disfrutones SFC. Es decir, y por resumir, son una banda de animales dispuestos a disfrutar, y ahora sabemos cómo.

Y estos animales, y otros y otras, son jóvenes. No han conocido el nacional catolicismo, ni las enseñanzas de la Sección Femenina (hojeen el libro de Otero como recordatorio de la Sección Femenina). Por lo tanto, ¿ahora qué? Algo se está haciendo muy mal en nuestra base, en la educación, en nuestro sistema.

La mujer violada por 'La Manada' da las gracias a todas las personas que le han apoyado, (hay que tener mucha fuerza ovular para hacerlo, la verdad) y dice que no es una heroína. Ahí discrepo totalmente con ella. Es una heroína, sin pretenderlo. Y lleva una lucha que abre un nuevo camino para muchas mujeres y hombres. Tiene fuerza, sabe quién es y qué quiere. Revindica su derecho a tomar sus propias decisiones. Y así podría seguir unas cuantas líneas más, alabando, reconociendo, admirando su tesón e independencia. Debió de considerar que esos chicos estaban a su nivel intelectual y personal. Que podía relacionarse con ellos de igual a igual. Sin embargo, ellos, como muchas otras personas, están en el Neolítico, donde dicen que han descubierto el origen de la desigualdad. Me viene a la memoria ahora todas las medallas que se conceden a brigadas de bomberos, por hacer su trabajo, a militares, por lo mismo, estos suelen llevar honor incluido, etc. ¿Qué va a recibir esta mujer? ¿Qué se le ha concedido? ¿Estar señalada, quizá? La admiro, y sí. Es una heroína mientras no cambien las cabezas del sistema.