Portugal trabaja para evitar que las aceitunas robadas en la región se vendan en su territorio

Portugal trabaja para evitar que las aceitunas robadas en la región se vendan en su territorio

EFE

La delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco, destacó ayer la reducción de los robos de aceitunas en el campo extremeño experimentada durante la campaña 2017-2018, lo que se pretende continuar mediante el refuerzo de los efectivos y de las acciones de control.

García Seco, que se reunió ayer en Badajoz con las organizaciones agrarias para abordar las acciones a llevar a cabo durante la campaña de este año, afirmó que los Equipos de Lucha contra el Robo en el Campo (ROCA) de la Guardia Civil han aumentado en cuatro nuevos efectivos, de 31 a 35. Además, Portugal ha instaurado por primera vez una unidad específica para este ámbito, para evitar que el fruto sustraído en Extremadura se venda en el país vecino debido a las mayores dificultades que se encuentran los grupos organizados en la comunidad autónoma.

Con estas actuaciones, junto a un mayor control en la región, se pretende mantener la tendencia a la baja en cuanto a los robos en el campo experimentada en el ejercicio 2017-2018.

Pese a que la producción alcanzada durante la campaña pasada fue mayor a la anterior, las sustracciones se redujeron en un 18%, al pasar de los 385.000 a los 295.000 kilogramos robados, mientras que el número de delitos esclarecidos se multiplicó por tres. Las actuaciones de la Guardia Civil, la colaboración de los agricultores y las labores de trazabilidad del producto propiciaron estos datos.

En este sentido, el secretario general de UPA-UCE de Extremadura, Ignacio Huertas, manifestó su satisfacción por los datos alcanzados, para poner en valor cuestiones como la trazabilidad instaurada para el producto. Sin embargo, el problema «sigue siendo importante y aún hay agricultores que no denuncian las infracciones», por lo que hizo un llamamiento para que este tipo de sucesos no se olviden.

Por su parte, la directora técnico de Apag Extremadura Asaja, Montserrat Herrojo, coincidió en que todavía hay agricultores que no denuncian, «aunque ese miedo se pierde poco a poco», dijo.