«La política de muros de la UE deja atrás a los más vulnerables»

María Eugenia Rodríguez Palop ante el Templo de Diana. :: /BRÍGIDO
María Eugenia Rodríguez Palop ante el Templo de Diana. :: / BRÍGIDO

María Eugenia Rodríguez Palop, profesora extremeña y experta en derechos humanos, liderará como independiente la candidatura europea de Unidas Podemos en las elecciones de mayo

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Eugenia Rodríguez Palop (Llerena, 1970) se licenció en Derecho por la Universidad Pontificia de Comillas y en la actualidad es profesora en la Universidad Carlos III de Madrid. Con varias estancias de investigación en Reino Unido, Italia y Bélgica, y labor docente en países de Latinoamérica, es una referencia en derechos humanos, víctimas de terrorismo y franquismo y ecofeminismo. En las elecciones europeas liderará la candidatura de Unidas Podemos Cambiar Europa.

–¿Cómo surgió la opción de encabezar la lista de Unidas Podemos?

–Pablo Bustinduy, por razones personales, decidió abandonar el liderazgo de la candidatura. Y Pablo Iglesias, Alberto Garzón y el propio Bustinduy me llamaron para ver si me animaba. Si no hubiera visto un acuerdo muy claro entre los tres, de que yo podía ser una buena alternativa, no habría dado el paso. Y lo he dado porque es una candidatura cohesionada, unitaria, donde hay un acuerdo esencial sobre el programa y lo que se quiere hacer en Europa.

–Como independiente, ¿qué espera aportar en el Europarlamento?

–Las personas que somos independientes podemos aportar el conocimiento de la política no institucional, porque la política no solamente se hace en las instituciones y en los partidos, se hace también en los movimientos. Y yo he sido siempre una activista de los derechos humanos. He trabajado muchísimo por los derechos de las mujeres, hice mi tesis doctoral sobre cuestiones ambientales y derechos humanos. Todo eso se puede aportar. No solamente en términos de contenidos teóricos, sino una manera de hacer política que muchas veces no se da en los partidos.

–¿Y qué puede aportar desde su bagaje profesional?

–Me considero una especialista en dos ejes que estimo esenciales, el feminismo y el ecologismo. También soy especialista en derechos humanos, y creo que hoy tenemos una política de muros en la Unión Europea, que deja detrás a los más vulnerables, los más pobres, los migrantes, los refugiados, las mujeres... De seguir en esa dirección, puede acabar atentando los derechos humanos.

–Desde su posición en el ecologismo, ¿cómo valora la política energética en Extremadura?

–Estoy en la idea de acabar con las minas a cielo abierto. Han destrozado absolutamente todas las áreas conocidas donde se han experimentado. He viajado mucho por América Latina, y hoy el tema de las extractivas es esencial. Han provocado desplazamientos de la población, conflictos socioambientales, refugiados... Creo que además la Ley de minas está completamente obsoleta, es del año 1973. Y creo que se debe cerrar Almaraz, porque es una fuente de riesgo, aunque esos cierres han de hacerse de manera controlada. Extremadura tiene cielo, tierra fértil, sol, y puede convertirse en eje central de lo que es el futuro no solo de España o Europa, sino del mundo, que son las renovables.

–Tras años recibiendo fondos europeos, ¿cuál debería ser el papel de Extremadura en la UE?

–Los fondos, especialmente si hay un brexit, van a disminuir. Eso va a afectar a la PAC, a las infraestructuras, a las transiciones energéticas, y por tanto hay que luchar por que no disminuyan. Y para que se repartan equitativamente, para que no se produzca desigualdad y competencia desleal. Hay que luchar por organismos en la Unión Europea que controlen el mercado, para que los precios, relativos por ejemplo a las cuestiones agrícolas, no sean completamente volátiles, como ahora. Por eso me parece que hay que tomarse muy en serio las europeas, y por eso creo que Extremadura debería implicarse notablemente.

Situación política

–Ante los problemas internos de Podemos y de IU, ¿cree que la desunión en la izquierda puede perjudicar a Unidas Podemos?

–Existe una desunión en la izquierda como en la derecha. Hay una especie de pulverización de partidos. No tiene que ser necesariamente malo, pero es malo cuando tienen un conflicto abierto entre ellos. De lo que se trata es de articular confluencias cohesionadas que sepan identificar dónde están los problemas y quiénes son los adversarios.

–¿Cree que se está radicalizando la derecha?

–Es evidente. Yo nunca hubiera pensado que el PP iba a decir cosas respecto del aborto como las que he escuchado a Adolfo Suárez. Me ha sorprendido, porque lo tenía por un partido conservador. Incluso Ciudadanos, que empezó siendo un partido socialdemócrata, después socioliberal, ha acabado siendo neoliberal y ahora ya no sabemos si es conservador.

–Tras las movilizaciones del 8 de marzo, ¿cree que el feminismo tiene un nuevo impulso?

–Por supuesto. Hay una nueva marea feminista que ha puesto el cuerpo de las mujeres en el centro, y eso significa que la violencia que sufrimos las mujeres es algo que hay que tomar muy en serio. Supera con mucho al feminismo de la igualdad.