Podemos vacía el despacho mientras se negocia el nuevo gobierno

Antonio Fernández, de Podemos, con la caja de cartón. :: r. r./
Antonio Fernández, de Podemos, con la caja de cartón. :: r. r.

R. R.BADAJOZ.

El Ayuntamiento era ayer un hervidero de idas y venidas. El salón y los pasillos ya estaban preparados para la investidura mientras Podemos vaciaba su oficina.

La única concejala de la formación morada, Erika Cadenas, se va a encontrar el despacho sin un folio, los ordenadores formateados y los armarios vacíos. Ninguno de los ediles de este mandato repiten. Y si todos se van, se lo llevan todo. Así de claro.

Cambiará hasta el secretario del grupo municipal. En Podemos algunos ya estaban rifando ese puesto, que tiene horario y paga de funcionario aunque sea eventual. Pero el acuerdo que suscribieron con IU obliga a que sea esta formación la que elija al secretario si solo obtenía un edil. Así que ambos, concejala y secretario, llegarán a una oficina vacía porque Antonio Fernández (mano derecha de Cordero) dejaba las mesas limpias. Para comprenderlo, es necesario recordar que Cadenas está enfrentada al hasta ayer portavoz municipal, Remigio Cordero.

Los concejales de Pablo Iglesias no repiten y limpiaron los ordenadores

Todo esto ocurría en la segunda planta, mientras que la primera era un ir y venir de operarios, periodistas y personal de confianza de Fragoso.

El alcalde faltó del Ayuntamiento un rato. Acudió a la penúltima reunión entre Cs y PP, y fue con María José Solana. Ahí perfilaron la propuesta a la que Francisco Fragoso se resistía y que llevaba ya un día sobre la mesa. En su partido querían que diera un paso al lado para sellar con Ciudadanos el acuerdo.

Los periodistas se fueron arremolinando en los pasillos. Por allí pasó la que ha sido única concejala naranja, Julia Timón, que preguntaba a los redactores qué hacían en el edificio como si nada estuviera pasando. Seguro que no sabía lo que su partido estaba tramando. No se lo habría dicho David Salazar. El ahora diputado regional electo y coordinador provincial ha trabajado los dos últimos años como coordinador suyo. Él ha estado también en las negociaciones.

Desde Ciudadanos en Mérida avisaron a algunos periodistas de que Gragera iba a hacer declaraciones a las 13.45 horas, pero este ni estaba en el Ayuntamiento ni en su oficina sabían nada. No apareció.

Francisco Fragoso estaba ya en su despacho sobre la una, cuando los comentarios sobre el acuerdo habían tomado forma. Fuentes del PP lo negaban. De Alcaldía entraron y salieron algunos concejales para oír la noticia de boca de Fragoso. Fuera de su despacho, sin embargo, la vida seguía y llegaban los invitados de una boda civil.

El PSOE envió una nota a los periodistas a la una y media para hacer declaraciones treinta minutos después en la plaza de España. En la nota no se hacía referencia a Gragera. El candidato estaría solo y eso levantaba suspicacias. Si había llegado a un acuerdo, el lugar y la compañía sería otra. A su lado habría estado el candidato naranja y el sitio habría sido la sede de alguno de los dos partidos.

Cabezas se retrasó unos minutos, pero salió del Ayuntamiento rodeado de la mayor parte de sus concejales. Tuvo palabras muy duras para Fragoso y para Cs, al que sin embargo intentó tender la mano.

Algunos funcionarios ya sabían del acuerdo, pero Francisco Fragoso seguía en su despacho y allí estuvo hasta que salió poco antes de las tres de la tarde sin hacer declaraciones.

La mayor parte de la tarde discurrió 'in albis' informativamente. El concejal de Vox no atendía el teléfono porque estaba cumpliendo con su trabajo como funcionario de prisiones en la cárcel de Badajoz. Reservó la sorpresa de su decisión.

A las 20 horas, Cs seguía sin confirmar el acuerdo. «Estamos atando los últimos cabos», decían. Y como hasta el rabo todo es toro, insistían en que el pacto no estaba cerrado. A las 20.20 horas, Cs informó del giro. Se turnaría la Alcaldía con el PP. Fragoso volvía a ser alcalde y tenía que prepararse el discurso a prisa y corriendo. Da por descontado que tiene el apoyo de Vox. Y su único concejal esperó a las 21.30 horas para dar la campanada. Con su voto que no cuenten si no entra en el Gobierno local. Quiere una concejalía.

Al cierre de esta edición no había más novedades, pero a buen seguro que Fragoso descansó confiando en que el concejal de Vox tiene alma de derechas y con Ricardo Cabezas pensando que aún le puede valer haber ganado las elecciones.