Un plan para salvar a las aves esteparias

Tres cazadores se dirigen a sus puestos. :: hoy/
Tres cazadores se dirigen a sus puestos. :: hoy

Seis colectivos se unen para ensayar prácticas agrarias que ayudarían a frenar el declive de la fauna menor

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

«Queremos demostrar que se puede hacer otra agricultura». Quien lo dice no es un agricultor ni el representante de una asociación agraria, sino José María Gallardo, presidente de la Federación Extremeña de Caza (Fedexcaza), que es uno de los pilares de 'Agrohábitat'. Así se llama el proyecto que plantea una cierta refundación del día a día de los agricultores, con un objetivo: recuperar la fauna menor, que lleva años en decadencia y que es una de las grandes preocupaciones del sector cinegético regional.

Hace unos días, Gallardo viajó a Madrid para presentar esta iniciativa, la tercera con mejor puntuación entre las 135 que se presentaron a la convocatoria de la administración, que en julio de 2018 aprobó la creación de grupos operativos supraautonómicos de la Asociación Europea para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas. Son agrupaciones con miembros de distintos ámbitos que se unen para encontrar una solución creativa a un problema común, siempre con el respeto al medioambiente como bandera.

El grupo operativo supraautonómico en el que se integra Fedexcaza se llama Agricultura sostenible y Biodiversidad, y reúne a agricultores y a empresas de los sectores agrario, cinegético y científico, entre otros actores del ámbito rural. Lo que ponen encima de la mesa es implantar una serie de buenas prácticas agrícolas que ayudarían a recuperar las poblaciones de aves esteparias y pseudoesteparias. «Tanto las cinegéticas como las que no lo son», añade el presidente de Fedexcaza, que concreta algunas: perdiz, codorniz, alcaraván, sisón, avutarda...

«Queremos ir de la mano con el agricultor, porque es básico que su explotación siga siendo rentable» José María Gallardo Presidente de Fedexcaza

E«Es una iniciativa muy relevante, estratégica y que se desarrolla en el momento idóneo» Isabel Bombal Ministerio de Agricultura

Además de la Federación, en el grupo, que coordina la Fundación Artemisan, están Asaja (Asociación de Jóvenes Agricultores), Aepla (Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas), la Federación Andaluza de Caza y el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC). Además, cuenta con el apoyo de la Organización Europea de Propietarios Agrarios (European Landowners Organization, ELO).

Las medidas que proponen se pondrán en marcha en fincas piloto aún por concretar de Extremadura, Andalucía y Castilla La Mancha. Se trata de ensayarlas de cara a lograr su inclusión como ayudas agroambientales en la nueva Política Agraria Comunitaria, que se pondrá en marcha en el año 2020. «La PAC que tenemos hoy es ecológicamente insostenible», apunta José María Gallardo, que deja claro que «una de las premisas de nuestro planteamiento es que cazadores y agricultores vayamos de la mano», afirma. «En busca -expuso durante su intervención en Madrid- de un futuro que respete a la fauna menor, que garantice la viabilidad de las explotaciones agrarias y que genere nuevas posibilidades en un mundo rural especialmente deprimido y desgastado».

Medidas concretas

¿Y cómo conseguirlo? La respuesta es múltiple. «Diversificando cultivos, apostando por los cultivos florales, habilitando franjas libres de productos fitosanitarios o creando espacios de biodiversidad en los linderos», detalla Gallardo. «Los cultivos en mosaico, por ejemplo, benefician a la fauna menor al tener diferentes épocas de recolección y de siembra». «El uso de drones para aplicar tratamientos contra plagas -continúa- permite que estos sean mucho menos agresivos, porque el dron hace posible aplicar el producto solo en el punto concreto en el que es necesario que actúe». Un par de ejemplos más: la siembra de pipas de girasol y la creación de bancos de escarabajos. En particular esto último ayudaría a «recuperar los insectos, los mamíferos y micromamíferos, que son muy importantes porque las aves se alimentan de ellos».

Gallardo es consciente de que la propuesta de la que participa Fedexcaza obliga a «cambiar muchas mentalidades», pero previene de que «en todo momento se tiene presente que es fundamental que el agricultor mantenga la rentabilidad en su explotación». «Algunas de las medidas que proponemos se llevan años aplicando en hábitats más intensificados y deteriorados que el de Extremadura, como es el caso de Inglaterra». Este mismo país le sirve como ejemplo para argumentar otra de las bases del proyecto Agrohábitat. «Allí -cuenta el presidente de la Federación regional de Caza-, optaron por prohibir la caza de la tórtola porque había pocas, y lo que han conseguido es que se extinga, lo que demuestra que el prohibicionismo no conduce a nada».

Durante la presentación en la capital española, Isabel Bombal, directora general de Desarrollo Rural, Innovación y Política Forestal del Ministerio de Agricultura, definió a Agrohábitat como «una iniciativa muy relevante, muy estratégica y que se desarrolla en el momento idóneo». La pertinencia del momento tiene que ver con la proximidad de la nueva PAC, que concederá especial relevancia a la preservación del medioambiente.

En esta línea, Carlos Díez, agente de Innovación del proyecto, recordó que «la recuperación de especies animales ligadas a paisajes agrícolas es una prioridad para la UE». A esto unió «el hecho de que se ha demostrado que ciertas prácticas agrícolas pueden ayudar a frenar el declive de especies que actualmente están en regresión». De hecho, María José Hernández Sierra, subdirectora general adjunta de Modernización de Explotaciones del Ministerio de Agricultura, afirmó que «la PAC 2020 exigirá mayor imaginación y especialización en la protección, mantenimiento y mejora de la biodiversidad».

Javier Viñuela, del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, destacó que una vez puestas en marcha las prácticas agrarias propuestas, se hará un seguimiento de cómo evolucionan las poblaciones de distintas especies. Entre ellas, citó a la perdiz y otras aves esteparias, pero también a las plantas silvestres y los artrópodos, los anfibios, los reptiles y determinados mamíferos, como la rata de agua.