«Muchos pisos tienen muebles que podrían estar en el basurero»

E. F. V.BADAJOZ

Iván Franco Moruno busca piso estos días. Después de estudiar durante cinco años en Badajoz, regresa a esta ciudad para iniciar una nueva etapa como trabajador. Pero no llegará solo, volverá acompañado de otros tres amigos con los que compartirá vivienda.

«El problema es que no encontramos lo que estamos buscando. Yo siempre he pagado entre 130 y 150 por un piso compartido de estudiantes. Ahora estamos dispuestos a llegar a 650 euros al mes, como mucho a 700, pero buscamos una vivienda que nos guste, bien amueblada, con una cocina grande en la que nos podamos manejar». Iván está cansado de ocupar pisos concebidos para estudiantes que se conforman con muebles de otras épocas.

En esta nueva etapa profesional quiere tener calefacción, aire acondicionado y «muebles medianamente aceptables». Pero lo único que les ha gustado hasta ahora costaba 800 euros. «En algunos pisos los muebles tienen 30 o 40 años», se lamenta.

Sensaciones parecidas experimentó Blanca Díaz Blanco cuando hace dos años buscó piso en Badajoz capital. «Muchos de los pisos tenían muebles que perfectamente podrían estar en el basurero. Es increíble lo que te intentan alquilar a unos precios que no son razonables».

Si todo va bien, Iván Franco se instalará la próxima semana en un piso de cuatro dormitorios que se adapte a sus necesidades y gustos personales.

Pero el último estudio de mercado de la web pisos.com deja muy claro que la vivienda que busca tiene un precio medio de 692 euros, por lo que no le resultará fácil encontrar algo que le convenza.

Los pueblos, más baratos

Por eso mira con cierta envidia a su hermano, que ha encontrado en La Nava de Santiago (949 habitantes, Badajoz) una casa de unos 300 metros cuadrados, más otros 200 de patio, por la mitad del dinero que cuesta en Badajoz un piso de cuatro dormitorios. «Allí se puede conseguir una casa de ese tipo por 350 o 400 euros, con aparcamiento... Nada que ver con lo que sucede en Badajoz».