Los pescadores de truchas critican la política de salmónidos de la Junta

Trucha pescada en un río extremeño:: HOY/
Trucha pescada en un río extremeño:: HOY

Aseguran que los cotos no son repoblados con la cantidad de trucha necesaria

EFE

Veintitrés Sociedades Deportivas de Pesca han enviado un escrito a la Consejería de Medio Ambiente en el que manifiestan su desacuerdo con la política de gestión de salmónidos que lleva a cabo desde la Dirección General de Medio Ambiente.

Se trata de las sociedades de las poblaciones encuadradas en las comarcas del Valle de Jerte, la Vera, Valle del Ambroz, Ibores, Villuercas-Ibores-Jara, Hurdes, Sierra de Gata, Tajo-Salor, Vegas Altas y Sierra de San Pedro-Los Baldíos.

En el escrito, a lo largo de varios puntos, detallan los problemas que sufren las sociedades que todavía cuentan en sus cotos con trucha común autóctona, como es la poca densidad poblacional existente.

El presidente de la Asociación de Mosqueros de Badajoz, Celso Mateos, explica cómo han comprobado que en otras comunidades autónomas se han realizado estudios y trabajos en sus ríos para determinar el rango de la densidad poblacional en que se encuentran.

Ello en relación con sus poblaciones de alevines, juveniles, adultos y totales, categorizándose según el valor del rango, en muy débil, débil, media, fuerte y muy fuerte.

En esta línea, señala que los habituales visitantes y verdaderos «inspectores» de los ríos, son los pescadores, en este caso los extremeños, que califican a sus ríos como «débiles en este aspecto».

Mateos lamenta que tampoco se hayan realizado en Extremadura estudios o trabajos sobre la cantidad de insectos acuáticos pertenecientes a los macroinvertebrados existentes en los ríos o gargantas.

Unos pequeños insectos acuáticos que, dice, representan el 90 % de la alimentación de la trucha, con lo que considera «muy importante y conveniente» determinar la cantidad de familias existentes en los ríos pertenecientes a los órdenes de plecópteros, efemerópteros, tricópteros, dípteros coleóptero, odonatos, y hemípteros, entre otros.

Estudio cuyo objetivo es evaluar los ecosistemas fluviales, pues estos insectos acuáticos se usan como bioindicadores y además su control es de «obligado cumplimiento por la Directiva Marco del Agua, 2000/60/CE».

En el escrito remitido a la Junta, los pescadores inciden igualmente en el hecho de que los cotos no son repoblados con la cantidad de trucha necesaria y que no se le destina la adecuada guardería para ahuyentar a los pescadores furtivos.

Califican la gestión de salmónidos como «muy deficiente» después de comprobar los estudios, tesis doctorales, monografías, trabajos fin de máster relacionados con el mundo de la trucha que se realizan en varias comunidades, así como los programas de restauración de los ríos en los que la trucha se extinguió y en los que se están realizando repoblaciones abundantes y continuadas, controlando su desarrollo y reproducción.

«Qué sana envidia produce, después de ver publicados en prensa la cantidad de recursos económicos que se destinan en otras comunidades autónomas a los salmónidos y como son de transparentes las gestiones que se realizan, cuando en la nuestra todo es opacidad», apostillan.

Para los pescadores, las gestiones solo se puedan calificar por los hechos y «desgraciadamente el Servicio Cinegético y Piscícola está muy condicionado por el Servicio de Conservación de la Naturaleza y Áreas Protegidas de Extremadura y por el Servicio de Protección Ambiental».

«Las gestiones piscícolas que se realicen, a espalda de los auténticos interesados, como son los pescadores, estarán siempre condenadas al mayor de los fracasos», concluye Mateos.