La patronal pide reflexionar sobre por qué faltan jornaleros en el campo cuando hay 94.000 parados

La patronal pide reflexionar sobre por qué faltan jornaleros en el campo cuando hay 94.000 parados

La Creex afirma que el «sistema de ayudas debe tener vocación de temporalidad para salvar una situación puntual y no convertirse en un medio de vida»

EFE

La Confederación Empresarial Extremeña (Creex) ha expresado este viernes su «preocupación» al constatar que faltan trabajadores para atender las campañas agrícolas a pesar de que la región tiene cerca de 94.000 personas desempleadas.

«Hay que analizar con perspectiva, rigor y sin prejuicios por qué se da esta situación que no tiene lógica alguna», ha expresado en una nota el secretario general de la Confederación Empresarial Extremeña, Javier Peinado.

En su opinión, es necesario estudiar qué aspectos desincentivan a las personas sin empleo para que «renuncien a aceptar un trabajo» que, a pesar de ser temporal, «les permitiría mejorar su situación».

Desde la Creex no se cuestionan los sistemas de protección social para las personas sin empleo, en forma de subsidios, ayudas o rentas básicas, pues la sociedad «está obligada a prestar apoyo a quienes peor lo pasan», pero estos sistemas «no pueden actuar como inhibidores en el mercado laboral«.

«El sistema de ayudas debe tener vocación de temporalidad para salvar una situación puntual y no convertirse en un medio de vida«, ha expresado. Según la patronal autonómica, también es necesario respetar la libertad individual a la hora de aceptar o no un empleo.

Sin embargo, Peinado ha dicho que no se debe perder de vista el hecho de que el sistema de protección social consume recursos públicos, dinero «de todos» y, por tanto, se debe ser «muy exigentes« en su uso.

Por este motivo, la patronal autonómica ha hecho un llamamiento «a reflexionar y averiguar qué factores actúan para que se den estas situaciones y cuáles son los elementos que disuaden de aceptar un empleo».

Todo ello para tomar las medidas necesarias para que el uso de los recursos públicos sea «más eficiente», evitándose por ejemplo que «la fruta se pudra en los árboles, las centrales hortofrutícolas cierren, se reduzcan los inputs a la industria agroalimentaria, y los trabajadores de estas plantas se queden sin empleo».