El pasado septiembre fue el más caluroso en Extremadura desde 1961

Un grupo de escolares de un colegio de Badajoz durante una clase de la pasada semana. :: /ARNELAS
Un grupo de escolares de un colegio de Badajoz durante una clase de la pasada semana. :: / ARNELAS

Entre octubre de 2017 y el 30 de septiembre pasado solo llovió un 9% más a pesar de las continuas precipitaciones iniciadas este febrero

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

No hubo sequía en Extremadura. Pero tampoco fue un año extraordinariamente húmedo porque solo llovió bien entre febrero y mayo. Ese es el resumen del año hidrológico terminado, que se ha ido con un septiembre sofocante, con las temperaturas medias más altas desde hace 57 años. El periodo hidrológico analiza lo ocurrido entre el 1 de octubre y el 30 de septiembre del año siguiente.

«Al final se ha compensado el año hidrológico gracias a las precipitaciones que empezaron a caer desde finales febrero porque si hubiera seguido la tónica del otoño pasado y buena parte del invierno hubiera sido muy malo», resume Marcelino Núñez, director territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

El recién terminado año hidrológico acabó con un 9% más de agua como media extremeña respecto al ejercicio anterior. En litros, ese 9% de subida significa que se recogieron 622,5 litros, 52,5 más sobre la media histórica fijada en 570 litros.

Eso a pesar de un pasado septiembre que ha sido muy escaso de lluvias, que además han llegado en forma de tormentas y muy desigualmente repartidas. La precipitación media regional ha sido 18,0 litros. Lo habitual son 27,7.

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Más relevante ha sido aún la temperatura media del pasado mes. La temperatura media fue la más alta de un septiembre extremeño desde 1961. Se situó en 25,2 grados. Son 2,8 más que lo habitual para este mes en el que llega oficialmente el otoño. La temperatura máxima se quedó en 32,5 grados, 3,2 superior a la media histórica. La media de las mínimas se ha situado en 17,9 (+2,5).

El Valle del Ambroz, la Vera y El Jerte, en la provincia de Cáceres, superaron los 1.200 litros recogidos en doce meses. Por debajo quedaron las comarcas de Sierra de Gata y las Villuercas.

En la provincia pacense, las zonas más húmedas del año hidrológico se localizaron en Tentudía y Sierra Suroeste y en algunos municipios de la comarca de Los Baldíos. En esas tres áreas se acumularon entre 750 y 1.000 litros de media.

El dato de agua embalsada en los pantanos extremeños del Tajo y del Guadiana al terminar el año hidrológico es también positivo pero sin excesos. Así, la reserva de la cuenca del Tajo a su paso por Extremadura se encuentra 5 puntos por encima del volumen almacenado hace un año. Esto es, 309 hectómetros cúbicos (hm3) más. En el caso de la cuenca del Guadiana, son 8,1 puntos más, 647 hm3 más.

Mejor en nueve meses

Si la comparación de precipitaciones en Extremadura se hace no siguiendo el año hidrológico sino los nueve primeros meses del año se verifica lo generoso que fue el final del invierno pasado y la pasada primavera. De enero a septiembre el promedio regional se sitúa en 508,9 litros por metro cuadrado, un 59% más que la media histórica. Lo normal son 319,4 litros.

Octubre ha empezado con fresco en las mínimas, moderado calor en las máximas y nada de agua. Núñez pronostica que no lloverá hasta mediados de la próxima semana y las temperaturas caerán. «Empezarán a pasar los primeros frentes y las temperaturas se normalizarán. La semana que viene llega el otoño a Extremadura», concluye.