Papá, quiero ser bailarina

Paco Mora y Carmen Mora viven en Badajoz y han montado 'Flamenco para recordar'. :: HOY/
Paco Mora y Carmen Mora viven en Badajoz y han montado 'Flamenco para recordar'. :: HOY

El bailaor Paco Mora y su madre, Carmen, se van de gira

J. R. ALONSO DE LA TORRECÁCERES.

Tenía 16 años y acababa de terminar 3º de BUP cuando Paco Mora (Málaga, 1973) se fue a Barcelona con un contrato de bailaor para actuar en la sala de fiestas Gran Palace de Lloret de Mar. Desde que tomó esa decisión, la vida de Paco ha dado muchas vueltas, siempre alrededor del baile flamenco hasta acabar en Badajoz, donde vive atendiendo a su madre, y en Cáceres, donde estudia la carrera de Arte Dramático.

La historia de Paco Mora empieza a fraguarse con tópicos ya clásicos: niño de ocho años que quiere apuntarse en el colegio a la actividad de danza, pero que es empujado hacia el fútbol, el baloncesto y el balonmano porque la danza es cosa de niñas. Pero en el deporte, se caía y se lesionaba y en el baile, flotaba, así que a los 12 años ya estaba bailando flamenco en tablaos al aire libre que, entonces, años 80, eran muy frecuentes en la costa malagueña.

Llegaría después el salto a Lloret de Mar, los contratos con los grandes: Luisillo, Rafael Aguilar, Antonio Gades, José Antonio o Mario Maya. A los 24 años, ya tenía Paco compañía y espectáculo propios: 'Lorca baila', que representará en la madrileña Casa Patas durante 15 días, combinando teatro y flamenco. Recorre medio mundo con su 'Carmen' y llega el salto al cine.

Hace 'Arte y pasión', una película de Mario Antognetti, en Toronto (Canadá) y rueda dos películas de Carlos Saura como bailarín: 'Salomé', donde hace el papel de Herodes, e 'Iberia', con Estrella Morente, Sara Baras y Antonio Canales.

Y en ese momento, en lo más alto de su carrera, decide dar un giro trascendental: le ofrecen dirigir el Centro Artístico de Badajoz (CAB) y se viene a Extremadura. Lo del CAB no acaba de salir adelante y su madre, Carmen Mora (Málaga, 1933), enferma de alzhéimer, se parte la cadera. Paco lo aparca todo, se instala con su madre en Badajoz y se dedica a cuidarla.

Pero cuando el arte se lleva dentro, es imposible escapar de él. Paco Mora se percata de que detrás de la dureza de cuidar día tras día, a tiempo completo, a una enferma de alzhéimer hay una historia. Además, nota que cada vez que lleva a su madre a un espectáculo flamenco, ella es feliz. Acaba urdiendo un proyecto llamado 'Flamenco para recordar', que lleva a centros asistenciales y es recibido con entusiasmo por Estrella Martínez Lavado, directora del centro residencial de ancianos Domusví de Badajoz. Este proyecto terapéutico recibirá dos premios nacionales de la fundación Domusví.

Carmen le confiesa que ella tiene una gran pena y un gran dolor por no haber realizado un sueño que la ilusiona desde niña: ser bailaora. Su padre se lo había quitado de la cabeza con el razonamiento de que su hija no podía ser una puta.

Paco se pregunta: ¿Por qué no puede ser bailaora su madre y él, de paso, recuperar su carrera? Dicho y hecho: Paco y Carmen montan el espectáculo 'Flamenco para recordar', cuya primera parte se desarrolla en Málaga en 1940, donde Carmencita no pudo ser bailaora, y la segunda, en Badajoz en 2018, donde se muestra que Carmencita padece alzhéimer y cuenta su sueño de bailar.

Tras presentarse en Almendralejo, Badajoz, Córdoba y Parla, el espectáculo llega al Gran Teatro de Cáceres el viernes 20 de septiembre y el 21 y el 22 estará en el teatro Távora de Sevilla. En escena, 8ocho artistas y el placer de ver bailando y charlando a Carmen y a Paco. Además, en Youtube y en Facebook, se pueden ver los vídeos que graba Paco con su madre cada día y pronto habrá un documental y un vídeo sobre este 'Flamenco para recordar' que es arte y es terapia.