El pájaro que vuela dormido

Un vencejo abandona su nido en el alero de una nave. :: HOY/
Un vencejo abandona su nido en el alero de una nave. :: HOY

Del 25 al 27 de mayo se celebra en Alange el II Festival de los Vencejos

J. R. Alonso de la Torre
J. R. ALONSO DE LA TORRE

El veterinario Jesús Solana Ramos visitó hace años Alange y se quedó sorprendido por algo que siempre había estado en el pueblo, pero nadie le daba importancia: los vencejos. «Descubrí en la presa de Alange la mayor concentración europea de vencejo real y reparé en que 16 vencejos de la plaza de la iglesia no emigraban en invierno al África Subsahariana, algo que sí hace el resto de vencejos europeos. Desde 2010 hasta 2017, solo habían emigrado en el invierno de 2015-16», se asombró Jesús.

Los vencejos, esos pájaros tan comunes de nuestras plazas y nuestros pueblos, pueden volar durante años sin parar, incluso duermen volando y solo necesitan un nido para poner los huevos. Extremadura es uno de los mejores lugares del mundo para observar y estudiar a estos pájaros inquietos porque aquí se dan las cinco especies existentes de vencejos, a saber: común, pálido, real, cafre y moro.

Reparamos en los pájaros de gran porte como el águila, la cigüeña, el sisón, la avutarda o el buitre y pensamos que nuestra riqueza ornitológica se acaba ahí, pero resulta que es en estos pájaros menos llamativos donde se dispara la diversidad de Extremadura en el mundo de las aves.

Alange es el mejor lugar para ver vencejos. Allí, al atardecer, en la plaza de Nuestra Señora de los Milagros, el espectáculo que protagonizan centenares de vencejos es inenarrable y único.

Jesús Solana, que es veterinario del departamento de Sanidad Animal de la Junta de Extremadura, presentó una ponencia sobre los vencejos de Alange y su sorprendente no emigración en un congreso sobre estas aves celebrado en la ciudad polaca de Szczecin. Hasta ese momento, solo se conocían dos casos esporádicos de no emigración invernal en Sevilla y en Livorno.

El próximo 25 de mayo, viernes, a las siete de la tarde, se inaugurará en Alange el II Festival de lo Vencejos. Es una interesante iniciativa que comenzará en el salón de actos del ayuntamiento con una conferencia de Jesús Solana sobre los vencejos de Alange. Una hora después, Juan Diego Carmona, cronista de Alange, disertará sobre su embalse: un siglo de recuerdos, realidades y proyectos.

El día 26, se celebrarán las jornadas técnicas sobre el vencejo. Intervendrá José Antonio Montero redactor jefe de la revista Quercus. La responsable del estudio del impacto de la colonia de vencejo común en la Alhambra, Marina Guerrero, expondrá su experiencia en Granada y habrá otras ponencias como la de SEO-Galicia explicando la relación entre el patrimonio histórico, su conservación y los vencejos.

Por la tarde, habrá un taller para aprender a fabricar casas nido y el domingo, 27 de mayo, saldrá a las 9-9.30 horas desde la plaza de España de Alange una ruta ornitológica guiada, que permitirá observar vencejos comunes y pálidos, collalbas negras, vencejos cafre , águilas perdiceras, alimoches, garzas imperiales, pagazas piconegro o somormujos.

El vencejo es el mejor insecticida natural que existe. Criaba en roquedos y acantilados hasta que el avance de las ciudades lo empujó a anidar en los huecos de los edificios: los aprovecha, no hace nidos como las golondrinas y los aviones, por lo que resulta más limpio. El problema es que la construcción ya no es la de antes, los edificios se construyen estancos y los vencejos se quedan sin nidos. En España, había 33 millones de vencejos hace diez años y en 2017 quedaban 22 millones. Velar por los vencejos y favorecer su nidificación significa preservar una especie, mantener el equilibrio natural e impulsar el turismo ornitológico que tanta importancia tiene en Extremadura.

 

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