Una página web que ayuda a protegerse del sol

Antonio Serrano manipula los instrumentos de medición que hay en la terraza de la facultad de Física de Badajoz. / CASIMIRO MORENO

Investigadores de la UEx miden la radiación solar ultravioleta a través de seis estaciones repartidas por la región y ofrecen una predicción diaria en Internet

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

Para hoy se espera en Extremadura un UVI máximo de entre 9,4 y 10,7 y para mañana se moverá en unos límites similares.

Este desconocido índice marca la radiación solar ultravioleta eritemática que llega hasta un determinado lugar. Para su medición se utilizan aparatos dotados con sensores que responden como lo haría la piel humana -de ahí el término eritemática-, por lo que permiten conocer el efecto que puede tener la exposición al sol de un individuo.

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Las estaciones extremeñas que sirven para recabar estos datos se sitúan en, de norte a sur, La Covatilla (en la provincia de Salamanca), Plasencia, Cáceres, Badajoz, Orellana y Fuente de Cantos. «Se mide cada minuto», explica Antonio Serrano, investigador del grupo AIRE (Física de la Atmósfera, Clima y Radiación) de la Universidad de Extremadura. Con ellas se pretende cubrir toda la región y la salmantina sirve para aportar información relevante ya que se encuentra a más de 2.000 metros de altura, por lo que tiene menos atmósfera y recibe mayor radiación ultravioleta.

La información que se recoge se escala para obtener un número -el índice UVI- que se mueve desde cero en adelante. «No hay un máximo, pero en la región no se supera el once y se podría llegar a trece o catorce cerca del ecuador», expone el investigador de la UEx, que añade que a partir de ocho es un valor muy alto que requiere protección.

Los números están acompañados de un patrón de color. De uno a dos (verde) el peligro de la radiación es bajo; de tres (amarillo) a cinco (naranja), moderado; seis (naranja intenso) y siete (rojo) marcan el riesgo alto; de ocho (rojo intenso) a diez (morado), muy alto, y a partir de once (violeta) el peligro se considera extremo.

La plataforma permite introducir las características de lso usuarios para establecer un fototipo e individualizar las recomendaciones.
La plataforma permite introducir las características de lso usuarios para establecer un fototipo e individualizar las recomendaciones. / CASIMIRO MORENO

El primer radiómetro -que sirve para medir la radiación- se instaló en la región en 2001, por lo que los investigadores del grupo AIRE cuentan con una serie histórica de datos que complementa a los actuales. Además, la estación ubicada en Badajoz también dispone de instrumentos que miden la nubosidad, los aerosoles en suspensión y el ozono diario. «El nivel de ozono varía todos los días; su importancia radica en que es el principal absorbente de la radiación solar ultravioleta», comenta Serrano.

Dicha radiación se divide en 'A', 'B' y 'C'. Esta última es absorbida completamente por el ozono y si llegase hasta la superficie terrestre impediría la vida en el planeta. «Por eso, la vida solo salió del mar cuando se formó la capa de ozono», apunta el investigador responsable del proyecto, que puntualiza que la B es la más intensa y la que más incidencia tiene en el índice UVI, pero que el ozono absorbe el 90% de ella. De ahí la importancia de la capa de ozono y de la protección de la misma.

Por el contrario, la influencia de la nubosidad en la radiación es muy difícil de medir. «En general, la nube atenúa la radiación, pero hay situaciones en las que la intensifica; esto sucede si hay nubes rotas y la radiación rebota en sus paredes, lo que puede focalizar la radiación y dar valores más altos», según Serrano.

Todos los datos de los que disponen los investigadores posibilitan que se hagan predicciones sobre la radiación ultravioleta y, por tanto, el índice UVI que habrá en Extremadura a dos días vista.

La web se puede consultar en dispositivos móviles, pero se está diseñando una aplicación de cara al próximo año
La web se puede consultar en dispositivos móviles, pero se está diseñando una aplicación de cara al próximo año / CASIMIRO MORENO

Mapas

A través de Internet, el mencionado grupo de la facultad de Física ofrece esa información. En aire.unex.es/uvi/ se puede ver la previsión para el día en curso y para el siguiente. Los seis números, uno por cada estación, que aparecen en los dos mapas de la región indican la radiación ultravioleta máxima prevista en condiciones de cielo despejado.

Los usuarios de esta página web, no solo pueden conocer el índice UVI que se espera, también hay un apartado en el que se detallan algunos consejos para proteger la piel ante la radiación.

Para que las recomendaciones se ajusten a cada individuo, la aplicación consta de un breve cuestionario de seis preguntas. La primera se refiere a la edad y solo ofrece dos opciones, si es mayor o menor de dos años. «Los efectos del sol son mucho más dañinos en los niños pequeños», comenta el investigador.

El resto de cuestiones sirve para establecer un fototipo en función del color de pelo, de ojos, el tipo de piel, la existencia de pecas o lunares y la frecuencia con la que se producen quemaduras en la piel después de una exposición al sol. Por último, insertando la radiación UVI diaria que se espera, se ofrecen una serie de recomendaciones relacionadas con la protección de la piel con cremas y ropas o de los ojos, así como acerca de salir de casa a determinadas horas del día, sobre todo entre el mediodía y las cinco de la tarde, que es el periodo más peligroso de radiación.

Con esta herramienta, los investigadores pretenden trasladar a la sociedad la importancia de cuidar la piel y protegerse del sol. Algo que tiene especial interés en Extremadura, donde la radiación solar es muy intensa y hay muchas horas al año en las que no hay nubes. «Los ojos pueden verse dañados por la radiación, que también debilita el sistema inmunológico», detalla Serrano, que añade que la radiación daña la piel con quemaduras que pueden provocar el envejecimiento prematuro y llegar a cánceres o melanomas. «Son efectos negativos a largo plazo, por lo que es difícil concienciar a la gente de que se trata de algo fundamental para la salud», apostilla este investigador, que defiende que la personas tengan la mayor información posible al respecto.

Por ello, entre los objetivos que persigue el proyecto de investigación que tiene activo el grupo AIRE se encuentra el desarrollo de una aplicación para dispositivos móviles. La idea es que se pueda descargar el año que viene y que sirva para difundir la información relacionada con la radiación ultravioleta y sus efectos negativos sobre las personas.